La alocada, divertida, (un poco loca, quizá) Lizzy O´Conner tiene un sueño: publicar un libro bajo el sello de Ediciones Brooks, que, a su juicio wisconsiniano, es la mejor editorial de la ciudad.
Tristemente, los sueños de la señorita O´Conner se convierten en cenizas el día en el que recibe una carta poco halagadora de parte de Derek Brooks, editor cascarrabias y niño de papá, que no tiene nada mejor que hacer que definir su trabajo como “una mierda”, hundiendo así sus pobres esperanzas pueblerinas.
Asaltada por la furia y la sed de venganza, Elisabeth convierte al encantador señor Brooks en su peor enemigo, y no pasa un día sin que ella le recuerde en sus plegarias más fervientes:
Ojalá se le caigan las muelas. Ojalá le peguen la sífilis.
Un sinfín de deseos susurrados en la quietud de la noche. Montones de llamadas a pitonisas y adivinas. Velas negras quemadas del revés durante siete viernes seguidos.
Resultados: CERO. El Universo se mantiene sordo a sus plegarias.
Y así trascurre un año.
Ahora, Lizzy ha encaminado su vida. Acaba de conseguir un nuevo trabajo. Las cosas parecen irle bien.
Hasta que llega a la oficina y descubre que su jefe no es otro sino el infame, el abominable, el… ¡¿condenadamente apuesto?! ¡¡¡DEREK BROOKS!!! Oh, querida...
Este libro es muy poco honesto. Empezando por el título, que te induce a pensar que esto va a ser un enemies to lovers, hasta la manera en el que está escrito: fresco, directo y espontáneo. Esto último es especialmente importante porque, al estar escrito en primera persona, condiciona tu percepción de la protagonista, que termina parienciendo una cosa y acaba descubriendose como un ser al que no quieres tener cerca. Pero empecemos por el principio.
Me gusta el estilo de la autora. Creo que tiene "potencial", y la verdad es que es la clase de escritura que necesitaba. Es ligera y fresh, algo que sin duda busco en libros de este género. No vengo buscando poesía, vengo a leer historias sobre gente para gente que al terminar me hayan enseñado otras maneras de vivir, otras historias y, con suerte, alguna moraleja. Sin lugar a dudas, este libro solo ha cumplido las expectativas en cuando a estilo. Todo lo demás se lo ha dejado por el camino.
El ritmo es alocado, que podría llegar a ser bueno en otras circunstancias, pero es algo más criticable que positivo. 2/3 del libro transcurren en dos semanas, y lo restante es un salto en el tiempo sin muchas explicaciones y dejándolo todo más o menos al aire. ¿Qué significa esto? Que básicamente durante toda la lectura te enfrentas a una relación que nace y culmina en dos semanas. DOS. Si a eso le sumamos que el objeto de deseo de la protagonista era su mayor enemigo (como indica el título pero no se ve nunca en el libro), os podéis imaginar las libertades artísticas que se ha tomado la escritora para hacer que eso cuadre. Y, seamos sinceros, no lo logra. Así que lo que parecía un enemies to lovers termina siendo un instalove del montón, leído una y mil veces. Se "enamoran" porque los dos están buenísimos y poco más. La propia protagonista dice que odia a Derek Brooks y que se lo imagina gordo y calvo, y cuando ve que está pah mojar pan pues bueno, ya no le odia tanto. Moja braga y en menos de 24h ya se siente atraida, nota chispas y no puede creerse que se esté enamorando. Porque en este mundo que nos presenta la autora, la gente se enamora en 8h, como las jornadas laborales. O menos. Su relación no es creible, pero esque no es creible la relación con nadie, básicamente porque los personajes están mal construdios y solo sirven un propósito, que es acompañar la relación de Derek y Lizzy.
Hay 4 personajes relativamente principales: Lizzy: te la venden de loca, extrovertida, divertida y entrañable, de ojazos azules y cuqui, pero que no te engañen: es mala persona. Egocéntrica hasta decir basta, egoista e idiota. Pero sobre todo mala persona. Juega con todo el mundo porque puede, y pocas veces piensa en las consecuencias de sus actos. Habla de estar con alguien mientras se tira a otro alguien. Lo sabe y le importa poco. No tiene consciencia ni siquiera a la hora de gastar dinero. Apenas cobra nada y en menos de 3 páginas se deja 1000€ y pico en ROPA.
