Entré esperando la guerra de navegadores y me encontré con un libro más volcado en el arranque de MSN y en el desgaste de los pleitos antimonopolio; el cambio de foco me dejó frío.
Overdrive sigue a Gates y a Microsoft en la mitad de los noventa y apuesta por explicar cómo la compañía quiso construir su propio carril de Internet con MSN mientras lidiaba con la presión del Departamento de Justicia y el escrutinio público. La batalla técnica de Internet Explorer aparece, pero como telón de fondo; la narrativa principal se queda en la política corporativa, la estrategia defensiva y el impacto legal.
El problema, para quien buscaba el duelo Netscape vs IE con detalle, es claro: el foco se desplaza. Falta profundidad técnica sobre el desarrollo de IE, sobre cómo se ganaron cuotas de mercado o sobre la integración con Windows; en cambio abunda la crónica de pasillos legales y la cronología de la causa antimonopolio. El resultado es una lectura que informa, pero no sacia a quien quería la trinchera del browser war.
Lo recomiendo a lectores interesados en la cocina ejecutiva y regulatoria de Microsoft en los noventa; menos a quienes quieran la anatomía táctica y técnica de la batalla de navegadores.