A menudo, en la novela de aventuras, nos encontramos con que el papel de la protagonista femenina está relegado a ser salvada por el protagonista masculino, o a ser un complemento de él... Catalina de Erauso, quizá por ser un personaje histórico, nunca necesitó de un hombre que la salvara. En todos los líos que se metió a lo largo de su azarosa vida (y se metió en muchos) se salvó ella solita. En un siglo tan misógino como el siglo XVII, demostró que una mujer podía ser más “hombre” que cualquier hombre. Y, sobre todo, ser libre. Absoluta y totalmente libre. Monja, pícaro, criado, soldado, buen amante (de otras mujeres), duelista, siempre aventurero... Su biografía no deja indiferente a nadie.
Ricard Ibáñez Ortí (Barcelona, 2 de julio de 1964) es historiador, escritor de novela histórica, traductor y diseñador de juegos de rol. Se le conoce sobre todo por haber sido el autor de los juegos de rol Aquelarre (1990, primer juego de rol en ser creado y publicado en España) y Capitán Alatriste (2002, basado en las novelas de Arturo Pérez-Reverte).
Monja soldado. Huyó de un convento y se fue a las Américas disfrazada de hombre. Tremenda historia la de esta mujer. Parte real, parte leyenda.
Aunque hay pruebas objetivas de sucesos concretos que confirman que vivió y que algunas partes de su vida son ciertas, otras de su autobiografía no están tan claras porque hay errores de fechas en su relato. Quizás mintió a propósito porque no le quedó otra.
Me ha gustado mucho conocer su historia aunque reconozco que me gustan más las biografías tipo ensayo que las noveladas… además creo que está un poco blanqueada porque hizo cosas tremendamente crueles.
Está contada en primera persona y con un lenguaje tipo castellano antiguo pero muy sutil, se lee muy bien. Es un poco como una novela de aventuras del rollo de Los mosqueteros.
Muy útil la nota del autor al final explicando qué ha ficcionado y qué no.