El fenómeno de las redes sociales chilenas tiene segunda parte Según Martina, en su primer libro se comportó como una señorita, una más bien recatada, respetuosa y elegante. Pero ahora ya agarró confianza, y quiere que sea algo distinto, o, como ella misma dice: "este libro es un piquero con todo a la piscina, pero a la piscina de piscola sosí".
Relatos de una mujer borracha 2 nos da las claves para entender los amores y desamores de Martina, con historias prohibidas, consejos amorosos, reglas amatorias y anécdotas sabrosas. Y, por si fuera poco, incluye los secretos para convertirse en "una mujer borracha y no morir en elEl fenómeno de las redes sociales chilenas tiene segunda parte Según Martina, en su primer libro se comportó como una señorita, una más bien recatada, respetuosa y elegante. Pero ahora ya agarró confianza, y quiere que sea algo distinto, o, como ella misma dice: "este libro es un piquero con todo a la piscina, pero a la piscina de piscola sosí".
Relatos de una mujer borracha 2 nos da las claves para entender los amores y desamores de Martina, con historias prohibidas, consejos amorosos, reglas amatorias y anécdotas sabrosas. Y, por si fuera poco, incluye los secretos para convertirse en "una mujer borracha y no morir en el
Este no me hizo reír tanto como el primero. Es como un manual de como desenvolverte en lo sexual, en el alcohol y desorden. Sin duda, Martina tiene buenas historias, una gran vida con gratas experiencias. Pero sin más.
Martina es una joven Chilena que ronda los treinta años de edad, tiene un trabajo estable y vive en un pequeño departamento. Es una chica normal, salvo que sufre de una irresistible pasión por el alcohol.
"Una vida sin piscola no es vida" Pág. 37.
A través de un estilo bastante relajado Martina nos cuenta diferentes historias relacionadas con su lado bohemio y romántico. Son situaciones de vida que se le podrían presentar a cualquier mujer, pero que resultan realmente divertidas desde su "particular" punto de vista. En la mayoría de las ocasiones todo comienza después de una alocada noche de fiesta.
"Esa mañana desperté sumamente confundida. La noche anterior había estado más loca que Angelina Jolie que osó terminar con papaíto Brad." Pág. 15.
A través de su testimonio vamos descubriendo su intensa personalidad. Ella nos describe sus diversos encuentros amorosos que casi siempre son ocasionados por su fogosa pasión por la bebida y su facilidad para enamorarse.
"Me había enamorado por segunda vez en un mismo día: era el amor de mi vida". Pág. 27.
Debido a esta cualidad, sus romances no perduran mucho, y menos sus compromisos, que le han durado: unas horas, un día, semanas, e incluso meses. Pero la pobre Martina nunca encuentra el verdadero amor, ya que de alguna u otra manera sus idilios siempre terminan de forma algo desastroza. Pero ella es optimista y no teme disfrutar abiertamente su sexualidad; el placer no es un tabú para ella. Y no tiene pelos en la lengua para hablar de sus parejas o amantes. Y los ha tenidos de todos los tipos: viejos, lachos, frescos, gordos, superficiales, bien dotados, feos, extranjeros, alocados, precoces, poco dotados, etc. Sus experiencias las relata casi siempre desde un ambiente bohemio y encendido, en donde además de salir a celebrar y emborracharse, interacciona con las redes sociales y recurre constantemente a su mejor amiga: María.
"De ese día en adelante corrió el rumor de que con la María éramos más que amigas. Pero, queridas lectoras y lectores, si ustedes ya encontraron a su María, deben saber que es ley: si no pensaron que tu mejor amiga es tu pareja, entonces fallaste como mejor amiga". Pág. 77.
Con un lenguaje coloquial, plagado de chilenismos, y de palabras inventadas por la misma Martina, nos lleva con una narración ágil y divertida a ahondar en su vida amorosa y sexual. Tiene ese ingenio o picardía chilena para contar sus experiencias intercalando frases de canciones, sobrenombres, cantantes, actores y programas de televisión, en un "combinado" donde demuestra que no le importa correr riesgos y siempre está dispuesta a sufrir las consecuencias; se ríe de ella misma.
