A professor of history appears dead in strange circumstances in La Seu d'Urgell, where he had traveled to compile information about the true story of the ephemeral reign of Russian Bors Sksyrev who in 1934 proclaimed himself King of Andorra, an interest that could explain the sudden death of the professor.
Difícil de calificar esta novela que por una parte trae una historia donde menos es más y donde los personajes son lo que son y los hechos los que fueron y por otra parte, la más abundante, nos trae el trabajo de investigación de un historiador alrededor de un hecho real sobre el que quiere averiguar la verdad. Esta última parte, compuesta por artículos, extractos de libros, documentos oficiales, es tan interesante y aburrida como la realidad puede ser, y confieso que me ha costado un poco, pero me ha ayudado a comprender.
Hay paralelismo entre ambos hilos argumentales y la intriga se mantiene hasta el final, tanto en conocer la resolución del asesinato como en saber el final de esa investigación.
Un 10% de trama policiaca y un 90% de relleno sobre una investigación histórica cuyo peso en la trama brilla por su ausencia. La parte de “novela histórica” o de investigación se hace terriblemente interminable. Mi sensación es que si el editor hubiera guiado al autor e insistido más en la parte policiaca el libro hubiera ganado muchos enteros, porque,a decir verdad, el escritor no es malo, pero el contenido de investigación es totalmente desproporcionado e innecesario.
Es una novela estructurada en cuatro grandes apartados: el primero, titulado "Ignacio ha muerto", presenta el motivo que pone en movimiento el artefacto narrativo: un antiguo guardia civil víctima hace años de un atentado terrorista y dedicado en la actualidad al estudio, investigación y enseñanza de la Historia en un Instituto de Pamplona ha fallecido al precipitarse desde la terraza de un hotel de Seo de Urgel. Todo un abanico de preguntas sin resolver se le abre a la policía autonómica catalana encargada de investigar el suceso: ¿Qué hacía allí este ratón de biblioteca?, ¿Por qué visitó Andorra durante su estancia allí?, ¿Tenía su mujer, Maite, motivos para querer deshacerse de él?, ¿Por qué tiene tanto interés ese amigo de Maite, abogado para más señas, en que el asunto se dilucide cuanto antes?..., y así un sinfín de interrogantes más que son los que se van desarrollando en el resto de apartados. A la cuestión de por qué visitó Andorra, el abogado amigo de Maite e Ignacio aclara a Roca, el mozo de Escuadra encargado de la investigación, que Ignacio buscaba en esa localidad información sobre el rey de Andorra Boris I que, según varias fuentes cargadas todas ellas de más imaginación que otra cosa, se proclamó soberano del Principado pirenaico en Junio de 1934 siendo detenido posteriormente por la Guardia Civil (cuatro números y un sargento) que según extendió posteriormente el mismo Boris Skossyreff "invadieron" Andorra para detenerle. Los documentos de la investigación concienzuda de esta historia ocupan la segunda parte de la novela. Contaba en vida al narrador el fallecido Ignacio Villanueva que en una investigación tan o más importantes que el hecho rastreado son las historias laterales que se presentan sin buscarlas. Unos hechos laterales relacionados con la lejana guerra civil aparecen en la tercera parte de la novela titulada por ello así: "Temas laterales". Y se cierra la novela con un cuarto capítulo de título "Malditas coincidencias" en el que, como es lógico, se desenreda la madeja del posible asesinato, homicidio, accidente... sufrido en el capítulo inicial por Ignacio. Estamos, pues, ante una novela compuesta de dos tramas: una, la investigación del posible crimen cometido sobre Ignacio; y dos, la propia investigación histórica que Ignacio realizaba sobre ese buscavidas que parece que fue el tal Boris Skossyreff. La investigación del accidente sufrido por Ignacio la llevan en paralelo los mozos de Escuadra de Seo de Urgel y el abogado narrador y aficionado a la escritura. Tan aficionado es a la escritura que
Es una novela un poco rara en la que un Guardia Civil jubilado aficionado a la historia es asesinado mientras investiga la historia de Boris I, un aventurero de Europa del este que se autoproclamó rey de Andorra en 1934. Gran parte de la novela detalla las investigaciones de este historiador y los documentos y recortes de prensa que va recopilando, pero luego resulta que la historia del rey de Andorra no tiene nada que ver.