“Fate doesn’t guarantee us a happy ending. We’re not promised to be together no matter what. But in dimension after dimension, world after world, fate gives us a chance. Our destiny isn’t some kind of mystical prophecy. Our destiny is what we do with that chance".
Hay muy pocas veces en las que el libro final de una saga o trilogía me deja completamente satisfecha, pero A Million Worlds With You fue absolutamente fenomenal. Aquí todo empieza con la Marguerite Malvada tomando el cuerpo y el control de la Marguerite original para intentar que todos los planes de la megacorporación para la que trabaja salgan bien... y se destruyan unos cuantos universos. Además, por otro lado tenemos a Paul, que acaba de sobrevivir a que su alma se haya fragmentado y aún está intentando entender y asimilar los diferentes pensamientos y personalidades de sus otros "yo".
En esta última entrega los protagonistas siguen viajando por nuevos universos (y revisitando otros) para buscar a aliados que los ayuden a combatir el plan malévolo de algunos de sus otros "yo", que pretenden destruir universos enteros sólo para poder revivir a una persona. Me encantó ver cómo las diferentes Marguerites y sus padres se unían a esta coalición para defender sus universos, a las personas que aman y todo lo que han construido en sus vidas.
Creo que una de las cosas más interesantes de esta trilogía es que, de una manera súper trepidante y divertida, Claudia Gray nos plantea todo lo que podría llegar a suceder si ciertos tipos de tecnología cayeran en manos ambiciosas y hambrientas de poder. ¿Tener la capacidad de viajar entre universos te da el derecho a modificar la vida de tus otros "yo"? ¿Qué tan abusivo es que esos otros "yo" tengan que albergarte en su propio cuerpo sin poder decir nada al respecto? En fin, me gustaban mucho estos planteamientos éticos sobre la tecnología que siempre están súper presentes en las novelas de ciencia ficción.
¿Y qué decirles del triángulo amoroso que tanto amé con el pasar de las páginas? Para mí siempre estuvo clarísimo que Marguerite y Paul tenían que estar juntos, pero a medida que visitaban universos y se daban cuentan de que no siempre terminaban juntos y que Theo era muchísimas veces una constante en la vida de ella... bueno, las cosas se pusieron más interesantes. ¡Y todo era tremendo! Paul es un chico ideal y, desde hace años, cuando leí el primer libro y lo conocí como el Teniente Markov de Rusia lo adoré. Pero, claro, luego está Theo y todas las aventuras que vive con Marguerite en los diferentes universos, los sentimientos que están ahí en la superficie, pero a la vez fuera del alcance de los dos... y sufría. Sufría mucho porque Theo se merecía ser absolutamente feliz. Ay, dioses, me hago un lío, pero lo que quiero decir es que este no es un triángulo amoroso estúpido, sino uno muy bien construido y que, cuando se resuelve, te deja con el corazón hecho trizas, a pesar de que puedes estar feliz con la conclusión.
Creo que A Million Worlds With You terminó de una forma increíble, sobre todo porque, para mí, leer que Marguerite tuviera que sobrevivir a tantísimos intentos de su yo maligna por matarla, por acabar universos enteros con ella dentro era tremendamente emocionante. Eso, sumado a la trama romántica me mantuvo absolutamente enganchada hasta el último momento. ¡Me encantó todo!