Ufff.
A ver. Albert Espinosa ha sido un autor muy importante en mi vida. No porque sus libros me cambiaran mi forma de vivir o pensar, pero era de los pocos autores nacionales por los que me desvivía cuando sacaba un nuevo libro. Sin embargo, sus dos últimas publicaciones me han dado un poco más igual... Quizá es que ya no veo qué aporta.
En Lo que te diré cuando te vuelva a ver he vivido una situación muy rara. Llevo cerca de dos meses con bloqueo lector y decidí sumergirme en esta historia debido a la edición: letra enorme, doble espaciado... Vamos, que lo ves y sabes que se lee en un santiamén. Pero me equivocaba.
La última mitad sí que la leí enseguida. De hecho, en modo maratón total. En cuestión de minutos. Pero la primera mitad... Uf. Cómo patina. La historia comienza cumpliendo tantísimos pero tantísimos tópicos de las novelas del autor que estuve a punto de abandonarlo cada vez que terminaba un capítulo. Sin embargo, viendo que la historia se contaba también a través del diario de otra persona, le di una oportunidad.
Craso error. El diario tenía una fuente que me daba dolor de cabeza. Literal. Pensaba que nunca me iba a ocurrir hasta que llegó este libro. Me mareaba y me dificultaba muchísimo su lectura. Además, las partes de diario llegaban a ocupar en vez de 10 páginas de un capítulo normal, cerca de 50, por lo que se hacía un poco más pesado. Mi principal problema con todo esto fue que la historia no avanzaba. No había nexo entre el diario y la historia del protagonista, y no se contaba absolutamente nada. Es decir, lo típico: se guarda un misterio sobre una enfermedad y hay muchas reflexiones, pero en este caso, sin trama.
Una vez superado el ecuador de la novela pude observar un cambio. La historia del diario se tornó muy, muy interesante y con unos tintes que me gustaron muchísimo. De pronto se vio la conexión con la historia principal y escuché angelitos sobre mi cabeza cantar 'Hallelujah'. Sí, la cosa mejoró bastante. Terminé el libro enseguida en cuanto todo tuvo sentido.
La historia que se narra en el diario, creo que al final merece la pena. De hecho, una novela solo sobre lo que ahí se narra sería muy interesante. La unión que se hace con la trama del protagonista me pareció muy valiente y me gustó cómo se llevaba y se cerraba. Al final le encontré el gustillo a la novela y perdoné la primera mitad, aunque hay algunas cosas que no me terminaron de convencer (la trama romántica????).
En definitiva, no es su mejor novela. Si se hubiera propuesto escribir una novela mucho más larga con más importancia en la historia del diario, habría sido una gran novela. Sin embargo, creo que hasta el propio autor se ve limitado por lo que ha venido haciendo hasta ahora, y todas sus novelas deben cubrir un canon que se está convirtiendo en predecible. Es una novela que lees rápido, que tiene alguna reflexión interesante, y que trata temas como la eutanasia, la sordera o los campos de concentración. Sí, así, un mix.