Derek: el típico protagonista medio psicópata que no lo es porque está bueno. No para de decirle que no puede vivir sin ella y que la echa de menos cuando solo se conocen de horas o dos semanas. Que luego te lo explican mal y corriendo, pero, again, que no te engañen: es un instalove como una casa, y este tío es un acosador. LE coge el telefono para activarle el wifi y poder seguirla, no vaya a ser que se vaya a un sitio sin que él lo sepa, a la vez que le repite veinte que no están juntos (y si estuviesen juntos tampoco sería justificable, conste en acta). No lo es porque está bueno, pero este tío es un machista, un prepotente hijo de papá que nosabe lo que cuesta ganarse algo en la vida porque todo se lo han regalado, incluso la genetica de tío 10. Jensen: el palurdo del pueblo que te quieren vender como que es guai. El típico que usaría "el método" si fuese actor. El retrasao que es capaz de enamorarse aun más rapido que la protagonista: ella tarda 8h, él tarda 20min. No tiene personalidad, o tiene la misma personalidad que un pañuelo de usar y tirar. No hace nada a parte de ser un chulo ricachón de mierda, consolar a la protagonista y permitirle hacer lo que quiera y humillarlo como quiera. Duele físicamente leer sobre la relación de estos dos. No es romántica, es... triste. Y vacía. Y sientes pena por él, pero a la vez recuerdas que es un tío que ha tenido un instalove (alias calentón de paquete) por una tía de la que no sabe ni su nombre, ni si tiene hermanos, padres, su color favorito, si escucha música, si le gusta el cine, si es un parásito intelectual o tiene inquietudes en la vida. Entonces piensas que probablemente se merezca todo lo malo que le pasa. Lucy: teniendo en cuenta que Lizzy es gilipollas, Lucy era mi esperanza blanca para encontrar un buen personaje femenino. Y lo ha sido en unas 2 páginas, donde pone en su sitio a nuestra adorada protagonista. Después de eso solo es una material gurl más, y encima con una gordofobia más que patente. Da asco leer lo que suelta por esa boquita, y después da miedo porque te das cuenta que es una broma que ha querido meter la autora ahí. Hace bromas con "pero tu quieres tener una talla 38?" como si fuese una talla escandalosa, o bromea con regalarle un vibrador a una mujer embarazada "porque está gorda y seguro que tiene una vida sexual de mierda porque su marido la mira y no se le pone dura". Es repugnante e injustificable a partes iguales, y todo el respeto que podría haberle tenido a la autora se murió y calcinó ahí.
Parecería que ya hemos terminado, pero no, me quedan unos puntos destacables a comentar: 1. El sexo sin protección. No es que sea más o menos guai, no es que sea de carcas o de modernos. El sexo sin protección es inseguro en muchos aspectos incluso con tu pareja de años, imagínate si decides hacerlo con un pavo del que sabes que se tira todo lo que se menea, que le conoces de DOS SEMANAS y lo único que sabes de él, en el fondo, es que se ha casado 6 veces, que trata a las mujeres como sagas de chochos y que no lleva condones encima. Lo que debes hacer es huir, fuerte, rápido y en silencio, por si te sigue. ¿Pero qué hace nuestra querida protagonista? Pues abrirle las piernas y alegrarse de que existe la pastilla del día después, pastilla que no protege contra enfermedades, no debe tomarse como un método anticonceptivo y falla. Y el chute de hormonas que te mete en el cuerpo, lo que se dice sano, no es. 2. ODIO que los machos de turno llamen a las mujeres "nena", "muñeca", "bombón" o cualquier otra variante. Lo odio muchísimo, me da grima y directamente me los imagino con el bigote de carcamal. Solo acepto estos terminos como broma entre amigos/pareja, pero a mi me llama alguien así y me río en su cara. Por flipao. Que estamos en el siglo XXI, por dios. Deberiamos saber la respuesta de por qué algunos tíos se creen con el derecho de usar estos apelativos con mujeres que acaban de conocer y por qué las mujeres no hacen lo mismo, cuando podrían. 3. Durante toda la lectura no he parado de encontrarme escenas que, sin querer parecer borde o sexista, parecían escritas por un hombre. Me explico: creo que muchas lectoras hemos experimentado lo que es leer a un hombre describiendo a una mujer (siempre tersa, siempre suave, siempre tetas, siempre elegante y misteriosa, siempre sexo empapado), o hablando de lo que hacen las mujeres, actividades que de hecho podemos hacer, pero descritas muy alejadas de la realidad (en este caso desmaquillarse escupiendo en una esponja desmaquilladora, teniendo agua). Not all men, but.
