Dejar de ser escrupulosos y soberbios. No somos vasijas sin mancha y a través de las enseñanzas de San Francisco de Sales y algunas de otros santos y salmos, se va recorriendo este manual para aprender a sacar provecho de todas las caídas del pasado y a no desesperar con las recaidas del presente.
Generar cada vez un corazón más amoroso y ardiente por Jesús, reconociendo que Dios es justo y misericordioso.