Para mí "No te mueras, Eli" resultó un viaje lleno de emociones.
Lorena Amkie nos lleva a un viaje al interior de la mente de un chico enfermo. De un protagonista para nada típico. Un protagonista débil, flaco, que solo puede comer avena... Y aún así, Eliseo, Eli, o Quijote, para los amigos, nos conquista con su forma de pensar y de ver la vida. Me gustaron mucho sus monólogos internos, sus fantasías en torno a su querida Eva y como apesar de todo seguía buscando la manera de sobrevivir.
Aciertos:
Creo que uno de los fuertes de la novela son sus personajes, quienes cobran vida entre sus páginas. Eliseo y Fernando tienen una amistad extraña pero creíble. Además de que las voces están bien definidas.
El tono de la novela se define desde el principio hasta el final. La autora tiene un humor bastante peculiar que hace disfrutable la lectura.
La prosa de la autora es muy amena, con un ritmo claro y fácil de digerir. Lo cual ayuda mucho al disfrute de una lectura entretenida.
Fallos:
Si bien es una novela juvenil y retrata exactamente como hablan los jóvenes mexicanos, en cierto momento llegan a cansar tantas groserías. Sé que es propio de la voz de los personajes pero ciertamente llega un momento en el que te gustaría decirles que ya le bajen y hablen de otra forma.
Eva es un personaje femenino que si bien la vemos siempre desde la perspectiva de Eli, sus apariciones y sus aportaciones son casi nulas, así que no encontramos en ella un personaje femenino fuerte ni que dé razones que justifiquen su existencia.
El final. Todavía no estoy segura si me gusta o no.
En fin, considero que "No te mueras, Eli" es un libro que debería leerse y disfrutarse como un café caliente, es decir, de a poco. Además de que no a todos les gusta el café y eso es válido. Pero si tú disfrutas de un buen café que te estruje el corazón, entonces disfrutarás este viaje.