En este caso, libro escrito sorprendentemente por una mujer, me jode el doble cómo habla de las mujeres relacionandose con las mujeres. Te vende que Lizzy y Lucy son amigas, pero en realidad solo son dos personas obligadas a estar juntas. No hay más personajes femeninos, solo las novias de Derek, a las cuales critica a cuchillo porque son tontas, porque son guapas, porque están delgadas, porque ¿son vegetarianas? (en esto último demuestra ser realmente cruel pidiendose carne muy poco echa para que la otra lo pase mal, y se alegra cuando los otros dos gilipollas le siguen el juego. Así no). Básicamente son unos celos terribles de que a su amado le molen tías que no se parecen nada a él, así que en vez de escupirle en la cara al aparentemente superficial de su querido, decide atacar a lo que ve como su competición insuperable. Porque las mujere somos unas bitchies y no nos respetamos entre nosotras.
PD: chupito por cada vez que Lizzy dice "tragar en seco".
No es un libro que recordare en mi vida, pero me he reido muchisimo con vida tan loca de ella, con sus pensamientos y con sus neuras... es una mujer terremoto...
De Derek solo puedo decir que uauuuuu... me imaginaba y esperaba algo como lo que pasa al final... me ha gustado el anti tipo de machote sexy y guapo que es un borde y un poco loco y que no tiene mucha logica ( hasta que entiendes todo)...
Si que es verdad que no he visto mucha quimica entre ellos ( ultimamente me falta mucha quimica en los libros que leo entre los personajes, sere yo , tal vez?).... y las escenas no son para tirar cohetes... pero no he dicho al principio no es un libro que recordare ...
Cuando lees el título eres consciente de lo que te vas a encontrar: a una novela romántica que trata sobre el amor-odio entre los personajes protagonistas (enemies to lovers). Cuando empecé a leer el libro no entendía la puntuación tan baja que tenía en Goodreads, pero... cuando llevaba poco más de la mitad lo entendí todo y mi odio fue in crescendo a medida que iba leyendo.
Empecemos por el resumen: chica de pueblo (Lizzy O'Conner de Wisconsin) que sueña con ser escritora, acaba trabajando en la editorial de Nueva York donde el director (Derek Brooks) le dijo que su libro era una mierda (así, tal cual). Lo que empieza como una relación laboral llena de piques, acaba en una relación que va más allá en cuestión de 2 semanas. La novela parece escrita por una persona que no tiene apenas experiencia, llegando a dejarme con una sensación de incomprensión por como se desarrollan las cosas. En general podría haber sido muy divertida, pero nos encontramos con algo insulso y precipitado. Me ha recordado bastante a la relación de la novela de Sally Thorne (Cariño, cuanto te odio), con la enorme diferencia de que Derek es el jefe y Lizzy es la secretaria.
La protagonista, Lizzy, es una chica fresca y divertida con la que te gustaría mantener una amistad porque es capaz de hacerte reír a carcajadas. O eso parece, porque al inicio del libro te puede dar la sensación de que quiere trabajar para poder mantenerse sin necesidad de pedir ayuda a sus padres. Pero una vez empieza en el nuevo trabajo se toma muchísimas confianzas con su nuevo jefe, llegando a faltarle el respeto en muchísimas ocasiones. Además, es capaz de comprarse un vestido de 800€ o ropa interior de 200€ y llegar tarde al trabajo (o a faltar, ¿por qué no?) cuando le da la gana. Poco a poco esa frescura inicial se convierte en algo insoportable lleno de dramatismo que no se sujeta por ningún lado (por favor, ¿¡lo conoces desde hace 2 semanas y ya lo quieres!?).
El protagonista, Derek, se nos presenta como un donjuán que se cree el centro del universo al que le han regalado una editorial y él la acepta con resignación porque papi se ha ido. Se ha casado y divorciado 6 veces (las dos primeras "por ayudar"... ¡JA!) y mantiene un número indeterminado de relaciones con varias chicas a la vez que, de forma humillante, tienen el mismo nombre. Pero esta forma de actuar tan egocéntrica y cretina tiene una explicación para demostrarte que no es tan malo... y que yo no compro, por supuesto. Me importa un rábano los traumas que puedas tener: si eres un desgraciado egoísta, eres un desgraciado egoísta.
