❌ SPOILER ❌
"Si la voluntad de alguien es legada, entonces también su existencia".
Cuatro estrellas. ⭐⭐⭐⭐
Nos presentan temporalmente a un Fushi adulto, que ya ha vivido cuarenta años en una isla solitaria derrotando a los Knockers y alrededor de unos cientos de años en la civilización.
Pyoran fue una de las razones por las que decidió vivir en soledad, al grado de convertirse en un cangrejo. Se ve empujado a regresar a la ciudad porque los Knockers han decidido atacar el pueblo. Conocemos a la descendencia de Hayase, su nieta, Hisame, quien lamentablemente heredó la locura de su ascendiente, creando así una especie de religión que pretende proteger a Fushi y derrocar a los Knockers.
No puedo olvidar hacer mención de Tonari, nuestra valiente protagonista de la isla que aprendió a sobrevivir a los venenos para que cuando su final llegara, su fuerte cuerpo fuese de utilidad a Fushi. Una valiente doctora.
Conocimos el "Faie", el alma, el espíritu.
Al principio a Fushi le parecía divertido que todas las descendientes de Hayase llegaran con él con la idea de "pretenderlo", entonces él para alejarlas se convertía en Tonari, y entonces las nenas se iban. Eso hasta que llega Kahaku, un descendiente hombre de la familia de Hayase, pidiendo ser compañero de Fushi.
En esta vida, Fushi pretende buscar un amigo, pero siempre está la constante de que puede ponerlos en peligroso, él necesita amigos (a) para recordar su humanidad, la razón por la que protege este mundo para encontrarse a él mismo una razón para existir. El hombre de negro le dice que será libre si algún día llega a copiar todo el mar.
Kahaku convence a Fushi de transformarse en otra persona, ya que la iglesia de Bennet si mal no me acuerdo, está persiguiéndolo por ser hereje, entonces decide tomar la forma de Perona. Es claro que Kahaku a igual que toda su familia, continuar la tradición de querer tener un hijo con Fushi. Chingada madre. ¡Chinga tu madre, Hayase! PINSHE obsesión enferma.
Este lo empieza a presentar a varios pueblos para comprobar que realmente existe un ser inmortal. También conocemos a Bon, un príncipe, algo arrogante y narcisista, bastante pretencioso, quien puede ver fantasmas, y nos enseña que durante todo este tiempo, Tonari, March y Gugu, sus almas siempre han acompañado a Fushi. Por cierto, una de las mejores escenas finales del manga.
Algo que no me había destacado es que las vistas, los paisajes en donde nos lleva Oima son realmente preciosas, puedes palpar las casas, sentir la textura de la vegetación, la arena en tus pies.