MIYÓ VESTRINI (1938- 1991), es una de las poetas más intensas y singulares de Venezuela. Desde muy joven se dedicó al periodismo cultural, convirtiéndose en una magistral entrevistadora y guionista. Vestrini es una escritora visceral, de voz amarga e irónica, donde la muerte y el dolor están presentes con atrevimiento y frivolidad a lo largo de su obra. Se suicidó con 53 años.
En «Pocas virtudes» (1986) la autora se enfrenta a la grieta que le habita sin temor, de una manera polifónica, fulminante y desgarradora, sin que una palabra sobre ni falte en sus versos.
En «Valiente ciudadano» (1994) —el texto más duro de su obra— se anticipa el final de su existencia, tratando de arrancar toda la rabia con sus versos intensos, descarnados y sublimes que fracturan a cualquier lector.
Miyó Vestrini (Marie-Jose Fauvelle Ripert) was born in France, emigrated to Venezuela at the age of 9, and at eighteen she joined Apocalipsis (Apocalypse), the only woman to do so in the then male-dominated scene of the Venezuelan avant-garde. She soon became a dedicated and prize-winning journalist, directing the arts section of the newspaper El Nacional. She published three books of poetry in her lifetime: 1971’s Las historias de Giovanna (The History of Giovanna), 1975’s El invierno próximo (The Next Winter), and Pocas virtudes (Little Virtues), published in 1986. Vestrini died by suicide on November 29, 1991, leaving behind two collections: a book of poems, Valiente Ciudadano (Brave Citizen) and a book of stories, Órdenes al corazón (Orders to the Heart).
"Y si vives, gozas. Pero el goce es el horror del sueño: dormir va a ser para siempre. Habrá un olor a pimientos fritos, voces estruendosas en la barra. Será un día de la semana, cuando los muebles cambian de sitio durante la noche y por las mañanas, las mujeres hablan solas."
Miyó Vestrini impregna la literatura venezolana de autenticidad, humor y derrotismo. En sus poemas se puede palpar su dolor y su sufrimiento con el contraste de la vida en un país tropical y alegre. Sus palabras acarician y resuenan a la par que aportan ligereza e inspiran originalidad