Alternate Cover Edition of 9723308924, 9789723308921
Em 8 de março de 1914, aos 25 anos de idade, o poeta português Fernando Pessoa teve um insight e, naquilo que ele chamaria mais tarde de 'dia triunfal', criou seus três principais heterônimos; Alberto Caeiro, Ricardo Reis e Álvaro de Campos. Deu-lhes, além do nome, uma biografia, um biotipo e, sobretudo, uma obra e um estilo poético únicos. Trata-se do único caso de heteronímia de toda história da literatura universal. Álvaro de Campos era, segundo Pessoa, 'o mais histericamente histérico de mim'; era engenheiro, usava monóculo, e o poeta escrevia sob o seu nome quando sentia um súbito impulso de escrever não sei o quê. Campos é o heterônimo da modernidade, da euforia, da irreverência total a tudo e a todos, cultuador da liberdade, sedento por experimentar todas as sensações a um só tempo e profundamente influenciado por Walt Whitman. De sua lavra são os célebres versos de 'Opiário', 'Ode trinfual', 'Lisbon revisited' e 'Tabacaria' - este último considerado dos mais belos poemas da língua portuguesa.
Fernando António Nogueira Pessoa was a poet and writer.
It is sometimes said that the four greatest Portuguese poets of modern times are Fernando Pessoa. The statement is possible since Pessoa, whose name means ‘person’ in Portuguese, had three alter egos who wrote in styles completely different from his own. In fact Pessoa wrote under dozens of names, but Alberto Caeiro, Ricardo Reis and Álvaro de Campos were – their creator claimed – full-fledged individuals who wrote things that he himself would never or could never write. He dubbed them ‘heteronyms’ rather than pseudonyms, since they were not false names but “other names”, belonging to distinct literary personalities. Not only were their styles different; they thought differently, they had different religious and political views, different aesthetic sensibilities, different social temperaments. And each produced a large body of poetry. Álvaro de Campos and Ricardo Reis also signed dozens of pages of prose.
The critic Harold Bloom referred to him in the book The Western Canon as the most representative poet of the twentieth century, along with Pablo Neruda.
Si hay una literatura superior, fuera de serie o infinita, esa es la de Fernando Pessoa y sus múltiples heterónimos. Aún hoy siguen siendo descubiertas y publicadas, revisadas, obras inconclusas y desconocidas, que dejó guardadas en baúles antes de morir. El poeta más silencioso en vida, dejó la mayoría de su obra sin ordenar, aunque con muchas notas y muchos proyectos. Hasta el día de su muerte, Pessoa escribió, sin publicar.
Álvaro de Campos es uno de sus heterónimos más conocidos y más prolíficos. Además el que probablemente más cercano le era. Al grado de que, en sus últimos años, se le atravesaba en la personalidad, y llegó a presentarse en reuniones, el propio Pessoa, como Álvaro de Campos. Sí, Pessoa se volvió un poquillo loco al final de su vida, dicen que a causa de sus excesos con el alcohol, era adicto al aguardiente. Hay tantas cosas qué platicar sobre la vida y obra de Pessoa, pero bueno, esa información también está disponible en Internet, para los interesados.
Mi ejemplar es una edición bilingüe (portugués – español) publicado por Visor de poesía, consta de más de mil páginas. Me lo encontré un día en uno de esos paseos en mi librería favorita, lo empecé a leer inmediatamente ahí, pues el ejemplar estaba abierto, para mi fortuna, mientras me echaba un café. No lo compré en ese momento, planeaba asistir regularmente a la librería y seguir leyéndolo gratis, además de que me encanta el lugar y el ambiente se presta. Luego me entró el temor de un día llegar y no encontrarlo, algún enfermazo loco que no reconociera mi derecho sobre el ejemplar, el único que había a la vista, y que escondí lo mejor que pude muy atrás en el estante. Yo lo vi primero, quise creer. La siguiente vez que fui me lo llevé, no pude más. El riesgo de perderlo era demasiado inquietante. Ya en mis manos pude leerlo con toda calma, es un libro al que recurría frecuentemente y disfruté mucho durante mis idas y vueltas del trabajo y en las noches antes de dormir.
La poética pessoana está llena de contradicciones, como toda poesía; llena de cambios de humor y de sentido, llena de una cierta inquietud o inconformidad con el espacio que se ocupa. Llena de anhelos y sueños, de una metafísica del desencanto, del deseo; un deseo de movilidad y de inmovilidad simultáneos, que luchan entre sí y nunca se superponen uno al otro. Hay mucho sentido del humor, un humor ácido, irónico, casi doloroso. Una risa de sí mismo, una capacidad de observación del propio ser abrumadora, despiadada. Hay, además, belleza y ternura.
A veces la traducción hace perder mucha de la musicalidad de los versos. Leía en ocasiones la versión en portugués y podía sentir la suavidad de las palabras, el ritmo, la bella construcción de las frases de sentidos profundísimos. Y es que Pessoa es uno de los poetas más originales que han existido. Si bien la temática de los versos de Álvaro de Campos suele rondar recurrentemente las materias del yo y muchas de sus incomodidades, no deja de ser un tratamiento sumamente interesante, razonado, inteligente. No por nada Octavio Paz se interesó en su obra y se dio a la tarea de traducirlo. Es conocida su traducción del poema Tabaquería (Estanco), quizás el mejor y más famoso poema de Álvaro de Campos, cuyo análisis pude disfrutar de la mano de Eduardo Hurtado, escritor mexicano, en un taller de poesía que impartió hace algunos años y al cual tuve la fortuna de inscribirme. Por cierto, les invito a que lo lean, si tienen el interés y la oportunidad. Está disponible en Internet, gratuitamente.
Por aquí dejo algunos versos como muestra, aunque en realidad hay más, muchos más que no podría compartir por cuestiones de tiempo y espacio, elijo de los más breves fragmentos que transcribí a mi colección:
“Las horas bellas o son de otros o no existen, por cierto.”
“Y no creo que haya valido la pena haber visto el Oriente, India o China, pues la tierra es igual y pequeñita y de vivir sólo hay una manera.”
“¡Si al menos fuera tan atractivo por fuera como por dentro!”
“Mandé, como capitán, que fusilaran a los campesinos temblorosos, dejé que violasen a las hijas de todos los padres atados a los árboles, entonces supe que fue dentro de mi corazón donde todo eso ha sucedido y todo quema y ahoga y yo no puedo moverme sin que todo sea lo mismo. ¡Dios tenga piedad de mí, que no tuve piedad de nadie!”
I have not understood his verses (Alvaro & Fernando ´s). Extremely prosaic like verses. Sorry to write this about Pessoa´s poetry. One cannot like all poems