La anorexia-bulimia es hoy un síntoma habitual en nuestras consultas. Pero su eclosión, su carácter epidémico, particularmente entre las jóvenes, y la consiguiente alarma social, como señala Graciela Sobral, en la presentación de su libro, comenzó hace más de diez años. Desde entonces, la autora ha sostenido un trabajo de investigación clínico y teórico, que se recoge ahora en el libro, y que según sus palabras “aspira a mostrar algunas vicisitudes que toman un lugar prevalente en el camino hacia la feminidad: la relación madre-hija, el cuerpo, los síntomas, el amor y el goce”. Desde luego, la aspiración está más que conseguida.