Es un libro excesivamente largo pero muy necesario para los sacerdotes. Con una sola lectura no se llega a comprender del todo. Necesita uno estar en constante lectura y oración para comprender lo y meditarlo. Estamos en el final de los últimos tiempos, en las momentos de la gran tribulación y la apostasía en la iglesia. Satanás ha tomado el vértice de la iglesia católica poniendo al falso profeta en la silla de san pedro.