En medio de la Guerra Mundial II, con Polonia ocupada y Auschwitz en su plenitud, Jurek (el listillo) se enrola como contable en un manicomio (Tworki), a cierta distancia de Varsovia. Es un joven poeta, optimista, lírico y romántico, que se encuentra con compañeros de trabajo de las mismas características, a las que se agregan pronto su grupo de amigos, todo felices. Caminan alegres en grupo, tomados del brazo, recitando poesías sobre la naturaleza y el amor, mientras los internados en sus pijamas, los ven pasar y los admiran mansamente.
Así transcurre gran parte de la novela, que se hace un poco endulcorada. Por otra parte, el lenguaje recargado y florido del narrador y los protagonistas, por momentos me dificultó entender que estaba pasando. Pero esta situación edénica no podía durar para siempre; y con algunos anuncios previos, el horror se cuela bruscamente, para confusión e indignación del noble Jurek.
Este libro me ha dejado confundido y perplejo; no tanto por la historia, sino porque no no estoy seguro si es una buena novela o no. Me ha parecido interesante el uso del fuerte contraste, pero el lirismo de la prosa del libro me ha parecido muy sobrecargado. Creo que, según el lector, puede ser para 4 o más estrellas, o para 2 o menos. Optaré por la decisión tibia de asignarle tres estrellas, expresión neutra de mi propia confusión.