Se nota que últimamente necesitaba un cambio de género porque me he pasado a la época/Highlanders.
En este caso, está historia nos da a conocer a Jason, recientemente conde de Coventry (de nuevo con los nombres, no os fijéis jajaja) al cual su padre, ahora que ha muerto, sigue manejando. Al parecer, hay una cláusula en el testamento que dice que si quiere recibir la herencia completa, debe presentarse en dos días en la mansión de Coventry Major para casarse con lady Jane Grant. Obviamente, nuestro querido Jason no se lo toma bien y para celebrar su último día como soltero se pilla la cogorza de su vida. Es tal la borrachera que lleva que acude a su boda todavía ebrio y no ve la cara de su esposa. Ay, pero cuando conoce a lady Olivia en su vuelta a Londres, Jason tiene que buscar a una esposa que no conoce para pedir la anulación y poder cortejar debidamente a Olivia... pero la vida da muchas vueltas, y muchas sorpresas.
¡Maldito estupido Jason! Eso fue lo que pensé al principio. Mi corazón dolió por Jane, ¿que pasa, que se creía que solo él sufría por un matrimonio arreglado? Pues no idiota! Así que me desquicié todo el maldito libro, de hecho no le he dado las 5 estrellas precisamente porque Jason me ponía negra, coqueteando con otras sabiendo que estaba casado. Y cuando hablaba con su amigo Drake, ah entonces ahí si le remordía algo la conciencia. Imbecil.
Así que las idas y venidas de nuestro querido conde, cuando descubre la verdad sobre su esposa, el daño ya está hecho y es un gran NO, para él. ¡Obviamente! Mi mayor problema con esto es que primero alarga mucho el momento de Jason de descubrir la verdad y luego, cuando ya la sabe, alarga muchísimo de nuevo para resolver todo. Y eso de su primo al final, creo que ni hacía falta, fue drama innecesario.
Aún así es un libro que te mantiene enganchada con las idas y venidas de los personajes, con las ansias que te entran de que el idiota de Jason descubra todo y le peguen un buen coscorrón! Aunque solo tiene 200 páginas a mi me pareció lo bastante extenso, creo que de haberla alargado más la hubiese estropeado.