Uno de los aciertos más notables de este libro es el de que aporta un nuevo enfoque al estudio de un tema de vital importancia para el pasado y el presente del país. Se trata, nada menos, de la construcción de la nación colombiana, un proceso que se inicia en los albores del siglo XIX, cuando triunfa la lucha contra el colonialismo español en Ámerica, y que aún no ha terminado.
Múnera sostiene que estamos delante de un fenómeno cuya complejidad apenas empieza a ser reconocida. Y apartándose de los lugares comunes puestos en boga por lahistoriografía tradicional, que afirma que la independencia del país fue obra de los criollos ilustrados, principalmente andinos, que buscaban comerciar y enriquecerse, su análisis hace énfasis en los conflictos regionales, en particular entre las élites de Cartagena y Bogotá, y en la decisiva participación política que tuvieron los negros y mulatos costeños en la empresa de insuflarle vida a la naciente república.
Este libro, por lo tanto, no es un libro como cualquier otro. Primero porque invita a reconsiderar a fondo un tema de indudable trascendencia, y segundo porque reivindica el papel del Caribe colombiano, y en especial de sus sectores populares, en la historia de nuestros orígenes como nación independiente.
Tiempos de verano. Un libro que había estudiado en el ámbito universitario ahora lo releo con mucho entusiasmo. Qué diferencia cuando se lee con pasión y no por compromiso. Este texto debería ser lectura de manual para muchos de mis paisanos. Colombia se construyó bajo una supuesta unión irrefrenable y esa acción desenfrenada es lo que nos ha costado tantos muertos.
Parafraseando un poema de María Mercedes Carranza "en esta casa todos estamos enterrados vivos".