Me resulta incomprensible por que se habla tan poco de Saer. Es, sin lugar a dudas, una sombra de Borges y, al mismo tiempo, tiene algo sui generis. Quizás sea un cliché decir que “Sombras sobre vidrio esmerilado” es su mejor cuento. Quizás sea el mejor cuento, o uno de los mejores. Los demás cuentos son maravillosos también, aunque parezcan partir de la misma raíz. Quizás por eso “Sombras” tiende a resaltar. "Verde y negro” me pareció fantástico, intrigante, un poco inquietante. Vi un poco de Nabokov en “Fresco de mano”, un poco de Borges en “Paramnesia” y un poco de Castillo o Levrero en “Barro cocido”; pero, la mejor parte, es que todos eran él, todos eran Saer.