Tres acontecimientos más una sentencia (el #MeToo, la carta de las intelectuales francesas, la huelga feminista del 8 de marzo y la sentencia de La Manada) han marcado la agenda en los últimos meses y han puesto en el punto de mira el concepto del feminismo hoy. Marta Sanz reflexiona acerca de lo que ello supone, cómo posicionarse ante esos hechos concretos, cómo «proteger» la lucha feminista de la simplificación y comercialización de un capitalismo que lo puede absorber todo, y piensa también sobre las cuotas y el poder, para llegar a la conclusión de que quizás lo que deba modificarse sea la noción de poder misma.
Una reflexión de una mujer que se pregunta, en sus actuaciones públicas y privadas, en cada gesto y cada palabra, cuál es el camino hacia la igualdad.
Marta Sanz es doctora en Filología. Ha publicado las novelas El frío, Lenguas muertas, Los mejores tiempos, Animales domésticos, Susana y los viejos y La lección de anatomía, así como cinco poemarios (Perra mentirosa, Hardcore, Vintage, Cíngulo y estrella y La vida secreta de los gatos) y dos ensayos (No tan incendiario y Éramos mujeres jóvenes). En Anagrama ha publicado las novelas Black, black, black: «Admirable. Tiene la crueldad y la lucidez desoladora de una de las mejores novelas de Patricia Highsmith, El diario de Edith» (Rafael Reig, ABC);Un buen detective no se casa jamás: «Vuelve a mostrar su dominio del lenguaje (y de sus juegos) y del registro satírico (de la novela de detectives, de la novela romántica), con una estupenda narración» (Manuel Rodríguez Rivero, El País); Daniela Astor y la caja negra (Premio Tigre Juan, Premio Cálamo y Premio Estado Crítico): «Hipnótico, fascinante y sobrecogedor» (Jesús Ferrer, La Razón); una versión revisada y ampliada de la que es posiblemente su mejor novela, La lección de anatomía: «Ha conseguido situarse en una posición de referencia de la literatura española, o, en palabras de Rafael Chirbes, “en el escalón superior”» (Sònia Hernández, La Vanguardia); Farándula (Premio Herralde de Novela): «Muy buena. Estilazo. Talento, brillo, viveza, nervio, inventiva verbal, verdad» (Marcos Ordóñez, El País); Clavícula: «Uno de los libros más crudos, brutales e impíos que haya leído en mucho rato» (Leila Guerriero) y una nueva edición de Amor fou: «Una de las novelas más dolorosas de Marta Sanz... Las heridas que deja son una forma de lucidez» (Isaac Rosa), y pequeñas mujeres rojas: «Una brutalidad literaria, un despliegue verbal que asombra» (Luisgé Martín), así como el ensayo Monstruas y centauras: «Extraordinario» (María Jesús Espinosa de los Monteros, Mercurio).
En este ensayo Marta Sanz explora, como quien mantiene un monólogo interior, temas actuales como el #MeToo o lo sucedido con La Manada, de una manera directa y con todas las dudas y contradicciones que yo, personalmente, también experimento en mi cabeza. Es como escucharte a ti misma, pero mejor escrito. No creo que aporte nada nuevo, sin embargo sí sirve para sentirte menos sola, y para replantearte ciertos aspectos del feminismo desde otro punto de vista. Desde luego al menos me ha servido para querer leer más a Marta Sanz 💜
Libro pequeñito que te lees en un trayecto de tren. Necesario y básico. Feminismo puro. ¡Cómo me gustaría que este tipo de ensayos fueran leídos por hombres y en particular por hombres machirulos, a ver si les quedaba algo en la mollera!
A veces serio y a veces cómico pero desde luego es una buena lectura. Para aprender o para refrescar.
Os dejo con la página 44. "Todas y todos deberíamos ser feministas porque el machismo es la enfermedad, la pústula visible del patriarcado, y el feminismo un discurso corrector que hoy no sé si vive uno de sus momentos más esplendorosos. Temo que lo que sucede se nos eche encima. Temo que el cuento de la criada se haga más y más aterrador. Temo que la fortaleza del discurso esconda un cristal delicado. (...) Acudo a las manifestaciones y junto mis esperanzas con otras esperanzas y confío en que mis gritos -siempre afónicos- sirvan para que egoístamente no me llamen fea por mi trabajo, pero también para que nunca se repita el horror de La Manada"
Un ensayo de bolsillo (literalmente, es cuquísimo) en el que Marta Sanz aborda el feminismo con la idea constante de que lo personal es político. Es decir, no se centra en su experiencia personal como han hecho otras autoras, sino que habla en términos globales sobre las corrientes más recientes, desde el movimiento #MeToo hasta la reinterpretación de Lolita, pasando por supuesto por una reflexión sobre el relevante papel que tiene el lenguaje en el feminismo, de ahí el precioso título. Inteligente, inconformista y además estupendamente bien escrito.