Y para completar el trío amoroso (no cuento las novietas que tiene Derek) está Jensen, trabajador de Starbucks y autor muy famoso que se hace pasar por el novio de Lizzy. Podría haber sido un gran personaje pero también cae en el estereotipo de donjuán con líos de faldas de una sola noche. Finalmente, se acaba convirtiendo en una especie de "segundo plato" de la protagonista, quien tiene que correr tras ella cada vez que tiene un disgusto. Sinceramente, muy patético.
Aparte de todo ésto, en este libro muestran algo bastante común en las novelas románticas: el odio entre mujeres. Me parece injustificable que la protagonista critique a la novia de turno del protagonista porque se sienta atraída por él. Además, te incluye una burla totalmente innecesaria hacia los vegetarianos.
Y, para acabar esta reseña, nunca me cansaré de decirlo: sexo-con-protección. Pero lo más sorprendente es la alegría que hay en el cuerpo de Lizzy al decir "viva la pastilla del día después". No hay que olvidar que este señoro tiene varias novias y no sabes donde la ha metido (y estoy segura de que tampoco quieres saberlo). No le deseo una ETS, pero...
Me he reído mucho y se lee muy rápido. Los diálogos entre estos dos son geniales, aunque hay algunos momentos, sobre todo por parte de ella, que no entiendo. Pero es una lectura perfecta para el verano.
“Como todo el mundo, no puede evitar caer bajo el embrujo de mis ojitos azules, mi risa de jabalí estrangulado y mi encanto wisconsiniano.”
Empecé a leer el libro porque me llamó mucho la atención su portada y además son de esas sinopsis que parecen ofrecerte una historia entretenida, fresca y muy divertida y que mejor opción para levantarte los ánimos y reír un buen rato en estos tiempos de encierro que muchos o todo el mundo está pasando. ¿Llenó las expectativas que tenía?
Autoconclusiva, situada en Nueva York, en tiempo presente y narrada por Lizzy, una chica chistosa, ocurrente, muy habladora, abierta, dispersa y sarcástica, es todo un estuche de monerías y con una personalidad explosiva que tiene un objetivo muy en claro que es odiar a Derek Brooks (jaja), me gustó el personaje por su forma de ser y de sentir, pero no me gustó el actuar y actitud que le imprime a la relación jefe-secretaria ya que se va totalmente a lo irreal por más “confianza” que se tengan.
“A mí nunca me pasan cosas buenas. Nunca. ¡Jamás! Aquí hay truco, seguro. Me lo dice mi olfato wisconsiniano.”
Derek tiene una personalidad bipolar, engreída y a veces es un cretino, muestra una cara al exterior de que no le importa nada ni nadie, pero en realidad por dentro es alguien con sentimientos, romántico, probablemente enamorado y decidido a luchar por lo que se propone. Es una pena que no fuera parte de la narrativa porque al final no lo conoces del todo, hay muchas cosas y acciones que me hubiese gustado saber más a fondo, el personaje tenía mucho que dar, pero lamentablemente se queda en el limbo.
La protagonista es muy ocurrente y sí sus diálogos y narraciones son fluidas, frescas, divertidas y rápidas, pero nada que te saque alguna risa como me esperaba, siento que faltó más interacción entre los protagonistas y para acabarla metió un tercero en discordia que le quita protagonismo a la pareja ya que no aporta nada que realce la narración sino al contrario es innecesario y una perdida de espacio.
Se me hizo muy apresurada la trama, por lo que no te deja gozar de ciertas partes, no desarrolla al máximo las interesantes y apura los momentos que no debería que al final va desarrollando una historia que no te crees como lector, ya que se queda corta en esos detalles y de descripciones que te hacen parte de o más creíble la historia. Las pocas escenas eróticas te las deja a la imaginación siendo una buena decisión porque no son necesarias.
Conforme avanzas la trama vas entendiendo ciertas partes como ¿por qué ese odio contra él tal Derek? que al principio me preguntaba mucho y justo esa incógnita de descubrir cuál es esa conexión que ha hecho que surja tal sentimiento es lo que te mantiene a la expectativa en todo el libro ya que hasta el final llegas a saber el trasfondo de ambas historias y por supuesto no te esperas.
