Había una vez, un país encantado, con castillos de pasamanería, campos de chinz, cielos de brocato. Tenía calles tapizadas en petite-point, ventanas de cretona, puertas de soie sauvage. Era un reino con animalitos de peluche, mariposas de revista de manualidades, gente como bellos maniquies de vidriera y un cielo fabuloso, un cielo azul, de azul terciopelo, que por las noches se llenaba de estrellas, de estrellas de strass. A este reino acudían anónimos y famosos, ricos y no tan ricos, carrozas atestadas de diamantes, excéntricas beldades, personajes ambiguos, y concurría también la gente del lugar para admirar tanto esplendor, para soñar que un día todos ellos serían ricos y bellos y famosos. En este país, había un rey, siempre el mismo pero distinto, que ganaba muchísimo dinero y era amado por la mayoría. Su trabajo consistía en deslumbrar, en mudarse a sí mismo, en dejar boquiabiertos a pobladores y visitantes. Este reino singular existe todavía y no está lejos. Su rey indiscutido se llama Paco Jamandreu. De sus habitantes, que exhiben frente a él sus costados más íntimos y recónditos, este sería un breve censo: Libertad Lamarque y sus arrebatos, la dulzura de Fanny Navarro, Eva Perón fuera del balcón, Isabel Sarli toda entera. Como marco, el incomprendido mundo del varón homosexual argentino. ─Alicia Gallotti.
Polémico. Desconocía la existencia de Paco Jamandreu hasta que me encontré esta autobiografía en la sala de espera de mi psicóloga, lo empecé a leer ahí y me enganché. Me lo prestaron y si bien no es un libro que volvería a leer, ahora que lo terminé me interesa comprarlo para seguir prestándolo. Es un texto que si bien habla por sí solo, también tiene mucho para analizar. Creo que si sos puto y argentino, te va a interesar conocer el estilo de vida de uno de los putos argentinos más exitosos y narcisistas del siglo veinte que tal vez sea más recordado por haber sido diseñador de Evita Perón. Una de las cosas que más me llamó la atención fueron las ganas de tirar nombres que tenía Paco, me daba la impresión de que lo hacía como si buscara evidenciar su estatus social. Pero supongo que eso solo le pudo funcionar en el momento que publicó, 1975. Casi cincuenta años después, solo dos nombres siguen resonando: Eva Perón y Mirtha Legrand. Esos mini cameos fueron mis partes favoritas, Sobre todo las escenas de Evita y Juan Domingo. Tenían la calidad literaria de un fanfic de Wattpad, pero fueron reales!! Muy icónico todo. Sin embargo, algunas cosas me hicieron ruido y es por eso que también siento que vale la pena leer el libro, porque ayuda a cobrar noción de cuánto ha cambiado nuestra realidad queer en el país. En ningún momento del libro se podría decir que las relaciones homosexuales (como él las llama) son mostradas como algo tabú. Pero sí es explicito en cuanto a su desprecio de las maricas, las travestis y los putos afeminados. Los diferencia, según él los maricones eran una ''degradación'' por más que fueran igual de gays que él. Y no termina ahí, también defiende la pederastia. Efectivamente era un tipo al que le gustaban los pendejos y repetidas veces deja claro que le gustaba tener sexo y dar hogar a adolescentes callejeros con los que después se enojaba como buen puto loco y desechaba. Les dije que era polémico. Me costó terminarlo porque en las últimas 70 páginas ya había perdido mi interés. Aún así lo terminé y lo recomiendo, no los va a dejar indiferentes y el contexto político social es muy interesante, incluso algunos tratos siguen vigentes, tan actuales que da miedo; en una parte, Paco cuenta que le prestó 40mil pesos a un amigo y aclara que lo hizo cuando el dólar estaba a 20 pesos, y dice que el amigo recién le devolvió la misma plata, años después, cuando un dólar valía 625 pesos. LOL eso tranquilamente puede ser una anécdota de esta década. Este libro me recordó que la historia no hace más que repetirse una y otra vez.
Hasta donde sé poco se habló de la nueva edición de las memorias de Jamandreu. La editorial Caballo Negro se ocupó de volver a poner este libro en circulación y fue todo un acierto.
La línea de memoirs de Jamandreu marcan la diferencia entre la banalidad de la literatura del "yo" y ofrecen un regalo que si bien esta en primera persona se abre a la historia Argentina con la singularidad de la prosa de Jamandreu que es un hermano de letras de Manuel Puig.