Lo he dejado en la página 30: no me aporta nada y lo mío con Sanz no funciona. Simplemente creo que tengo mil cosas antes para leer que seguir intentando.
«Las mujeres debemos recolectar nuestros relatos y a la vez aprender a releer los relatos de los hombres con los que nuestra mirada y nuestra voz han sido alfabetizadas. El canon y sus márgenes». 💜 Marta Sanz explora los nuevos lenguajes del feminismo en este compacto escrito más a modo de columna de opinión larga que de ensayo. Con un estilo directo y rico en imágenes se va posicionando (a veces de forma contundente, otras veces de manera más ambigua) respecto a temas como el #MeToo, el caso de la Manada, el “feminismo” de las celebrities, la carta de Catherine Deneuve, o el uso del lenguaje inclusivo. De esa forma, analiza desde su perspectiva violeta qué es realmente feminismo y qué no, marcando una distancia entre lo que es una auténtica revolucion feminista y lo que ha sido absorbido por un capitalismo interesado. Muy interesantes las preguntas que se/nos plantea y que nos sirven también para cuestionarnos como lectoras. 💜 He echado de menos referentes feministas más allá de Despentes (si bien he de decir a su favor que sí hace mención a Zafra y Garcés, dos imprescindibles hoy de nuestro panorama). Pero, a pesar de su escasa profundización en los temas, este primer acercamiento a Sanz ha resultado para mí muy sugestivo para conocer su estilo narrativo. Me ha gustado. Y ya estoy preparada para lanzarme a su narrativa. 💜 #MartaSanz #Monstruasycentauras #feminismos #leoautorastodoelaño
Me ha gustado leer a Marta Sanz en "Monstruas y centauras" porque a pesar de no haber sido exactamente lo que pensaba, para mí ha sido una manera de acercarse al movimiento feminista distinta a la que quizá estoy acostumbrada. En las palabras de Marta no encontramos un ensayo teórico ni académico sobre postulados feministas, sino que más bien sus palabras encierran la voz de una mujer que desde sus contradicciones y sus dudas internas nos narra su manera de comprender, de interpretar y, también, de escribir el feminismo.
Hay muchas cosas que la autora defiende con las que no estoy de acuerdo (por ejemplo, no creo que esté tan claro que sea legítimo separar la obra del autor) y lo cierto es que me hubiese gustado encontrar otras referencias bibliográficas que fuesen más allá de la línea de Virginie Despentes. Sin embargo, me ha gustado mucho el planteamiento inicial. Es un ensayo narrado de manera honesta desde la incertidumbre y desde la duda, y creo que es muy importante visibilizar que no todas nacemos sabiendo, que es legítimo que en ocasiones no lo tengamos todo claro y, sobre todo, que es necesario cuestionarse para poder encontrar las raíces patriarcales arraigadas y articuladas en nuestro pensamiento.
"Para lectores de Sanz y para los que todavía no la conocen, este texto es un examen propio y colectivo: de los últimos acontecimientos, de la herencia, del lenguaje –del contenido político que tiene o que pierde cuando lo transformamos– y de esas lacras simbólicas que constituyen nuestra conciencia colectiva. Y sin duda, de los nuevos caminos que siempre son horizontes en lucha. Marta Sanz habla de referencias culturales compartidas (Godard, Lolita, Mary Beard, etc.). Repiensa episodios vitales propios y ajenos; y también, muchas de las polémicas que han surgido en el último año a nivel estatal y mundial (#MeToo, huelga 8M, la sentencia de La Manada…). La reflexión sobre muchos problemas que se enmarcan en los estudios de género ha saltado, desde hace un tiempo, al debate público, a las calles, y es ese debate el que vuelve ahora, desde el filtro narrativo y el conocimiento de Sanz a este texto para matizarlo, darle un intento de forma (que es esa forma que siempre se escapa), pero ponerlo sobre el papel para volver a pensarlo desde la escritura, y nosotros, desde su lectura. Es una invitación a seguir hablando". Jara de Tomás
Este último año me he dado cuenta que me gusta leer sobre el feminismo ya sean ensayos, autobiografías o novelas con una trama reivindicativa. Este libro trata temas muy importantes en la actualidad (eso hace que la lectura del libro sea interesante), no obstante, me ha costado engancharme a la forma de escribir de la autora, tenía que leer y releer las páginas para mantenerme atenta y no perder el hilo. Personalmente, no he conectado con su forma de escribir. Lo recomiendo para tener una idea general de algunos de los temas presentes en el libro.
