Chacun cherche sa maison, la base à partir de laquelle il lui devient possible d'exister. On habite aussi les rues, les villes et les paysages. Tous ces lieux et ces espaces ont leur qualité propre, leur mémoire. Mais habiter, c'est également des marques sur le sol, dessiner des surfaces, transformer la terre en une demeure. Il y a plusieurs manières d'habiter : entendre son voisin, ce n'est pas forcément s'entendre avec lui ; déménager, ce n'est pas être en exil ni partir en vacances. Faisons-nous la différence entre une demeure habitée et une maison hantée ? Il faut donc raconter ces tables et ces lits, ces expériences concrètes, ces chemins les hommes marchent et vivent. Variations philosophiques et littéraires sur nos façons d'être et de nous sentir en un lieu, ce livre est un traité du savoir habiter - et donc un savoir-vivre.
Sobre este libro tengo 3 cosas para decir, y es que pasó de maravillarme a aburrirme hasta el odio y luego a dejarme con mucho en qué pensar. Cuando opté por esta lectura lo hice motivada por la sinopsis y la manera en la que me lo estaban vendiendo, y es que me lo ofrecían como un libro que a manera de ensayo discutía la forma en la que estamos habitando el mundo y cómo esto ha traído consecuencias catastróficas para el medio ambiente, lo que al final termina por perjudicarnos a nosotros, pues estamos destruyendo nuestro planeta. Algo así esperaba encontrar pero la realidad fue otra. En las primeras 20 páginas te define lo que literalmente significa habitar un espacio, sea algo general como el mundo o algo más particular como el hogar. Y hasta ahí todo iba bien, pensé que antes de abordar el tema de cómo el ser humano está arrasando con la naturaleza se debía tener claridad de lo que significa "habitar". Pero pasadas esas 20 páginas noté que esa definición era la que iba a abarcar todo el resto del libro , que el autor dedicó sus más de 200 páginas a intentar definir lo que puede significar dicha palabra. En ese momento me desilusione bastante porque no era lo que yo esperaba y no entendía lo que el autor pretendía transmitir, sencillamente me parecía una verborrea de lo más absurda así que decidí abandonarlo por unos días. Luego ocurrió la catástrofe. Se desató una pandemia que paralizó al mundo entero. Una enfermedad extraña con miles de casos nuevos por día nos obligó a recluirnos en casa, y después de varios días de estar aislada y de un constante desasosiego decidí retomar su lectura, fue entonces cuando lo comprendí y pude conectar con aquello que el libro podía ofrecer, una nueva visión del mundo, y es que allí, el autor se plantea constantemente las diferentes maneras en las que se habita el mundo, y que no todos los espacios se habitan igual. Entendí cómo nuestro estilo de vida nos lleva a ver el mundo como algo superficial y pasajero. Entendí que aunque para algunos habitar una casa es simplemente llenarla de objetos materiales sin sentido, para otros hacerla un hogar es a partir del significado que le puedas dar, ya sea como un refugio que te aleja del mundanal ruido y te brinda paz, o un espacio en el que compartes con aquellos que más quieres, creando nuevos recuerdos y disfrutando de cada experiencia vivida. Que un hogar no lo hacen las cosas que la adornan y que la percepción de hogar siempre va a estar ligada a nuestras propias experiencias y emociones. Este libro me dejó mucho, más de lo que yo esperaba. me hizo reflexionar y cuestionarme, sobre todo en estos tiempos tan extraños en que solo podemos existir dentro de cuatro paredes, sin saber qué va a pasar. Por toda esta extraña situación pude obtener mucho de este libro, pero creo que en otros momentos y circunstancias no hubiera sido así, pues aunque encontré mucho sentido a sus palabras, otras tantas me parecieron completamente innecesarias, simples divagaciones del autor para llenar páginas. Es una lectura rápida pero debe hacerse a conciencia para poder captar lo que tiene para decir.
Filósofo e historiador francés. Este libro es una reflexión sobre la relación entre la acción humana y la habitabilidad del mundo. Su trabajo, de carácter epistemológico, histórico y antropológico, se centra en la geografía y las formas de la representación del espacio y del paisaje en las épocas moderna y contemporánea. Me gusta pensar este libro como un ensayo en la cual plantea formas de resignificar el "Habitar" de una forma experimental y pragmática, desde lo colectivo a lo personal. Gracias al aire que respiro habito el mundo tanto como el mundo me habita.