Sus anécdotas son muy divertidas debido a su vivaz estilo narrativo del cual destaco tres elementos básicos que lo hacen funcionar. El primero son sus "paréntesis", constantemente en los relatos se sale del tema en cuestión para contar alguna anécdota que no tiene mucha relación con la historia y que generalmente son muy divertidas. El segundo son sus "mentiras", estas aparecen cuando uno menos lo espera, cortan la monotonía, entretienen y generan tensión. Sorprende, porque en un momento dado dice algo y luego se retracta automáticamente desmintiéndolo, les dejo un ejemplo:
"Hasta ahí el diagnóstico del doc iba perfecto, sin embargo enunció tres palabras que una nunca debiera escuchar juntas: "Tienes una venérea". No, mentira, dijo: "Lo tengo chico". No, mentira, dijo: "Me fui adentro". No, mentira, ahora sí, dijo: "NO PUEDES TOMAR". Pág. 109.
El tercer y último elemento es la "puntuación". Para poder dar sentido a la gran variedad de palabras y bromas que utiliza mientras narra, necesita de una excelente puntuación para que las ideas que quiere expresar funcionen y causen la gracia que buscan. Para eso los tiempos y las pausas son muy importantes, el uso reiterado de la coma, los puntos suspensivos y lo dos puntos son fundamentales en su dinámico estilo.
Por último me queda aludir a la estructura del libro, el cual está segmentado en una primera parte de relatos que están relacionados con el amor, una segunda que habla del sexo, una tercera que da tips para terminar una relación, una cuarta donde intercala borracheras del pasado con las del presente, y otras más de las que no hablaré, para dejarlas de sorpresa. En general es un libro muy ameno y muy refrescante para una tarde de verano, es "cortito" (como algunos de los amantes de Martina), por lo que es "rápido" de leer y te deja con gusto a "poco".
Considero que es un libro muy directo en contar los relatos, sin tener ningún tipo de tabú relacionado con el sexo, el alcohol, ex parejas, amoríos o los pensamientos explícitos que presenta Martina. Esta forma tan directa y pícara de relatar los capítulos hace que sea una historia entretenida y que te saca más de una carcajada. ⠀ Cómo dice el título, son sólo relatos de las anécdotas de Martina, donde cada capítulo es una anécdota diferente, y que entre un capítulo y otro no tienen ninguna relación. Está relatado de una forma muy coloquial, con muchos modismos chilenos y cuenta anécdotas ocurridas en el país, por lo que esta dirigido principalmente a una población chilena (ya que si lo lee alguien extranjero, lo mas probable es que no entienda los dichos, que es lo que finalmente le da la gracia a la novela). ⠀ El primer libro me pareció entretenido, muy chistoso, ligero y rápido de leer, pero encontré que en el segundo libro se exageró demasiado lo que es el sexo y el alcohol con el fin de hacer reír al lector, lo cual hacia que el libro se volviera un poco más tedioso. ⠀ La verdad considero que son unos libros muy entretenidos, los cuales uno disfruta leyendo porque te mantiene en todo momento con una sonrisa en la cara de todas las locuras que se cuentan y los dichos propios del país, pero en sí, al no tener una trama que seguir o personajes que enlazar se me hace un poco repetitivo de leer. ⠀ Para la gente de Chile que esté interesado en el libro debo decir que es bastante chistoso, didáctico, y muy rápido de leer, perfecto para una lectura ligera y para pasar un rato entretenido con una novela corta y chistosa, que sin dudas te sacará más de alguna carcajada.
Trate de hacerlo durar lo mas que puede. Pero es muy corto y de lectura rápida. Lamentablemente se nota mucho que este libro fue mas bien un compromiso editorial y no había muchas ganas por parte de la "autora" por llevarlo a cabo. Esta escrito con ese estilo de anécdota tratando de imponerle un toque de humor, apelando a la memoria de karaoke (onda, termina frases con canciones populares) y muchas de estas anécdotas no tienen un final o un remate, apelando demasiado al recurso de "la memoria de una borracha es así".
Me decepcioné bastante y sentí que perdi los 10 dólares que me costó el libro (el primero me costo la mitad) y son de esos libros que justifico que se pirateen. El primero no, ese vale la pena.
