Historias recopiladas: • La oficina gatuna — Kenji Miyazawa • Ratones y gatos — Torahiko Tekada • El honor de Otomi — Ryūnosuke Akutagawa • La gata y la Muramasa — Fuboku Kusakai • El gato — Osamu Dazai
Un día de mediados de junio, el dueño de la frutería nos regaló una gatita tricolor, joven. Mis hijos, mi mujer y yo observamos al nuevo integrante de la familia con mucha atención.
Mi esposa tomó al animal, le acarició la barbilla y las orejas, y este emitió un sonido extraño como si tuviera algo hirviendo en el interior de su pecho. Yo sabía que los gatos ronroneaban, pero nunca había escuchado un sonido similar.
En cuanto la dejó en el suelo, la gata empezó a jugar con todo lo que encontró a su paso, incluso con los papeles. Sus movimientos eran ágiles y elegantes. Los niños no tardaron en encariñarse con ella…
Cinco relatos de distinta temática que tienen como protagonista indiscutible a los gatos, un animal que los japoneses adoran y que forma parte no solo de su folclore y mitología, sino también de su cultura popular. Todo un símbolo en el país del sol naciente.
Akutagawa Ryūnosuke (芥川 龍之介) was one of the first prewar Japanese writers to achieve a wide foreign readership, partly because of his technical virtuosity, partly because his work seemed to represent imaginative fiction as opposed to the mundane accounts of the I-novelists of the time, partly because of his brilliant joining of traditional material to a modern sensibility, and partly because of film director Kurosawa Akira's masterful adaptation of two of his short stories for the screen.
Akutagawa was born in the Kyōbashi district Tokyo as the eldest son of a dairy operator named Shinbara Toshizō and his wife Fuku. He was named "Ryūnosuke" ("Dragon Offshoot") because he was born in the Year of the Dragon, in the Month of the Dragon, on the Day of the Dragon, and at the Hour of the Dragon (8 a.m.). Seven months after Akutagawa's birth, his mother went insane and he was adopted by her older brother, taking the Akutagawa family name. Despite the shadow this experience cast over Akutagawa's life, he benefited from the traditional literary atmosphere of his uncle's home, located in what had been the "downtown" section of Edo.
At school Akutagawa was an outstanding student, excelling in the Chinese classics. He entered the First High School in 1910, striking up relationships with such classmates as Kikuchi Kan, Kume Masao, Yamamoto Yūzō, and Tsuchiya Bunmei. Immersing himself in Western literature, he increasingly came to look for meaning in art rather than in life. In 1913, he entered Tokyo Imperial University, majoring in English literature. The next year, Akutagawa and his former high school friends revived the journal Shinshichō (New Currents of Thought), publishing translations of William Butler Yeats and Anatole France along with original works of their own. Akutagawa published the story Rashōmon in the magazine Teikoku bungaku (Imperial Literature) in 1915. The story, which went largely unnoticed, grew out of the egoism Akutagawa confronted after experiencing disappointment in love. The same year, Akutagawa started going to the meetings held every Thursday at the house of Natsume Sōseki, and thereafter considered himself Sōseki's disciple.
The lapsed Shinshichō was revived yet again in 1916, and Sōseki lavished praise on Akutagawa's story Hana (The Nose) when it appeared in the first issue of that magazine. After graduating from Tokyo University, Akutagawa earned a reputation as a highly skilled stylist whose stories reinterpreted classical works and historical incidents from a distinctly modern standpoint. His overriding themes became the ugliness of human egoism and the value of art, themes that received expression in a number of brilliant, tightly organized short stories conventionally categorized as Edo-mono (stories set in the Edo period), ōchō-mono (stories set in the Heian period), Kirishitan-mono (stories dealing with premodern Christians in Japan), and kaika-mono (stories of the early Meiji period). The Edo-mono include Gesaku zanmai (A Life Devoted to Gesaku, 1917) and Kareno-shō (Gleanings from a Withered Field, 1918); the ōchō-mono are perhaps best represented by Jigoku hen (Hell Screen, 1918); the Kirishitan-mono include Hokōnin no shi (The Death of a Christian, 1918), and kaika-mono include Butōkai(The Ball, 1920).