El final sorprende para bien, no me imaginaba tales motivos, secretos, traiciones y desilusiones, lo que NO me pareció fue el epílogo tan escueto, sin chiste, que deja muchos espacios en blanco.
¿Lo recomiendo? Es una historia de insta-love diferente que no pierde su toque romántico y dramático que siempre se espera en estos libros, la autora le imprime su pluma divertida, sarcástica y ocurrente en una protagonista que te hace pasar momentos muy chistosos a lado de su nuevo jefe. En lo personal no fue la historia hilarante que esperaba, pero tengan por seguro que te entretiene mucho y que te sacará más de dos sonrisas. ¿Qué más puedes pedir?
Recién termino de leer...casi casi que me fascinó PERO NO... estoy un poco enojada con la protagonista de esta novela(así y todo le doy sus buenas estrellas ganadas por la creatividad y química de sus protagonistas y sus diálogos hilarantes).La historia es así la protagonista(Lizzi) quiere ser escritora y envía su libro a una editorial toda entusiasmada pero recibe por parte del editor en jefe y dueño de la empresa un no 👎🏻 este trabajo es “una mierda.Es así como ella comienza a odiar al desconocido editor para tiempo después terminar trabajando de empleada de él. aquí es donde la novela se muestra divertida, hilarante y los personajes hacen de las suyas en la oficina.Lizzi empieza bien pero poco más de la mitad del libro pierde coherencia, sus accionar es absolutamente inmaduro e innecesario. No me lo creo.la autora jodio por falta de ideas(?)lo que pudo haber sido un GRAN libro.sabemos que ambos se quieren,Derek Brooke esta entregadisimo a Elizabeth pero ella no lo asume y se arroja así sin más a los brazos de otro(el pobreJensen)a quien presenta a sus padres 😳y hasta se muda con él.el muy buenudo le acepta todo.mientras ella dice sufrir la falta y ausencia de su verdadero amor... si no hubiese sido por esta giro de los acontecimientos el libro hubiese sido mucho mejor...Derek se lleva todos mis respetos(él es vulnerable,egoísta, casi aniñado en sus planteos pero eso no le quita magnetismo y virilidad)es un gran protagonista al cual me hubiera encantado conocer más.Lo más llamativo del libro es como la autora deja para el final las revelaciones del pasado de Derek, sus motivaciones y todo el misterio sobre este singular y gran personaje. Insisto me encantó Derek lástima que la heroína( por poco y algunos detalles...no entiendo como nadie se lo dijo a la autora!!!)no cumplió con creces estar a la altura de semejante héroe romántico.una penita.
Conocí a la autora con unas de sus primeras historias, y tenía ganas de volver a leer algo de ella y me decidí por esta.
Por un lado nos vamos a encontrar con Lizzi una chica insegura que nos va a transmitir toodo lo que se le pasa por la cabeza.
Y un Derek que es un capullo pero que es un amor cuando el quiere.
Lo comenté con la autora la historia en sí están bien si tú propósito es leer una historia diferente, reírte y pasar un rato divertido.
Si le tengo que poner una pega es que hay veces que tanto detalle aburre un poco, ya que muchas ocasiones nos vamos a encontrar pensamientos que te saca un poco de la historia, Yo me he centrado en la historia de ellos dos, y la he disfrutado.
La verdad que Jasón me ha gustado mucho y me ha dado mucha pena como ha acabado esa no historia ... Después de terminar de leerla creo que no es su mejor historia, pero para mí ha cumplido su misión ... ya que cogí esta historia para disfrutar un rato, divertirme e evadirme y lo ha conseguido, así que felicidades por ese lado Isabella.
Es buena comedia romántica, me encantó el humor sarcástico que maneja la autora, es muy diferente de lo que he leído de ella, pero me hubiere gustado mucho que hiciere sufrir un poquito más a Derek, y por el contrario que Jesen de verdad hubiere enamorado un poquito a Lizzy, recomendable para pasar un rato ameno y desintoxicarte de resacas literarias :D
Me ha hecho reír un montón con los locos pensamientos y vivencias de Lizzie, menudo personaje. Muero de amor con Derek y hasta con Jensen... la ambientación, los personajes, la riqueza de la mente de la loca de Lizzie... no hay nada desdeñable. Pero es que, además, en medio de lo que podría parecer la obra más frívola y desenfadada de Isabella Marín, se cuelan los sentimientos. Sentimientos Made in Isabella y ahí la obra sube de nivel. Mucho. Recomendadísima... no dejes de leerla para pasar el mejor rato de lectura de la semana.