Risas aseguradas. Este libro me saco no solo risas. Habían momentos en los que estallaba en carcajadas. La forma de narrar las historias es hilarante y por sobre todo original. Esta lleno de modismos y momentos de la cultura pop chilena, que lo hacen aun más gracioso. Lo único malo es que es muy corto. Es el libro perfecto para leer después de una historia densa. Te hace descansar y relajar la mente.
3.5 Muy entretenido y gracioso!! Las historias de Martina y María jamás dejarán de entretenerme :D podría leer más libros de esta mujer borracha y suelta de cuerpo, sin embargo, fue corto, demasiado corto, como ángel para un final... queremos más!
Al día siguiente de leer el primer libro de la Martina en una sentada me tenté y me compré el segundo. Insisto que su precio es algo elevado (10,99 usd) para su contenido, pero necesitaba algo de lectura ligera.
El primer libro trata de anecdotas. Este segundo libro es más bien la visión de vida de una borracha. A mi juicio, es mejor el primero con más y mejores historia, en este tomo se nota que se rellenó mucho, en especial con el fe de erratas y el horóscopo del final. Había que llegar a un número de páginas considerable.
A favor es un libro entretenido, igual que el primero se puede leer en una sentada. Divertidisimo. Para leerlo una vez y olvidarlo rapiditido, como una canita al aire.
En contra. Se que son los relatos de una mujer borracha, pero me cuesta pensar que lo único que motive la vida de la Martina (que también entiendo que es un personaje simplemente) gire en torno al sexo. En cuantos minos se agarró o de como se lleva a la cama al primero que pilla. Podría crearle otra diversión.
Las dos estrellas son porque para mi, este libro no aprueba. El primero pasaba raspando, pero este no me gustó tanto.
No leí la primera parte todavía, pero me reí bastante con estos relatos. Estaba intrigado por el éxito de ventas y de lectura que ha tenido recientemente en la larga y angosta faja de tierra. No hay que esperar calidad literaria, sino que agradecer el desparpajo y el sentido del humor, algo escaso por estas latitudes. Narra las hilarantes experiencias de una mujer bebedora, tal y como si estuviera hablando con sus amigas en un happy hour. Desolador panorama, pero buena radiografía de nuestros tiempos.
El primero no me gustó, pero a veces me saco una lave sonrisa, sin embargo esta continuación cayo en el cliche de "las segundas partes nunca no son buenas". Esta edición fue más de lo mismo, pero peor ejecutado y las últimas 20 hojas !!! creó que fue lo peor, UNA TORTURA !!!, no terminaba nunca, era una lectura sin sentido.
Debería haber quedado como autoconclusivo, creo que esta parte restó en vez de sumar.
Me leí este libro justo después de terminar el primero, tal vez por eso ya no me hizo tanta gracia. Sigue siendo divertido y Martina tiene muchas más aventuras que contar, pero en algún punto se volvió repetitivo, las historias, la piscola, las canciones en medio de la trama. Se agradece que sea corto y para leer en una tarde puede ser entretenido.
Por un temporal quedé casi 24 horas sin luz, y esto me dio tiempo de tomar mis libros en físico. Este tomó mi día. ------- Es divertido, nuevas historias más adultas y risas por doquier. Pero me sigue gustando más el primero. Es bueno para pasar la tarde.
Debo admitir que este libro me gustó más que el primero, me reí mucho más y lo disfruté más también. Me sentí identificada más de alguna vez con las historias. Será simple y liviano, pero a veces eso es justo lo que uno necesita.
No tenía expectativas altas de este libro, pero igual lo lei. Es un libro con partes que me causaron gracia, más que eso no. Para pasar el rato o para un bloqueo lector podría servir. El 1ero no lo he leído y es difícil que lo haga.
Es corto, fácil de leer y muy divertido, aunque debo confesar que no es tanto como el primer libro, hubo momentos donde me enredaba porque ya no sabía porqué o de dónde salía tal y cuál cosa pero hubo momentos donde brotaban las carcajadas.
No fue de mi agrado, el lenguaje utilizad lo encontré vulgar, he leído novelas donde situaciones si militares se dicen de mejor forma Hay partes divertidas si, es probable que me hubiera gustado más si se hubiera expresado diferente