Wences, un hombre al borde de la vejez, decide escribir sus «Memorias» sobre el único acontecimiento que importó en su vida: el amor por Xóchitl, su hermana, quien falleció tras una peste que asoló Piura, cuando ella entraba a la pubertad. Veraz, crudo y recatado al mismo tiempo, el «memorialista» evoca los orígenes, fundamentos y culminación de un relación de amor que cristalizó en el seno de una familia terrateniente en ruinas y que remite a la decadencia de un orden señorial determinado. Cargada de transgresiones, fantasías y erotismo profanatorio, y de escenas que rezuman ironía y humor no siempre piadosos, esta es una novela de amor, de recuperación de estados de beatitud y desenfreno, de iniciación, de pérdida y de aprendizaje del dolor. En un plano más profundo, la novela narra la búsqueda del amor absoluto, ideal que, según el protagonista, sólo los hermanos pueden alcanzar.
El mundo sin Xóchitl es una novela de Miguel Gutiérrez que tiene como argumento central el amor incestuoso entre Wenceslao y Xóchitl, hijos de Don Elías y Constanza, ricos miembros de la alta sociedad en la ciudad de Piura, Perú.
Desde el nombre (otra vez el trillado tema de la onomástica) se pueden percibir algunos símiles entre la protagonista y el amor idealizado como lo concibe Gutiérrez. "Xóchitl", como se nos explica en la novela, significa "flor" en náhuatl y la flor -como el amor- se caracteriza por su belleza, su pureza y su invencible fragilidad. El amor es perecedero y, desaparecido éste, la vida no tiene sentido. Así, el protagonista Wenceslao no concibe el mundo sin Xóchitl y trata de reconstruir inútilmente el orden, cosa que logra de forma parcial con otro amor, el de Grelia.
Es un clásico indiscutible de la literatura peruana y latinoamericana.
Una novela que juega con el tono gótico, erótico, idílico; una ficción que tiene elementos de intertextualidad, realismo mágico, aventura, sueños, pesadillas. Una historia sobre el amor inocente, un incesto feliz entre hermanos, que librarán mil batallas, pero que perderán ante la Muerte.
Sin duda, Miguel Gutiérrez bebe de la narrativa de Faulkner, García Márquez, Vargas Llosa, Dostoievski, Kafka, Mann, Borges, Poe, Proust, Cervantes, Chéjov. También bebe del cine y la música clásica, y, sobre todo, de la ópera.
Un libro íntimo y transgresor, contado en primera persona en voz del personaje central en sus memorias. Por momentos se siente largo y por otros se espera el desarrollo de acontecimientos que ya se sabe que sucederan, lo que termina creando suspensos y en otros momentos, abusando de la paciencia del lector.
Sin embargo el libro es bueno y agradable... Y uno se puede imaginar con facilidad algunos pasajes y rutas de la antigua Piura en los caminos que recorren Wesne y Xochitl.
Una novela que es costumbrista y a la vez arriesgada, contada desde la voz de alguien que se quedó para siempre en el pasado, contada con honestidad, dolor, extraña inocencia y certeza. Certeza del amor/atracción/dependencia de una hermana con su hermano... como bien dice el autor en el prólogo: “...el tema del incesto, constante y recurrente en la historia de la literatura, es de difícil ejecución ya que puede dar lo mejor como lo peor del arte literario”.
Libro que me entrego mi padre momentos antes de que me vaya de viaje. El libro tiene un tipo de narrativa que me gusta leer, muy bien escrito, y una buena introduccion al autor quien despues me entere ya habia fallecido. La historia y la trama te mantienen en suspenso aun cuando ya es muy conocido lo que sucedera en el futuro; debido a que, vuelvo a reincidir, es un buen libro. Aunque el tema es de tabu, el autor hace que el lector entienda y simpatize por los protagonistas.