Quizá en otro momento de mi vida le hubiera puesto cuatro o incluso las cinco estrellas, pero no ahora cuando estoy hastiada de las mismas historias de siempre, sin embargo, no le quito el mérito que se merece, porque está muy bien escrito y te entretiene. Los personajes son carismáticos y la historia no está mal... Aunque bueno, si tuviera que elegir diría que este último punto es algo flojo en ciertas partes.
De hecho, el inicio es bastante prometedor, con Bárbara y Mario distantes después de un malentendido hace diez años, que hizo que triunfaran por separado. Ella como diseñadora de zapatos para una marca a la que no ha vendido su firma y él como, primero nadador, después como modelo y finalmente, como cocinero. Aunque esto último siempre fue su pasión. Barbie y Mario se verán obligados a trabajar juntos codo con codo si quieren que la boda de Toñi, la hermana de Bárbara, salga bien. El inconveniente que le veo a esta primera parte es que no hay verdadera tensión, no se tiran los trastos a la cabeza, no hay reproches, es todo super calmado y en seguida se arreglan y se declaran amor eterno, de manera que yo ya sabía que no iba a haber salseo como me esperaba en un primer momento.
Después, observamos como los protagonistas, zapatera y chef, forman un tándem casi indisoluble dispuestos a luchar contra Adriana, Luisa, Toño y Alberto, quienes se han propuesto boicotear su propia boda a base de reproches y de malos modos hacia Bárbara. La relación familiar tirante... era más que predecible y como al final terminan las cosas como terminan, pues resulta un poco decepcionante porque evidentemente no te sorprende nada. Asimismo, los personajes secundarios, son bueno... secundarios. El único que me ha gustado de verdad y del que ojalá que hubiera hablado algo más ha sido de Ricardo, el hermano pequeño de Mario Aranda.
También he de decir que es todo demasiado "flower power", de hecho, en el final para mas inri hay dos bodas. Una de ellas en el epílogo, solo se puede decir que hay una única pega y es que ni siquiera merece la pena mencionarla. Tenía que ser él se me ha hecho dura terminarla, he de decir. Tanto rosa y amor por todas partes, de parte de todas las parejas.... me ha parecido excesivo. Así es que por eso que no me ha gustado tanto como me esperaba. Aunque a pesar de esta mini crítica que he hecho, he de comentar que nunca antes había leído algo de Mar Vaquerizo y que me ha gustado la manera de escribir que tiene, aunque eso sí yo le hubiera añadido algo de bronca, que es lo que nos hace salivar como los perros de Pavlov a las reinas de drama como yo. Por todo ello, solo le puedo dar 3 estrellas.