La existencia de un capitalismo que todo lo absorbe y lo transforma en materia de deseo y consumo, en ello también nuestros cuerpos. Con ideales de belleza claros en occidente: la delgadez, el cutis claro, y una simetría en las extremidades permite acercarse a dicho canon. Moreno, en una especia de diario personal con un discurso político presente, habla desde su experiencia con la gordura, sus etapas hasta convertirse en una activista y militante contra la gordofobia. A través de los sucesos que acontecen a su alrededor, de sus estudios y de su vida como gorda, explica el nacimiento de una aceptación por medio de su personaje Gorda Vanidosa. Es una lectura muy rápida que deja latente la pregunta hasta dónde hemos podido aceptar los estereotipos sin cuestionarlos y hasta dónde hemos construido otras categorías para identificarnos. Con un lenguaje simple, con humor y cargado de ironía, Lux a través de Vanidosa nos abre el debate en torno a las lógicas de belleza que vamos codificando y afianzando en nuestras vidas, pero desde una perspectiva que nos permita su cuestionamiento. Una lectura que permite abrir horizontes de discusión.
(...) “El estigma se expandía conforme avanzaba la edad: la simpleza de ser solo gorda se transformó en ser incogible, pero ser cogible, a la vez, era ser puta.” “Creo que fui solo dos veces al grupo. En mi casa no me apoyaban mucho para que hiciera dieta. No porque no quisieran que bajara de peso, sino porque era más trabajo hacerle comida especial a la gorda.” “Ser alguien bello remite a tener un valor social, y no cualquier valor: es tener el mérito de ser alguien deseable.” “Subimos a la balanza y, automáticamente, ya sabemos si estamos sanos para los parámetros de la medicina, si somos bellos -porque la belleza también se cuantifica con un número- y si somos visibles en el mercado de los cuerpos deseables.” (...)