Obedecer, creer, crear, son las tres formas del apego a la vida que David Lapoujade, filósofo de singular agudeza, extrae de uno de los libros más descuidados de Henri Bergson, su obra final, Las dos fuentes de la moral y de la religión, aquella obra que, como en Spinoza, podría corresponder, si tomamos el riesgo, al tempo de la beatitud. A partir de estos tres verbos el hombre ha combatido su dato biológico inherente, la “potencia deprimente de la inteligencia”. Y mientras que las dos primeras formas (símbolos sociales, religiosos) no pasan de ser frágiles consuelos (¡pero qué fuerzas tan ingeniosas ya que han comandado gran parte de la historia humana!), la última hace saltar por los aires el dato, o al menos lo somete a una emoción fundamental, que no se sabe de dónde viene, pero se intuye, que no tiene forma precisa, que no corresponde ni nos vincula ya a seres u objetos, que es una emoción del tiempo. Un acto libre que expresa el “yo de las profundidades”, aquel yo sin cara de yo, sin cara de Hombre, aquel que siempre ha corrido en paralelo al “yo de superficie”, al yo = yo. Es el ser que siempre hemos sido, pero que raramente somos, conciencia interior de nuestra participación en una duración única que nos fuerza a simpatizar con otros ritmos de duración, memoria-espíritu, intuición. Una lectura lúcida, justo a tiempo, nos es ofrecida como un regalo divino por Lapoujade, como en todo occursus, con el regusto de magia que siempre presenta este tipo de encuentros.
David Lapoujade is a French philosopher and a professor at the Université Paris-I Panthéon-Sorbonne. In addition to editing the posthumous collections of Deleuze's writings, Desert Islands and Two Regimes of Madness (both published in English by Semiotext(e)), he has written on pragmatism and the work of William James.
explorations of Bergson, very much influenced by Deleuze: I can heartily recommend this as a point of access to the latter's Bergsonism, or Diff & Rep, or even his work with Guattari. more than just holding a bright candle for Deleuze's monographs, though, Lapoujade sits with them at the table and charms them right off their feet. I can't wait for him to gift us with a philosophy fully his own - which I reckon must be happening any time now.
quando as representações morrem e a duração nos é dada, finalmente podemos experimentar o atravessamento dos fluxos da matéria e a força inumana da criação. fodaço!