Paciencia Gideon vive junto a su hija Gilly en Prado de Edda. En este pequeño lugar salirse de la norma es peligroso, ya que te marca, y cuando los vecinos del lugar empiezan a murmurar, nunca sabes que pueda pasarte, sobre todo si eres mujer y, más aún, si posees ciertos dones que los demás no entienden, que les provoca terror, pese a que traten de aprovecharse de ellos cuando lo necesiten. Paciencia es una bruja, que mantiene una existencia discreta, pero siempre está alerta. Su casa sirve de refugio para otras mujeres, brujas o no, que necesitan huir de su hogar, donde algún hombre poderoso, pero acomplejado, ha querido acabar con ellas. Un suceso inesperado pondrá la vida de Gilly y de su madre en grave riesgo. Cuando los secretos son desvelados, el peligro se desata.
“De conjuras y otras penas” de Angela Slatter es una novela corta, pero que se siente enorme en trasfondo y en lo completo que se siente su universo. No negaré que me hubiese gustado que fuese más larga, y que esto sirviera para ver más desarrollo en algunos personajes y las relaciones que se dan entre algunas de las protagonistas, pero es de esos libros cuya autora logra dotar a sus personajes de autenticidad desde las primeras páginas. La ambientación es una de mis partes favoritas, no paraba de imaginarme un pueblo rodeado por un frondoso y oscuro bosque, decorado por un otoño infinito y una niebla que se extendía por todos los lugares. Realmente está tan bien descrito que rápidamente entras en el mundo y te evades del exterior.
Las brujas siempre son un sí para mí, una de esas temáticas que me apetece en cualquier momento. Mis dos series favoritas hablan de brujas, a este nivel adoro el tema. Además, en los últimos tiempos se está tratado a estas desde otra óptica, algo que el propio libro trata y se señala en su posfacio, siendo llevadas a lugares más positivos, alejadas de la maldad con las que antes eran relacionadas por aquellos hombres que querían desquitarse con alguna mujer o hacerla desaparecer, ya fuese por celos, coraje o simple sentido de inferioridad. Pero ahora la imagen de la bruja está relacionándose con mujeres fuertes, que desafían las normas impuestas y el poder del hombre que se cree poseedor de todo, incluida ellas.
En este sentido, la figura de la bruja está directamente relacionada con el feminismo, y desde este parte la forma en la que estas brujas se enfrentan a los que quieren apresarlas, a los que viven únicamente para tratar de silenciarlas. El libro tiene infinidad de escenas que están tan bien llevadas de los cientos de escenarios que cualquier mujer ha podido vivir en su día a día, que a veces cuando las protagonistas se rebelaban en este mundo de fantasía, no te quedaba más que aplaudir. Y es que, y aquí viene mi parte favorita de la obra, el feminismo no tiene sentido sin la sororidad y la Slatter lo sabe. Es imposible no deleitarse mientras asistes a como los personajes femeninos, lejos de elegir la opción fácil y cantar el “sálvese quien pueda”, deciden luchar juntas contra la opresión del cobarde, ayudándose unas a otras para tratar de sobrevivir juntas. Lo dicho, estas uniones que forjan, son mi parte favorita de la obra.
Una cosa que también me ha gustado es ver que los personajes femeninos no son seres de luz que viven como víctimas a la espera de ser descubiertas. Son mujeres poderosas, con sus claros y sus oscuros, que ante el peligro atacan antes de ser atacadas. Para lo breve que es la historia, la autora es capaz de aportar un plantel variado de mujeres, muy distintas entre ellas, pero a las que les une un mismo cometido, luchar contra el gran opresor.
Mientras leía “De conjuros y otras penas” me maravillaba pensando en lo vasto que es su universo y la pena que suponía que se quedase en una novela que ni llega a las doscientas páginas. La alegría que me he llevado al descubrir que existen otras novelas y colecciones de relatos que se ubican dentro del mismo universo e incluso aparecen en ellas algunas de las mujeres de esta historia, es difícil de describir. Mi primer acercamiento a la obra de la Slatter ha sido un absoluto éxito, la pregunta ahora es ¿por cuál sigo?