Uno de los méritos que a mi juicio tienen estos cuentos de Gilza es su asombrosa variedad temática y formal. Resulta evidente que, más que preocuparse de buscarle un solo registro a su creatividad tratando de establecer un estilo propio reconocible, en esta primera muestra lo que le interesa más es narrar de forma amena situaciones muy diversas cuya verosimilitud se logra mediante el uso de un lenguaje esmeradamente selecto, así como por su manera de destacar la conducta singular de algunos de sus personajes. La versatilidad de la autora es, pues, manifiesta.
Los cuentos de Gilza son tan variados e imaginativos y están tan bien narrados, que lo que resulta es una gran fluidez relatística en el manejo de la intrahistoria de los personajes, de tal manera que se nos hace sentir y pensar como lectores más allá de la simple realidad cotidiana. Además, es sabido que la buena literatura no pocas veces encubre otra historia detrás de la principal que a primera vista se nos narra; o bien hay una especie de sub-texto que late tras bastidores, y que el lector sensible debe prefigurar y eventualmente descubrir. Una cosa u otra sucede en varios de los cuentos de este primer libro maravilloso.
Evaluación Real de 4.1 Esta colección de cuentos o relatos, esta escrito con un lenguaje envolvente, que te va atrapando y llevando en mundos paralelos en cada relato. El manejo de la escritura es impresionantes y por el cual aspiro tener. Algunos cuentos me hicieron creer que era parte de ellos. Aunque siento que los cuentos en si, son algo unidimensionales y simples (para mi gusto). En general se deben leer los cuentos uno por vez, y volver al libro en un momento de relajación.