Este breve ensayo es una panorámica y un selfie. Una panorámica instantánea de muchos asuntos de actualidad por los que esta nueva revolución feminista será recordada (el MeToo, la Manada, la polémica sobre ‘Lolita’ de Nabokov) tratada a veces reflexivamente, a veces de manera demasiado acelerada. Y la vez es un selfie, un libro de apuntes autobiográficos donde la propia autora se retrata con sus inquietudes, contradicciones y pequeñas victorias.
💜Me tenía reservada la lectura de este pequeño/gran #ensayo para un fin de semana,porque...a Marta Sanz se le lee por lo que dice y por como lo dice ,ella si que es una monstrua del lenguaje,para mí de lo mejor en el panorama literario contemporáneo español.
🖤Trata temas de rigurosa actualidad política ,social y económica de nuestro país .
Lo interesante radica en como lo que plantea pudo pasar por nuestra cabeza viendo las noticas o hemos podido charla sobre estos temas con amigos.
🖇”Algunos de esos abusos ni siquiera están tipificados por ley,sino que forman parte intrínsecamente del capitalismo y el patriarcado:mujeres frágiles,cristalizadas,por las inercias y la costra de la historia,en sociedades cada vez más marcadas por la brecha de la desigualdad. Habría que tipificar esos delitos y proteger a esas mujeres a las que ni siquiera se les da la opción de sentirse víctimas ,porque creen que sus penurias forman parte de la normalidad y del estado de la cuestión.”.
Para empezar, me ha costado seguirle el hilo a la forma de narrar que tiene la autora, no a lo largo de todo el libro, pero sí en algunas partes concretas. Eso sí, cuenta todo con una especie de "humor agrio" que me ha encantado. También he de decir que esperaba más de este ensayo, aunque hace un buen repaso crítico de la actualidad del país (el caso de La Manada, la huelga del 8 de marzo, el lenguaje inclusivo...) se me ha quedado corto. Me quedo con unas cuantas reflexiones interesantes y con ganas de seguir conociendo a Marta Sanz.
Este librito que podríamos considerar ensayo periodístico trata muchos temas relacionados con el feminismo actual y en general el panorama actual de la mujer. Tengo que reconocer que cualquier libro de temática feminista me llama la atención y suelo acabar picando. Este no ha sido menos. Partiré diciendo que aunque os recomiendo que le echéis un ojo porque siempre es bueno empaparse de otras opiniones dentro del feminismo, no considero que este libro sea de los más importantes dentro del feminismo. El librito esta dividida en tres partes donde la autora nos da su visión de muchos temas que han sido polémicos como por ejemplo el tema de la justicia y la mujer. La primera parte que habla del día de la mujer, me emocionó e incluso me puso piel de gallina, pero a partir de la mitad de la segunda parte se me empezó a hacer un poco pesado. No por los temas que tocaba, que me parecieron interesantísimos, sino por el estilo de la autora que no me llegó a enganchar y meter en el discurso. Considero que el ensayo es un género que si no sabes captar muy bien la atención al lector, puede llegar a aburrir y por eso creo que me ha dejado mal sabor de boca. Concluyo diciendo que me ha parecido que trata aspectos muy importantes sobre los que deberíamos leer más a menudo y opina de ellos de manera muy bien argumentada. Aunque he de decir que no he estado de acuerdo en todo, pero las opiniones son como los culos, cada uno tiene el suyo y no existen verdades universales. Os animo a que le echéis un ojo porque es importantísimo en la vida en general empaparse de diversidad de opiniones y pensamientos. Felices lecturas!
A través de un profundo ejercicio de reflexión propia, Marta Sanz explora en su pequeño ensayo los orígenes del feminismo, su actualidad y la relación entre la autora y el movimiento.