Akutagawa married Tsukamoto Fumiko in 1918 and the following year left his post as English instructor at the naval academy in Yokosuka, becoming an employee of the Mainichi Shinbun. This period was a productive one, as has already been noted, and the success of stories like Mikan (Mandarin Oranges, 1919) and Aki (Autumn, 1920) prompted him to turn his attention increasingly to modern materials. This, along with the introspection occasioned by growing health and nervous problems, resulted in a series of autobiographically-based stories known as Yasukichi-mono, after the name of the main character. Works such as Daidōji Shinsuke no hansei(The Early Life of
Esta breve antología me llamó la atención por obvias razones. Todos los relatos son magníficos y todos van acompañados de una ilustración hermosa. También son los primeros autores japoneses que he leído y me gusto su estilo para narrar y transmitir las emociones de sus personajes. Hay un nombre que se repite a lo largo de los cuentos y no sé si es por la traducción pero definitivamente le otorga un halo de misticismo mayor a las historias.
"Al mirarlos, siento la serenidad de la noche. A veces me parece que estos no son los gatos que conozco sino seres de otro mundo, un mundo del que los humanos no tenemos ni la menor idea. Seguramente, esta sensación no nos la provocaría ningún otro animal doméstico" Torahiko TERADA
Adorable esta pequeña compilación de cuentos gatunos. Son relatos cortos, enfocados en los gatos y como estos impactan o afectan la vida de la gente con la que conviven. Me llama la atención que la mayoría de los gatos se llama Mike y no Tama. Y creo que mi relato favorito fue el primero, un relato bastante inusual y adorable sobre una oficina gatuna, lo amé. Los demás, se sienten bastante japoneses, parecidos en la forma a otros libros de gastos que he leído.
En Japón, el gato es uno de los animales más venerados. Forman parte intrínseca de su cultura hasta el punto de protagonizar varios libros, series de televisión y películas; y cientos de ellos habitan en los neko cafés, donde la gente toma café o té y se relaja, rodeada de gatos. Una buena muestra de esa veneración la podéis encontrar en “Relatos de gatos”, un libro publicado por la editorial Quaterni y que contiene cinco relatos escritos por Akutagawa, Dazai, Miyazzawa, Terada y Kosakai. Cada uno de ellos es diferente al anterior, aunque tienen un elemento en común: el amor por los felinos. Si os gustan los gatos tanto como a mí supongo que os habréis enamorado de la portada nada más verla. Y lo haréis aún más cuando disfrutéis de sus preciosas historias y las bellas ilustraciones a todo color. Me han gustado muchísimo todas ellos, pero me quedo con “La oficina gatuna”, un relato de género fantástico en el que sientes ganas de meterte dentro de la historia para conocer a Ceniza. Una preciosa edición cuidada hasta el más mínimo detalle en la que no sólo disfrutaréis de las historias de gatos, sino que también conoceréis samuráis y curiosas leyendas. Reseña realizada en exclusiva para Quelibroleo.com
Curiosa y breve recopilación de cuentos en los que aparecen gatos. Me ha gustado especialmente el relato de Akutagwa y la mini historia poética de Dazai.
A nivel anecdótico, me ha parecido gracioso que todos los mininos se llamen "Mike".
4.5 estrellas en realidad. Me parece un libro excelente, aunque como en todo libro de relatos algunos son mejores que otros. Todos ellos me sorprendieron, a pesar de que ya conocía a algunos de estos autores, pero sin duda "La oficina gatuna" fue mi favorito, me enamoré de Ceniza en pocas páginas. Igual Mike es una gata muy interesante. Muy recomendable.
Quien haya seguido mis críticas sabrá que me entusiasman los cuentos y, siempre que tengo la oportunidad, leo obras de este estilo. Relatos de gatos, es una pequeña antología cuyo elemento principal son los gatos (¡qué sorpresa!) y están creados por grandes autores japoneses, la mayoría desconocidos para el gran público.
