En un libro original y revelador, Pablo Gerchunoff responde preguntas cardinales de la historia argentina. ¿Por qué cayó en septiembre de 1955 el gobierno del general Juan Domingo Perón? ¿Cómo fue derrocado por una sublevación militar? ¿Por qué obreros y militantes, sindicalistas y ciudadanos no se alzaron en armas para defender la Constitución y la presidencia peronista contra la autodenominada "Revolución Libertadora"? ¿Qué papel jugaron Brasil y Estados Unidos? Gerchunoff, uno de los más reconocidos historiadores y economistas argentinos, recurre a un método doble para desbrozar las versiones que unos y otros sugerían hasta ahora. Estudia sucesivamente las vertientes del conflicto del régimen peronista con la Iglesia Católica, las consecuencias del suicidio del presidente populista brasileño Getúlio Vargas en 1954, las negociaciones diplomáticas con Washington y el descontento social larvado en la crisis económica del segundo mandato de Perón. Los tiempos de la política, demuestra el historiador en La caída, pocas veces coinciden con los de la economía. Y, para Perón, la política siempre estaba primero. Además de la historiografía minuciosa, el autor recurre a una segunda vía tan inesperada como fructí la entrevista imaginaria. Un joven Gerchunoff entrevista en el exilio madrileño de Puerta de Hierro a un imaginado Perón de febrero de 1973. A punto de retornar a la Argentina, el general es interrogado (y se interroga) sobre las causas que le forzaron a renunciar y partir en 1955. El resultado es una magistral pieza de interpretación sobre un año que cambió radicalmente la historia de la Argentina y de América del Sur.
El economista Juan Carlos de Pablo tiene una columna en La Nación donde hace entrevistas imaginarias a académicos muertos para tocar, desde sus teorías, los temas que se debaten en el presente. Acá, el economista e historiador económico hace un movimiento similar; solo que no lo hace con un teórico desconocido para el gran público sino que nada menos que con Perón, la figura más popular de la política argentina del Siglo XX. Jugada riesgosa de la que sale indemne.
A mí me sirvió mucho este libro, ves cómo un Titanic va buscando su iceberg. Yo sabía que Perón se había enfrentado con la iglesia pero aquí hay un paso a paso tremendo; lo mismo con el giro pro Estados Unidos; lo que no sabía tanto es de la influencia del suicidio de Getulio Vargas en el espíritu continental y de las dificultades económicas que abrían grietas en su columna vertebral, el sindicalismo.
Pero el libro tiene dos partes, la primera, esta riesgosa de la entrevista imaginaria a Perón y después una donde justifica sus respuestas con los documentos. Es como un espejo, de un lado dinámico y hasta divertido, y del otro un vidrio polarizado por la aburrida jerga burócratica. Tal vez sea un destino trágico, inevitable, porque no podía dejar el libro solo con la parte en la que se atrevía a hablar en nombre de Perón pero su lectura se torna un poco más aburrida o pesada porque básicamente se trata de lo mismo que leiste antes pero en otro tono.
Como los buenos libros de historia, este también tiene la virtud de dialogar con el presente; desde la obviedad del peronismo del Siglo XXI, hasta la posición política de la Iglesia (en el 55 hacían lío porque les levantaban un feriado; hoy tenemos divorcio, matrimonio homosexual y próximamente aborto, ha pasado mucha agua bajo el puente), hasta la situación en Bolivia con el golpe a Evo, que tiene mucho en común con el 55 argentino.