La juez Lola MacHor y su marido Jaime, médico investigador del CSIC, llevan más de treinta años juntos. Una noche, Jaime invita a cenar a dos amigos, JJ, un médico americano, y a Rafael Scott, asesor de un senador de Texas de origen argentino. Ambos han trabajado duro para conseguir que el prestigioso premio Wolf a la investigación médica recaiga este año en Jaime.
Durante la cena, en la que Lola luce una pulsera que había pertenecido a su suegra, JJ muestra vivo interés por la joya y también por un cuadro, regalo de los padres de Jaime y que según ellos es una horrible copia de un Matisse. La pulsera desaparece después de la cena y el cuadro unos días después, cuando se produce un robo en casa de la familia.
A dos voces, desde la perspectiva de Lola y por primera vez, dando voz a Jaime, acompañaremos a la pareja en una investigación que en esta ocasión involucra directamente a la juez y a su familia. Clave Matisse es un thriller absorbente que ahonda en temas como la confianza, las relaciones de pareja y las difíciles fronteras entre la mentira, la verdad y el dolor.
Me llamo Reyes por mi abuela sevillana, pero nací en el corazón de Castilla: Valladolid, donde dicen, se habla el mejor castellano y se practica el más puro laísmo. Guardo grandes recuerdos (y amigos) de esa ciudad. Allí estudié, trabajé algunos años, y me casé, con notable éxito, por cierto: llevamos 28 años juntos y tenemos 9 hijos (también juntos).
Después, me trasladé a Navarra y me quedé. Hace veinte años que aprendo más que enseño de mis estudiantes de UNAV, y tengo la suerte de vivir en un pueblecito en pleno Camino de Santiago, flanqueado por dos iglesias medievales y con los gorriones por despertador.
Estudié Economía porque me lo aconsejaron y Filosofía porque quise. Devoro los tratados de Derecho y Política para situarme en el mundo y escribir con algo (un poco, al menos) de sentido.
Aunque soy de secano, adoro el mar, especialmente las costas gallegas y San Sebastián. Me atrae su inmensidad de tal manera, que me baño en cualquier época del año: ¡espero no acabar como Alfonsina! Por lo demás, me encantan las tertulias y la siesta de los domingos, cocinar para mi gente, cantar si alguien rasga una guitarra, viajar con la familia, el cine, leer sin mirar el reloj, y, naturalmente, escribir.
De niña, siempre tenía la cabeza llena de historias fantásticas, pero me suspendían los trabajos manuales y mi ortografía dejaba mucho que desear. De mayor, enseñaba Matemáticas o Economía, ciencias poco amigas del arte. Con estos antecedentes, me aseguraron que la literatura y yo éramos seríamos con MacHor e Iturri, caminos paralelos. En 2000, decidí que seguiría la regla de escuchar a todos y hacer lo que me diera la gana, y contra viento y marea, entregué a imprenta mi primera novela. Acabo de publicar la séptima, tengo dos terminadas en lista de espera y algunas traducidas a otros idiomas. Espero tener tiempo suficiente para vaciar mi cabeza antes de morir.
No me importa cómo escribo sino para quién escribo. Por eso, repaso mil y una veces lo escrito, me pateo personalmente todos los escenarios, y me rodeo de benditos y generosísimos amigos: jueces, forenses, policías, fiscales o médicos, que pulen las distintas aristas de mis ideas y suplen mis torpezas. Por eso me llena de alegría que quien me lee me escriba y me cuente sus impresiones, que mis obras pasen de mano en mano o que visites este sitio web.
Lola MacHor, el padre Chocarro, Iturri y Jaime o el doctor Wilson no pagan impuestos ni tienen DNI, pero son tan parte de mi vida como mis compañeros de despacho, mis alumnos o mis colegas de la CPEN. Espero que lo sean también de la tuya y con-sintamos juntos.
En la línea de las novelas de la saga de la jueza Lola Machor con la Segunda Guerra Mundial, el nazismo y el holocausto judío como telón de fondo. Engancha desde el inicio con una trama muy bien hilada, narrada desde el punto de vista de varios personajes.
"Clave Matisse" es el primer libro que he leído de esta serie protagonizada por la jueza MacHor y, a pesar de que en realidad se trata de su séptima entrega, no he encontrado ninguna dificultad de comprensión o falta de contexto, puesto que es una historia independiente y autoconclusiva. No hay duda de que esta jueza es una protagonista de lo más peculiar y considero que el personaje está bien caracterizado, aunque personalmente no empaticé con ella. Es una pena que la historia se cuente desde distintos puntos de vista, todos muy equilibrados, porque ella queda algo eclipsada. La idea original para armar la trama es muy interesante: explorar cuál ha sido el resultado y las consecuencias, a día de hoy, del expolio artístico que sufrieron los judíos por parte de los nazis durante la II Guerra Mundial. Sin embargo, creo que el resultado obtenido flaquea bastante y queda lejos de cumplir las expectativas: El matrimonio protagonista (la exitosa jueza y el exitoso médico) se ven envueltos por puro azar en un conflicto entre dos poderosos movimientos organizados y antagónicos, judíos y nazis, que operan en las sombras y están entre nosotros, infiltrados en todas las capas de poder de la sociedad, cada uno con su plan mundial y agenda. Este escenario me ha resultado poco creíble y hasta un poco irrisorio; la última parte del libro, contada por "el villano" se me hizo muy pesada. Algunas de las reacciones de los protagonistas me parecieron muy exageradas o forzadas, como que el marido arriesgue su relación de pareja porque no quiere revelarle sus orígenes a su mujer (donde él, en realidad, ni pincha ni corta) o que se insista mucho en que una de estas organizaciones está haciéndole la vida imposible cuando hasta el momento sólo le han puesto la miel en los labios un par de veces (le ofrecen un par de cosas importantes, caídas del cielo, y luego se las niegan). En fin, lectura fácil y amena, que mantiene el interés, con buena intriga al principio y conspiraciones mundiales y clichés al final.
Admiro a esta autora porque escribe muy bien, por su vida personal y porque los personajes de la jueza McHor y su marido médico son humanos y creíbles y buena gente. Clave Matisse cuenta una historia más, inquietante, bien documentada, en la que se reunen hechos del final del nazismo, de las obras de arte robadas durante y al final del mismo, del sionismo...Le doy un 3 porque me ha resultado un poco complicado y necesitado de demasiadas explicaciones. Lo que no quita para que me haya enganchado y no haya podido parar hasta terminarlo.
Lectura fácil y sorprendente. El lector conecta rápidamente con los protagonistas, Lola y Jaime. El título del libro sugiere que una se espere una trama relacionada con el arte, pero conforme vas adentrándote en la lectura, se abre un mundo sorprendente que conecta pasado y presente. Lectura muy recomendable.
Me gusta mucho la forma en la que escribe esta autora, pero en este libro eché de menos al personaje de Iturri. Por otro lado el argumento del libro no me terminó de convencer. Me pareció un poco rebuscado. Me quedo con los libros anteriores de la serie.
Llevo muchos años disfrutando de la vida de la jueza Lola. Es como una vecina de la que Reyes Calderón me va contando píldoras de las que disfruto en cada nuevo libro.