Monstruas y centauras es un debate interno necesario para Sanz, pero también para quienes lo leemos, seamos hombres y mujeres; en sus páginas encontramos la esencia del pensamiento moderno, que no es otra que la constante pregunta y reflexión. En este caso el objeto de tales elucubraciones es el feminismo, que es analizado desde la óptica de la mujer arrojando interesantes conclusiones y sobre todo preguntas que nos arrojan a un futuro de constante evolución.
Un libro de ensayo, ligero y que pone sobre la mesa un montón de cuestiones interesantes. Por longitud, apenas llega a profundizar en nada de lo que plantea (ahí mi amor-odio con este tipo de libros). Desde luego, se nota que Marta estudió literatura (¿en la complu?), y me atrevo a afirmar que es una mujer inteligentísima. Por eso mismo me da mucha rabia que todo quede en un ensayo; supongo que esperaba (o deseaba) un posicionamiento más atrevido (aún más del que muestra, que para mí era "lo esperable"). Por otro lado y como ella misma llega a señalar, echo de menos que al hablar de autoras se hable de autoras africanas y/o asiáticas. Una vez más ellas quedan relegadas, desconocidas para los que estudiamos el canon occidental. Aunque pide perdón por esto, el error no queda enmendado. No hay un interés genuino por la literatura más allá de Europa y América, y me apena aun cuando se ha señalado.
Aunque todo lo que he dicho puede verse como negativo, el libro es súper interesante y lo he disfrutado muchísimo, no me malinterpretéis.
Esta semana Marta Sanz va a firmar libros en la ciudad en la que vivo y quería leer algo para saber de que palo iba. María me dijo que Mostruas y Centauras a ella le gustó mucho, era breve y bueno, fue el que elegí. A partir de las noticias de 2018, el Metoo, etc. Marta Sanz empieza a reflexionar sobre cuestiones de feminismo, consentimiento, violencia a las mujeres, el poder y una parte final dedicada a las escritoras y escritores que quizá ha sido mi favorita. A nivel propositivo y teórico creo que no dice nada que no haya leído ya, pero la forma de decirlo si que me parece que está muy bien, su punto de vista es interesante y creo que recoge muchas voces (incluso para criticarlas) interesantes.
Me recuerda mucho a "Todos deberíamos ser feministas" y de hecho la autora cita en dos o tres ocasiones a Chimamanda, lo que me parece muy adecuado con el tema del ensayo. Su perspectiva sobre la educación en nuevos términos de inclusión es de lo mejor que he leído.
Se podrían escribir muchas cosas de este libro. Obviamente como -casi- siempre (sobre todo con ensayos políticos) cosas que me gustan más y menos. Veamos;
La estructura del libro es una simple reflexión libre sobre varios temas en relación con el feminismo en el arte y con cómo interpretar las variaciones políticas que surgen con el siglo XXI. Qué está bien del feminismo mainstream de hoy: se cambian las cosas de verdad? O solo nos quejamos sin cambiar demasiado la realidad, aparte de lo legislativo?
Me parece que la visión de Sanz se alimenta mucho -quizá demasiado?- de una corriente muy francesa respecto a la colectividad femenina y la libertad propia. Y esto me lleva al punto escabroso: de verdad se puede afirmar que "(los escritores) Somos responsables de nuestras palabras, pero solamente de ellas"? Entiendo el desapego a la cultura de la cancelación pero creo que insistir en que NO se puede dejar de leer a Neruda como declaración de intenciones final en un ensayo feminista... Bueno, que yo no lo tengo tan claro
Marta Sanz demuestra una gran sabiduría en cuanto a feminismo, sintiéndose parte del movimiento feminista actual, pero como cualquiera, se sabe no pura, con errores diarios que podemos cometer todos. Da datos concretos, lo cual es de gran valor en este tema, nos recomienda películas, libros y entrevistas interesantes, y todo con un lenguaje rico pero muy cercano.
Quizá el tema esté algo trillado, pero vuelve a repetir que el feminismo busca la igualdad, no la inferioridad del hombre. Es triste tener que repetir esta frase como un mantra cada vez que sale el tema en alguna conversación, pero parece que aún en pleno siglo XXI hay gente a la que no entra en la cabeza que no se busca la humillación ni el maltrato masculino, que no se quiere lo mismo que durante toda la historia de la humanidad ha tenido la mujer, para el hombre. Además, Sanz señala que parece que por ser mujer de un país del primer mundo, no pueda alzar la voz y reivindicar sus derechos, porque no estamos tan mal como nuestras compañeras de países subdesarrollados.
