El escritor norteamericano Francis Marion Crawford es un gran desconocido actualmente. Sin embargo, en su época, finales del siglo XIX y principios del siglo XX, tuvo una gran relevancia. Hoy en día, sería un autor olvidado si no fuese por sus relatos de terror, recogidos inicialmente en su ya célebre ‘Wandering Ghosts’ en 1911. De los siete relatos incluidos en dicha colección (en una edición posterior se incluyó un octavo relato inédito, ‘El Mensajero del Rey’), al menos cinco son considerados como clásicos imprescindibles y suelen incluirse en las múltiples antologías dedicadas al género. En ‘La calavera aullante y otros relatos de fantasmas espeluznantes’, la editorial Valdemar rescata los ocho relatos mencionados, con una esmerada traducción y presentación, como es habitual.
Enfrentarse a estos relatos clásicos desde el siglo XXI y esperar que nos asusten es harto difícil, y es que la saturación tanto en cine como en televisión de escenas truculentas nos ha curado de espanto. Estos relatos deben leerse teniendo en cuenta el contexto y la perspectiva desde la que fueron escritos. Francis Marion Crawford, si no miedo, lo que sí consigue es sumergirnos es una atmósfera de desasosiego, recreando un ambiente y unas situaciones de lo más sugerentes. Uno debe dejarse llevar por el excelente narrador que era Crawford, hasta unos finales, no por intuidos, menos satisfactorios
Estos son los ocho cuentos incluidos en ‘La calavera aullante y otros relatos de fantasmas espeluznantes’:
La sonrisa muerta (****). Una pareja de novios, que además son primos, desean casarse, pese a que no consiguen el consentimiento del padre del novio. Sin embargo, éste les sigue alentando a ello, y es que guarda un terrible secreto. Buen relato.
La calavera aullante (*****). Un viejo marinero le relata a su viejo amigo una espeluznante historia. El inicio es antológico: "La he escuchado gritar muchas veces. No, no soy una persona nerviosa, ni tengo mucha imaginación, jamás he creído en fantasmas, a menos que esa cosa sea uno de ellos". El mejor relato de la colección. Imprescindible.
¡Hombre al agua! (*****). Como bien indica su título, este es un relato de fantasmas en el mar. Gran relato.
Pues la sangre es vida (****). Ambientado en Italia, este cuento es todo un clásico sobre vampiros, admirado por el mismísimo H.P. Lovecraft. Muy bueno.
La litera de arriba (*****). De nuevo nos encontramos con un relato ambientado en el mar, narrado en primera persona por su protagonista. Extraños suicidios y hechos de difícil explicación, sin duda se trata de un gran relato, de lo mejor que he leído en cuanto a historias ambientadas en el mar desde el genial William Hope Hodgson. Imprescindible.
Junto a las Aguas del Paraíso (****). El protagonista recuerda su infausta niñez, rodeada de mala suerte, así como las extrañas premoniciones de su niñera galesa. Ya adulto, se verá envuelto en un viaje que le cambiará la vida. Gran relato.
El fantasma de la muñeca (****). El señor Puckler es un doctor de muñecas que se verá envuelto en un hecho sobrenatural relacionado con una de sus "pacientes". Muy buen relato.
El Mensajero del Rey (***). El protagonista recuerda la comida a la que fue invitado, una comida con doce invitados, aunque el invitado número trece está al caer. Este relato, omitido en primeras ediciones, ha sido incluido acertadamente por Valdemar en esta lujosa edición.
En resumen, fantástica colección de relatos de un autor injustamente olvidado, pero cuyo talento lo coloca entre los grandes del género.