«Asombra por la alta calidad de los relatos, a tal punto que el lector se pregunta si el próximo cuento decaerá un poco. Ninguno decae». (Daniel Gigena, La Nación)
«Con profunda sensibilidad y madurez, en estos relatos Bitar se impone como un autor original e imprescindible para la literatura argentina actual». (Diego Erlan, Revista Ñ)
Francisco Bitar nació el 7 de abril de 1981 en Santa Fe, ciudad en la que vive. Ha publicado cerca de veinte libros de poemas, narrativa y ensayo, entre los cuales se incluyen la novela Tambor de arranque, los cuentos de Teoría y práctica y otros textos fronterizos como Historia oral de la cerveza, Mi nombre es Julio Emanuel Pasculli o El artista. Con la novela La preparación de la aventura amorosa inauguró la serie «De ahora en adelante», que continuó con La leyenda del muñeco de nieve y El cuerpo de un escritor; y con La muerte de César Aira, dio inicio a la serie «Cementerio de elefantes». En 2023 se publicó El taller literario, la primera de las novelas dedicadas a Gori Lizmayer. Lleva adelante el sello editorial independiente El buen desconocido desde 2021.
Bitar escribe de una manera muy agradable para quienes también somos amantes de los cuentos que no apelan a hechos extraordinarios sino que simplemente se limitan a narrar circunstancias comunes de una manera clara, simple pero no por eso menos sofisticada. Me gustó muchísimo este libro. Lo recomiendo.
Banco los relatos de los cotidiano. Terrible construcción de personajes y buenos relatos de desarrollo de personaje que ponen el eje en algún aspecto de una relación. Casi todas terminan mal. Me embola un poco que sean siempre relaciones amorosas, monotematico en general. Me encantaron Luces de Navidad y el Vestido azul
Amé mucho este libro. La forma en que comienza los cuentos, la manera en que los termina, la psicología de los personajes. Y todos los cuentos de alto nivel, muy parejos.
Comencé la segunda pasada, y en la mitad ya quiero comentar. Necesitaba comprender mas como Francisco Bitar sintetiza emociones de amor sin hablar de ellas directamente, logrando alcanzar al lector en sus propias vivencias o en su comprensión de estas. Los sentimientos de noviazgos de juventud, de los matrimonios fallidos, de las víctimas que somos o que creamos en los momentos de repetición a pesar del deseo de avanzar, y de lo que perdimos simplemente porque la vida tanto quita como da. Nueve cuentos, nueve situaciones de amor, nueve síntesis abiertas sin desarrollar directamente el tema, una exposición basada en colocar al lector en la situación que viven los personajes recurriendo a su empatía y, por eso, logrando que cada personaje viva en la mente de quien lee.
Maravilloso. No deja de asombrarme como Bitar nos hace recordar los pequeños grandes detalles que hacen a la vida de los que no somos porteños, esas cosas que nos hacen bien y las que nos hacen mal pero que en definitiva nos definen. Genial. Una vez más (después de Acá había un río, que es el primero que leí de el). Si tuviera que elegir ... elegiría el desenlace de "Esta es una cama matrimonial", el suspenso de "Luces de Navidad", la tristeza de "Todo lo que no sirve" y la melancolía de "Dos chicos serios". Pero la verdad es que todos se disfrutan.
En su mayoría son relatos de parejas heterosexuales en ambientes no-porteños. Es destacable que me haya interesado a pesar de eso. Porque por lo general me aburre tanta heterosexualidad. Pero es lindo leer cuentos que ocurren en Santa Fe o Entre Ríos sin ser rurales. Sucesos cotidianos, escenas en ciudades pequeñas o pueblos.
Me hizo acordar a cuentistas norteamericanos como Carver o Cheever en esto de narrar un fragmento de vida sin que sea demasiado extraordinario. Pero lo hace con un registro provinciano. Lo que logra Bitar es que en una extensión corta entendamos a personajes complejos. Crea verosímil.
*Luces de navidad *La imaginación del pescador *Todo lo que no sirve *Yo podía llevarte con un brazo y hacer mi vida con el otro *Lo último
En su primer libro de cuentos se vislumbran las características que más adelante tanto nos gustarían de Bitar. Noto una repetición temática más cansadora que poderosa. Su fuerte está en los pequeños detalles de las relaciones sociales que tan bien explotaría en Tambor de arranque.