También habla de la representación del hombre y la mujer en la literatura, dependiendo de si se trata de un escritor o de una escritora de quien ha surgido esa representación. Parece, según siente Sanz, que el escritor puede hablar de hombres y mujeres sin tapujos, pero ella misma fue criticada por haber escrito sobre lo que sentía un niño, como si por el hecho de haber sido niña hace años le haga no entender a los hombres hasta el punto de no ser capaz de hablar de ellos correctamente (según qué cánones impuestos por el patriarcado) en uno de sus libros o escritos. Es cierto que en el tema de la literatura aún hay muchos prejuicios machistas que dificultad su profesión tanto a escritores como a escritoras. Esto nos demuestra de una manera sencilla de entender, que el machismo lo sufrimos todos, tanto hombres como mujeres.
Otro tema que me ha gustado mucho, relacionado también con la literatura, es uno que en la actualidad tenemos en las redes sociales: el movimiento de leer autoras para darlas voz en un mundo ampliamente machista. Sobre esto, Sanz nos dice que es maravillosa la cantidad de mujeres escritoras, que por supuesto hay que darlas publicidad, por lo menos a las que en nuestra humilde opinión la merecen, pero que tampoco nos volvamos locos con el tema. Podemos leer libros escritos tanto por hombres como por mujeres. Quizá los temas de los que habla Marta Sanz ya han sido tocados por muchos autores, pero esto no quiere decir que haya que dejar de hablar de ellos, dejarlos a un lado porque ya hemos leído sobre ellos. De hecho, como decía antes, a veces hay que seguir recordando el objetivo principal del feminismo, aunque nos sorprenda. Por ello, este libro es necesario, tanto o más que otros acerca de los problemas sociales actuales.
Me ha gustado mucho cómo retrata Marta Sanz el feminismo, con sus contradicciones, sus matices. Hay temas sobre los que me ha gustado mucho su defensa, incluso cuando no estaba completamente de acuerdo en las conclusiones o los postulados. También me gusta leer opiniones diferentes, ver en qué se sustentan, crecer con ellas. El mensaje de esta columna larga, más que ensayo breve, es precisamente ese: mostrar un feminismo en construcción y deconstrucción, sin poseer la verdad, siempre aprendiendo.
También es un plus el tono irónico, ácido, con un punto de humor a veces, de Marta Sanz. Lo que me ha perdido un poco son el exceso de enumeraciones que provocaba este tono, haciendo el texto farragoso a ratos. Con el audiolibro era fácil perderse. Y con la cantidad de referencias a artículos en la web, hubiera resultado más cómodo el formato electrónico.
Como dice Marta en su ensayo sobre feminismo y muchas más cuestiones: es difícil localizar la arena movediza y comenzar a desarrollar el pensamiento autocrítico y a la vez la autodefensa.
Es un libro pequeño pero no por ello fácil de leer. La autora habla desde una posición objetiva exponiendo temas candentes y analizando las opiniones de todo tipo al respecto.
Trata desde los micromachismos, la violencia de género, el mundo (y la literatura) impregnada del heteropatriarcado, las víctimas, hasta otros temas de rabiosa actualidad como el Me Too.
Nos cuenta hechos reales y nos plantea cuestiones controvertidas cómo esta: ¿Hasta qué punto negarse a ser victimizada es una forma de suavizar la opresión?.
Como también pone sobre la mesa la contrapartida de los movimientos feministas que odian a los hombres, las decisiones masivas de dejar de leer a autores machistas, el cambio o no del lenguaje (siempre en género masculino) a uno neutro.
Y aunque en ocasiones te pierdes con tanto tecnicismo y referencia literaria que igual no conoces tan bien como la autora; creo que transmite un mensaje poderoso a la par que polémico: no se trata tanto de censurar lo que ya está escrito, lo que ya está filmado o dicho, sino de educar en el pensamiento crítico a las nuevas generaciones, para que ellas puedan discernir lo que es ético y justo de lo que no.
Lectura recomendada pero avisando de que es necesaria una atención plena para captar todos los matices del discurso.
“Hemos olvidado quizá el nudo entre la causa y el efecto, y solo aspiramos a paliar el «efecto».”
