What do you think?
Rate this book


Paperback
First published January 1, 2004
El amor es un deseo, y hay deseos con fecha de caducidad. Por ejemplo, el deseo de conquistar a otra persona. Una vez saciado, desaparece irremediablemente. Y algo semejante sucede con el deseo sexual, cuando va a palo seco. La habituación física amortigua la excitación. Como decía Tono: «El cuerpo humano son habas contadas.» La persona en cambio es inagotable, por eso cuando se manifiesta a través del cuerpo puede hacerlo también inagotable. El verdadero erotismo es un asunto muy espiritual
Ortega dijo una frase que ha tenido una fortuna demediada, porque sólo se ha hecho popular una mitad y la otra pasó desapercibida. «Yo soy yo y mi circunstancia» es la mitad exitosa. «Y si no salvo mi circunstancia, no me salvo yo», es la mitad más importante pero olvidada.