Después de casi un año de bloqueo lector, voy y me encuentro con este libro, que no sé si era porque tenía ganas de leer algo distinto (a pesar de que se encuentra dentro de mi género literario favorito - fantasía), o que pasó, que es como si algo se hubiese desbloqueado en mi interior; aunque tengo novelas pendientes, como es el caso de “Lo que recuerdo de ti”.
En este caso se trata de la lectura erótica, que de hecho no es que no haya leído este género anteriormente (y aquí cito la trilogía de “Sons of Wanderland” de Kendra Moreno) pero aquí nos encontramos con que la protagonista es “compartida” entre los tres protagonistas masculinos y a esto se le conoce como “Harén inverso”. Desde que leí esta novela hace unos días ya me he leído otras más de la misma autora y todas pertenecen a este mismo género fantástico-erótico basado en el harén inverso.
Creo que lo que más me ha gustado de estas obras es el hecho de que la protagonista a pesar de aceptar la ayuda de sus coprotagonistas no significa que ella sea precisamente una damisela en apuros. De hecho, y como es en este caso, la protagonista (Valerie) tiene una historia detrás bastante problemática y profunda, de la que ha tenido que huir junto con su hermano gemelo, sin la ayuda de nadie. Y haciendo referencia a esto anterior, sí que me resultó un poco molesto que estuviese continuamente pendiente de su gemelo, y obcecada con protegerle, no es que eso sea algo malo, sin embargo, es algo que se vuelve bastante repetitivo a lo largo de la trama y me ha llegado a aburrir. Por el contrario, su hermano gemelo, Jared, ni siquiera es consciente de lo que ha tenido que vivir su hermana para que él tenga ciertos privilegios, como puede ser el hecho de que él vaya a la universidad. Aunque es un personaje muy necesario para el desarrollo de la historia, a mí me ha parecido un chico mimado, insulso y bastante infantil.
En cuanto a los coprotagonistas, nos encontramos con tres demonios, Xeres, Vickal y Sylver. Debo admitir que los nombres son bastante originales. Cada uno de estos demonios tiene una personalidad distinta, siendo Xeres el más serio y además el jefe de su clan demoniaco, Vickal es el más tranquilo y por último, pero no menos importante, tenemos a Sylver que es el más desenfadado de los tres.
El “romance” entre los tres demonios y Valerie, avanza a pasos agigantados teniendo en cuenta que tanto la primera entrega como la segunda apenas tienen poco más de 220 páginas cada una.
En el primer libro, a pesar de ser bastante introductorio, sí que nos permite ver pinceladas, o por lo menos imaginarnos el “background” de los gemelos; que además tienen poderes que se manifiestan desde el inicio de la trama; y cuál puede ser el verdadero origen de los dos.
En la segunda entrega, nos aclaran este asunto sin tapujos, a pesar de que se veía venir. Sin embargo, sí que me ha dejado con la boca abierta (en parte), el final de la segunda novela, puesto que deja sin resolución una situación en la que implica que los tres demonios están en peligro, y Valerie no sabe qué hacer.
Pero tendremos que esperar a que la autora decida sacar la tercera parte para saber qué pasa. Aunque desde el 2018 que no tenemos noticias, de esta trilogía (o saga, aún no se sabe), sin embargo, la autora sí que ha sacado más novelas después de estas con las que podremos entretenernos.
Básicamente, es una novela bastante bien escrita, con un argumento bastante interesante, aunque previsible, con que se puede pasar un buen rato leyendo en inglés, puesto que no existe su versión en español.