Esta colección de relatos cuenta con cinco obras de autores japoneses de renombre: Fuboki Kusakai, Torahiko Terada, Kenji Miyazawa, Osamu Dazai y Ryunosuke Akutagawa. Las características literarias de cada uno de ellos son muy diferentes, pero se pueden sacar elementos comunes tales como el ritmo lento, la cuidada selección del lenguaje, las exacerbadas descripciones de la naturaleza y la carga moral de los textos. En esencia, la literatura japonesa se nutre de todos estos componentes para crear historias simples pero que impactan directamente contra el corazón.
Como buena antología de cuentos, Relatos de gatos, muestra una pequeña selección de narraciones que tiene que ver con gatos. Así nos encontramos con relatos fantásticos sobre oficinas gatunas llenas de discriminación, fragmentos biográficos de la vida doméstica tras la incorporación de una mascota peluda, crónicas de la historia antigua donde los gatos enseñan que es el honor, relatos de terror sobre gatos malditos y la continua dualidad entre odio y amor que los felinos domésticos nos profesan a los humanos. Como podéis ver los relatos abarcan diferentes géneros y extensiones variables. Pero en todos ellos el amor por los gatos, la naturaleza y la armonía en la convivencia felino-humano es constante.
En suma, Relatos de gatos, es una pequeña joya que los amantes de los gatos deleitaran en toda su extensión. Pero si los felinos domésticos no son lo tuyo, también podrás leerlo y maravillarte con el buen hacer de unos escritores muy poco conocidos en la literatura occidental. Y es que, a veces, los libros son como los gatos: pueden hacerte daño y después darte muchos mimos y hacerte sentir único y especial.
Si vienes buscando cuentos tiernos o historias lindas , con gatos como protagonistas, este no es tu libro , ya que solo hay uno cuento que cae en esa descripción, los demás cuentos, los gatos no son los protagonistas, si no , parte de la historia o hasta de fondo, te advierto también que es literatura japonesa y por lo general , por cultura , tienden a escribir de forma algo machista ,si esos tipos de temas te incomodan , mejor no leerlo, los relatos son interesantes pero a ratos , algo turbios , definitivamente no es algo que le darías a leer a un infante, tengan cuidado de no guiarse de la portada. en resumen , es un buen libro, no es la lectura que esperaba , pero esta bien.
Este libro es absolutamente imperdible para cualquier persona que ame los gatos y/o las historias sobre ellas. Todas las historias que están incluidas en este libro son excelentes, te cambian el día, es un libro excelente para leer cuando quieres olvidar por un momento la vida real y escapar a un mundo mejor (es decir, con más gatos).
5 cuentos diferentes, muy diferentes, pero que tienen a los gatos como denominador común. Todos de distintos autores japoneses, nos lleva a visitar escenarios modernos, antiguos, cotidianos e históricos de Japón. Un libro cortito pero interesante, entretenido y bello. Me gustó mucho 😸 Otro más para mi colección de libros sobre gatos :3
Tenemos en este librito cinco relatos sobre gatos, de calidad muy variada, uno excelente, escrito por Ryūnosuke Akutagawa, dos de calidad media y los otros dos mediocres. La diferencia de calidad entre Akutagawa y los demás es abismal y salva el libro. La calidad de la edición es muy buena, como nos tiene acostumbrados Quaterni, libros fabricados para durar.
No es mi estilo de libro. Los relatos cortos están bien y lo que tienen en común es que los autores son japoneses de la primera mitad del siglo XX y que en todas hay por lo menos un gato, por supuesto, que cumple un papel importante. Son 5 relatos, cada uno de uno de los autores, y personalmente, solo me ha hecho pensar el tercero "El honor de Otomi".
Coló siempre que hay un libro de relatos, unos están mejor que otros. Pero el sentido enteral es que GATIIIITOOOS😻😻😻 Que me ha gustado bastante y con algunos autores me ha dejado ganas de leer obras más extensas.
Una pequeña joya. Si te gustan los gatos y la literatura japonesa, no hay que dejarlo escapar. Los textos van acompañados de unas ilustraciones preciosas, un plus ♥