Siete cuentos en los que al autor peruano crea un único mundo complejo y verosímil donde señala la relación entre memoria y tecnología. A través de las herramientas de la ciencia ficción, Robles hace preguntas clave sobre los espacios donde se entrecruzan la vida privada y la ciencia, haciendo énfasis en la posible corporativización de la historia. Con cada cuento se inserta un elemento extra que añade complejidad a un mundo en donde la memoria, construida a partir de referentes visuales, depende de lo que las grandes compañías (y sus algoritmos) delinean para cada sujeto. Así recomiendo leer los cuentos en el orden presentados (y leerlos todos) para que con cada relato se vayan develando capas que conforman este mundo asombroso. Elementos que me llaman la atención: (1) es una ciencia ficción que tiene lugar casi siempre en Perú y en Bolivia, lo cual tiene una inferencia importante ya que señala las formas de relación con la tecnología desde los espacios periféricos, y no por ello menos importantes. (2) logra con maestría lo que muchos autores desean: hacer un libro de cuentos que ocurren en un mundo específico, el cual es observado desde diferentes tiempos/espacios, para que la conformación sea completa. De cierta manera, es una estructura similar a la que propone, por ejemplo, Simak en "Ciudad" o Schweblin en "Kentukis". (3) Robles construye un "crescendo" que apunta a la configuración de la memoria humana partir de las teorías cibernéticas (con una fuerte carga de ciencia ficción, casi hard-sf al final), pero lo hace desde la intimidad y las acciones personales de los protagonistas. En este diálogo, los problemas personales y las estructuras sociales, dialogan de manera fluida y cohesionada.
Es un libro que interesa a quienes están atentos a lo que sucede con la ciencia ficción latinoamericana contemporánea. A la misma altura de Castagnet, Cristian Romero o Sanchiz, Robles propone una reevaluación y revisión del género de la ciencia ficción, escrita desde nuestros países.