Vivimos una época en la que los Estados reivindican la memoria histórica. Ideas como el liberalismo y el socialismo han sido contrarrestadas por la recuperación del pasadocomo fundamento en las decisiones geopolíticas. La historia, revalorizada y mitificada, sirve hoy para apuntalar las identidades nacionales ante la globalización, pero su esencia pasional también entraña peligros. La venganza de la historia es un concepto necesario para comprender las relaciones internacionales que determinarán nuestro futuro.
des propos islamophobes dissimulés un peu partout dans "l'analyse" (qui n'est en fait que purement idéologique), vraiment pas ouf malgré le fait que certains propos soient intéressants.
En un mundo aparentemente sin memoria, el pasado sigue presente, muy presente. Esta es la constatación de la que parte el especialista en geopolítica y relaciones internacionales Bruno Tertrais en esta breve pero intensa obra, donde la descripción histórica despliega una intuición política: la venganza de la historia puede significar «la extinción del progresismo».