¿Por qué las personas destruyen las imágenes? ¿Qué motiva estos actos individuales y colectivos de violencia contra algo que –al fin y al cabo– es una mera representación en madera, piedra, lienzo o papel? ¿Cómo podemos pensar la iconoclasia en el mundo contemporáneo?” Éstas son algunas de las preguntas que David Freedberg viene haciéndose desde que, a finales de la década de 1960, comenzase a investigar sobre la iconoclasia, un tema ignorado hasta el momento y al que los historiadores del arte rara vez tenían en consideración. Sin embargo, como Freedberg demostró en multitud de escritos, la iconoclasia, el gesto de atentar contras las imágenes, en el fondo no hace sino mostrar el enorme poder que éstas tienen.
David Freedberg is Pierre Matisse Professor of the History of Art and Director of the Italian Academy for Advanced Studies in America at Columbia University, USA. Since July 2015 he has also been Director of the Warburg Institute at the University of London.
Es una colección de ensayos publicados en otros lugares más dos originales elaborados para este volumen. Un trabajo original e instructivo sobre la relación del hombre con la cultura visual.
El tema es muy interesante. Sin embargo, el problema de juntar 5 ensayos escritos en momentos distintos y sin una revisión es que acabas leyendo lo mismo 3 veces.
¿Por qué alguien querría destruir una imagen? En su libro más canónico, El poder de las imágenes, publicado hace casi tres décadas, David Freedberg sentaba cátedra en el campo de las relaciones entre las personas y las imágenes. Entonces prestaba especial atención a las cuestiones que tienen que ver no tanto con la belleza de los objetos y la previsible voluntad humana de crear, sino, precisamente, con su opuesto: las complejas razones que motivan los actos, tanto individuales como colectivos, en torno a la destrucción de las imágenes.
Este nuevo volumen aporta algunos ensayos inéditos acerca de cuestiones como la censura o la difamación, pero también otros de carácter más reciente, como la reproducción y difusión de materiales digitales. Desde la teología bizantina a la contemporánea propaganda del ejército islámico, pasando por el derribo de estatuas icónicas de los regímenes comunistas de Europa del Este, Freedberg reflexiona sobre las causas principales, tanto culturales como políticas. Los ataques al arte contemporáneo, apunta, se han multiplicado, al tiempo que la cultura de la pantalla ocupa gran parte del espectro de la imagen actual, dentro de los mecanismos propios que han generado las sociedades capitalistas.
no era exactamente lo que estaba buscando y siento q había carencias en muchos aspectos y repeticiones en otros; pero abrió el libro diciendo precisamente que iba a suceder así q fair