Entre otros puntos, Marta Sanz nos hace ver que “en lo más profundo y negro de nuestro occipucio, se esconde un hombrecito como el que vive dentro de los cajeros automáticos”. Nos invita a ser conscientes de ese condicionamiento, a darnos cuenta de que todavía no nos hemos quitado la lente masculina de los ojos, de que seguimos interpretando la realidad desde el interior de un sistema patriarcal. Todas llevamos esa lente masculina, porque nuestros ojos han sido lentamente colonizados a lo largo de toda la historia, y tomar consciencia es el primer paso para sustituir esa lente por unas fabulosas gafas violetas. Para permitirnos ser lo que nos dé la gana, para ejercer una libertad real siendo autocríticas.
“Las imposiciones sociales de las que no somos conscientes son las que a menudo nos destruyen. Nos matan.”
Un ensayo corto y directo, que recomiendo muchísimo. Porque el feminismo es contradicción, es aprendizaje, es cuestionamiento, deconstrucción y replanteamiento. Pero a pesar de todas las discrepancias, el motor de cambio que nos mueve a todas las mujeres debe ser común.
Hace casi un año lo empecé y lo coloqué de nuevo en un cajón por la decepción que me generó. Antes de nada: gracias por esta lectura, tan útil para las personas que empiezan a explorar el feminismo. Ahora bien, en mi caso, solo leí las primeras páginas y ya me di cuenta de que comparto pocas ideas con la autora. Como al principio comento, creo que es una lectura muy interesante para hablar de "¿feminismo para principiantes?" no lo sé, no estoy segura de que sea la mejor expresión. A lo largo del libro genera un recorrido interesante a través de varios elementos que nos interpelan como feministas, y a la sociedad. Pero desde un feminismo blanco, nada interseccional. Quería acabar la lectura para poder mostrarme crítica con fundamento, y también esperando poder encontrar alguna sorpresa en algún momento. Tal vez vuelva a leer a Marta Sanz más adelante, las referencias suelen ser buenas, así que lo haré. Ahora bien, esta vez no me ha conquistado 💔.
para seros sincero me he leído este ensayo deprisa y corriendo en un fin de semana porque esta tarde voy a una charla que da marta sanz sobre el libro en la residencia de una amiga. a veces pienso que no aprovecho las posibilidades culturales que ofrece el mundo universitario y Madrid, pero eso es otra historia. no había leído nada de Marta Sanz hasta ahora y me parece raro que mi primera toma de contacto con ella sea un libro de no-ficción (género que no acostumbro a leer) y no una novela (género que leo demasiado). más allá del estilo -nunca me siento lo suficientemente inteligente como para decir si algo está bien o mal escrito, solo decir que me ha gustado- lo que destaco del contenido es la última parte, que reflexiona sobre la literatura, su enseñanza, la escritura y escribir siendo mujer. me parece particularmente interesante el hincapié que hace la autora en la palabra, la importancia que atribuye al estilo y al lenguaje. también a que las mujeres escriben -escribís- con un hombre dentro. me recuerda a la cita de margaret atwood "male fantasies, male fantasies, is everything run by male fantasies? up on a pedestal or down on your knees, it's all a male fantasy: that you're strong enough to take what they dish out, or else too weak to do anything about it. even pretending you aren't catering to male fantasies is a male fantasy: pretending you're unseen, pretending you have a life of your own, that you can wash your feet and comb your hair unconscious of the ever-present watcher peering through the keyhole, peering through the keyhole in your own head, if nowhere else. you are a woman with a man inside watching a woman. you are your own voyeur." no tengo nada más que decir -ya lo dice Atwood- salvo que a veces yo también siento que tengo un hombre (heterosexual) dentro de la cabeza mirando todo lo que hago. el resto son sus pensamientos sobre los derroteros que va tomando el feminismo actual. en algunas cosas estoy de acuerdo, en otras no.
Es lo primero que leo de Marta Sanz y no he conectado mucho con su forma de escribir. Demasiados años leyendo literatura juvenil y en inglés me han pasado factura. Pero a pesar del continente, el contenido del libro es necesario para cualquiera que quiera acercarse al feminismo. No deja de ser una conversación de la autora consigo misma; aquí no encontraremos un manual de cómo ser feminista (como si solo existiera una única forma), pero sí que nos vamos a encontrar con dudas, contradicciones y luchas internas que nos achacan a todas las que nos hacemos llamar feministas.