Argentina alguna vez fue potencia, o al menos tuvo serias intenciones de serlo, y en el medio de esa potencia aparecían los esplendores de la oligarquía y de un star syste hecho a medida del espejo Hollywoodense. Ahí es donde Jamandreu hace espejo cual Alicia en el País de las Maravillas y se mete de lleno en el mundo del glamour, charme y sofisticación.
La manera de contar de Jamandreu es casquivana, sólida, querible, maldita y honesta. El mundo al cual perteneció ya no existe, pero uno puede revivirlo y anhelarlo en sus páginas.
Leí este libro como parte de mi trabajo de documentación para la novela que estoy escribiendo; pero no lo sentí como trabajo porque disfruté mucho de la autobiografía de Paco Jamandreu, reconocido modisto argentino que llegó a brillar en las pasarelas del mundo gracias a sus diseños. Él se definía como un petit couturier, un hombre enamorado del amor, que creció en un pueblo, rodeado por el amor de su abuela, sentada en un trono de armas, el de sus padres y el de sus hermanas, todas mujeres, todas maestras. Un hombre carismático que vivió a pleno su homosexualidad en una época en la que era condenada. Un visionario, un amigo de sus amigos, un ser muy supersticioso, un gran profesional que revolucionó el mundo de la moda. A veces tierno, a veces "histérico" pero sobre todo, un creador nato.
Impresionante testimonio. No solo funciona como autobiografía, sino también como crónica de una época. Y de un tema no tan explorado como el de la moda femenina durante las décadas del 40, 50, 60, en Argentina. Desnudando en el medio las internas que había en el star system del cine de oro Argentino, como emulo del norteamericano. También habla de su relacion con Eva Duarte y el general Perón, que ni la exagera, ni la minimiza, no la santifica, ni la denosta. Muestra muy humana a la pareja. Casi todo lo que relata de la sociedad, hoy ya casi no existe, quizás lo mas importante para el lector de hoy, con el tema de la igualdad de géneros tan en agenda, es como declara abiertamente su homosexualidad (el libro es de 1975) y describe ese submundo, con sus limitaciones y riesgos. Sorprende lo poco sufrido que fue en ese aspecto, supongo que en el mundo del espectáculo que es donde el se movía era mas liberal. Tuvo una sexualidad libre y plena. Cuenta sus amores y desamores con la naturalidad de cualquier persona de la misma época. Es todo muy descarnado, sin tapujos, de manera muy amena, recorre sus relaciones familiares, profesionales, sentimentales. Sus aciertos y errores. Por momentos molesta su ego, pero también en otros pasajes, desnuda sus debilidades sin filtro. Lo que quizás sea criticable es que a pesar de lo amigable de la prosa, es un poco desordenada, es un largo discurso como si lo escupiera, casi sin cortes, hasta parece contradecirse en algunos pasajes. Vale la pena leer esto, y conocer uno de los personajes mas únicos e irrepetibles de la Argentina.
Leer estas memorias es pispear por la mirilla a una época que nunca tendremos la oportunidad de vivir en carne propia. Me hubiese encantado que tenga la indecencia de tirar los nombres de algunas y algunos que revolcó por el piso pero mantuvo en el anonimato. Triste porque leo después de que cierren el Museo del Traje, aunque andá a saber el disparate que podría llegar a decir este. Hay cosas polémicas y opiniones mal envejecidas, pero es parte de los retratos de época. Paco estaba muy adelantado; los pioneros siempre se equivocan.
Dos palabras: Name Dropping. El abuso del recurso para dejar entre ver que Paco era parte de la supuesta Élite Argentina hace que la obra se vuelva medio tediosa. A la vez quien viene a buscar una pieza literaria perfecta de sus memorias? Dudo que mucha gente. De la mitad hacia adelante me costó terminarlo. No me sorprende más me resulta curiosa la homfobia elitista de Paco para con la mariconeria, aunque resuena con el contexto actual.
memorias del primer diseñador argentino. pionero del orgullo lgbtti, un adelantado. y no es literatura del yo, es retrato de una época. muy divertido, como una revista frívola, pero con inteligencia. una joyita, la disfruté mucho.
Un libro necesario para todxs aquellxs interesadxs en la historia de la moda nacional, el mundo del espectáculo o la perspectiva queer en la literatura argentina.