Había escrito una buena reseña pero se me borró y estoy muy enojado, aún así ahí les va lo que alcanzó a rescatar mi cabeza de lo que escribí:
Me parece muy interesante el recurso de difuminar al personaje del profesor universitario recién llegado a DC, con el chef con mucho colmillo que también comparte el divorcio con Teresa y la cátedra en una universidad gringa.
En ambos personajes se ve depositada una desdicha consumada y una tristeza monótona que pudiera ser un reflejo de la fantasía que tienen los migrantes al llegar a los Estados Unidos con la esperanza de encontrar una vida mejor; todo el relato va de ello: un constante cuestionamiento sobre la percepción latina hacia los ciudadanos americanos, la falsa idea de identidad que tienen los gringos sobre sí mismos y su poderosísimo país, y las constantes críticas de los intelectuales migrantes que residen allá, del otro lado.
Ahí está toda la discusión qué es llevada a través de este profesor/chef en su relato en primera persona; es por ello, que me parece muy extraño que Álvaro haya decidido imponer una ruptura en medio de la historia del personaje para dar pie a una serie de relatos –la mayoría contados en tercera persona– que narran otra serie de situaciones, que resultan poco atractivas, salvo la historia del basurero que se convierte en un pirata navegando en los mares de la carretera.
También hay una fuerte sugerencia con esta idea de la terapia –y por supuesto de tomar terapia– a raíz, precisamente, de esta falta de identidad americana que se sugiere a lo largo del texto, porque los gringos se niegan a aceptar que su patriotismo no es más que una construcción cimentada, también, por los mismos latinos, discusión que me parece súper interesante y que devela esta necesidad de aludir a la terapia. Tan es así que, cínicamente, al final de la novela (¿es esto una novela?) hay un personaje que se llama así, Terapia, y que funge como un artificio que confronta al protagonista a través de constantes ejercicios de introspección... muy curioso, ¿no?
Eso sí, me pareció una novela muy fría: los personajes que carecen de emociones cálidas y los espacios que están absorbidos por la nieve, la lluvia, la niebla y el frío, lo que provoca que cualquiera que lea este texto muera de hipotermia.