Este año me estoy coronando con mis mega-lecturas.
Para los detractores de la saga de 50 sombras, tengo que aclarar algunas cosas. Yo acepto y reconozco que en su día, me leí los tres libros de la trilogía del tirón. Que fue un hito en mi camino lector, pues nunca antes había leído nada parecido, y que esto marcó un rumbo en mis siguientes lecturas. Ahora que lo veo desde la distancia, no sé si fue para bien o para mal, pues últimamente no paro de herrar en mis elecciones; pero he de aclarar que por el camino, he encontrado verdaderas maravillas. Y por suerte, o desgracia, 50 sombras "tiene que ver" en ello.
¿Que no está bien escrito? Cierto es. ¿Que es machista? También. Pero nadie puede negar que se ha convertido en un fenómeno de masas. Que mucha gente hable de un libro, para mi ya es una incitación directa a leerlo, sea como sea, sea lo que sea.
Dicho lo cual, y habiendo leído verdaderos fraudes este año (¿qué más da uno más?).. ¿que no me voy a leer la historia contada por parte de él???. Leí el primero y me defraudó sobremanera, pero en este libro la autora ha tardado más en publicarlo, así que ahí estaba yo para darle una oportunidad.
Que una misma historia sea contada por un hombre y por una mujer, me parece fascinante. Cuando hay libros que lo entremezclan, me enamoran. ¿Pero esto?. De nuevo Grey no cuenta absolutamente NADA. NADA DE NADA DE NADA. Os prometo que me parece más difícil repetir todos los diálogos de la pareja y comentarlos por parte del protagonista, que inventarse una historia contando lo que realmente siente. También este segundo libro me ha sorprendido con algo que en la trilogía original no se veía por ninguna parte--->y entonces lo que parece es un parche.
Lo único nuevo en todo el libro, la conversación de Grey con su madre cuando ésta se entera de todo.
En definitiva, un fraude por parte de la autora. Con todo lo que podría sacar la tía, pero claro, no se puede estar en misa y repicando. De nuevo, un fraude. Un fraude en el que siempre, siempre, caigo. Me lo tengo merecido.