En mi práctica como terapeuta he descubierto una herramienta poderosisima y muy gestaltica: el diálogo con los órganos, con el síntoma, con la sombra, y que reafirma lo maravillosa que es la sabiduría de nuestro organismo y que el solo atenderlo, entender e integrar lo que nos está mostrando, ya es sanador!
Adriana en este libro nos presenta su herramienta, lo que ha vivido en la experiencia terapéutica de sus grupos, y muestra el cómo abordar el diálogo y el para qué.
"En la medida que la enfermedad o cualquier síntoma nos detiene, nos obliga a conectarnos con el o la que somos aquí y ahora, y nos permite escuchar el lenguaje de nuestro cuerpo. Así podemos descubrir aspectos insospechados de nosotros mismos".