Un libro bastante divertido y fácil de leer. Durante el primer 20% de la lectura cuesta un poco acostumbrarse al tipo de humor de la narración, pero una vez que se consigue, las risas están aseguradas
Abandonado😥! No me gusta hacerlo, pero es que le he perdido curiosidad, sobre todo por la falta de química de los personajes y de una línea argumental clara. La verdad, me llamo la atención el titulo, y hay que darle un premio a quien ha hecho la reseña, muy atrayente. Aunque lo que me ha decidido a leerlo, fueron la malas críticas, porque normalmente suelo estar en desacuerdo con algunas de ellas, por exageradas, más que nada. Esta vez, un aplauso a todas. A favor, de ahí la Estrella, es que está bien escrito, sin faltas y con construcciones precisas. La estructura es curiosa, pero le aporta algo de diferencia a lo que hay por ahí. El problema, el contenido o la falta del mismo; los personajes, que pretenden ser graciosos pero son cargantes y absurdos; y la falta de chispa, de ese algo que hace falta para que todo conecte. Siento haber escrito esta crítica, pero pretende ser constructiva, porque la redacción es impecable, espero del próximo libro de esta autora algo más, porque promete, a pesar de no haber llegado, aún.
La primera mitad del libro me ha encantado. Me he reído mucho y he conectado totalmente con los tres protas, aunque no podía evitar pensar que todo pasaba demasiado rápido. La escena de la cena a cuatro, me parece una falta de respeto como se trata el veganismo... (no quiero decir nada más para no hacer spoiler) pero tal y como está escrita, supongo que no está muy informada al respecto. La segunda mitad y sobre todo los acontecimientos antes del final no me han gustado nada. Por eso le pongo solo dos estrellas. Me han encantado los protagonistas, pero toda la historia final con Jensen me ha parecido un sin sentido innecesario para dar pie a un final rápido e incluso un poco forzado. Y si, me gusta como acaba, pero no el recorrido. En fin, creo que la historia merecía un final mejor.
Me ha gustado, sobre todo el principio porque es bastante divertido, pero luego decayó un poco por la actitud de la protagonista. Sinceramente, a partir de determinado punto me pareció muy hipócrita.
De primeras no me enganchaba nada. Argumento muy usado últimamente . Secretaria, jefe relación amor-odio. Sin embargo como es bastante ligero de leer haces por ver que pasa ( a veces por no dejar de leer un libro alguien que lo ha escrito y lo quiere compartir contigo). Al paso de las hojas va entreteniendo algo más hasta un final predecible desde el momento 1. Son libros que después de una lectura intensa puedes leer para pasar el rato
Historia bastante predecible, los personajes a mi parecer eran de actitudes demasiado infantiles e impulsivas, faltó un mejor desarrollo de la historia. No me enganchó la historia, sentí que faltó ese evento importante en el primer capítulo, que te deja atrapada. Cumple con hacer pasar el rato.
Realmente no sé ni por dónde empezar. Lo primero, mi 2,5, mi aprobado raspado, vaya, se debe a que a pesar de que el libro tiene puntos donde es un despropósito total, me ha entretenido y me lo he acabado en un día. Pero vaya, que vamos con todos los puntos malos (y algunos, me temo decir, que incluso horribles). Para comenzar, y no es algo en lo que sólo haya caído yo por lo que he visto en las reseñas, el gigantesco insulto que se le hace al veganismo, a ver, os pongo en contexto, hay una cena en la que uno de los comensales es vegano y TODOS los restantes piden chuletón y solomillo haciendo mofa frente a la que es vegada, mira, yo no le quito la libertad a nadie de que coma lo que quiera, pero no con la facha que lo hacen esos tres, riéndose de la pobre mujer por no comer carne. Corta me he quedado con lo que es la escena, os lo aseguro. Lo segundo, sabemos que la protagonista no está en sus cabales (el protagonista tampoco se libra), hasta aquí bien, pero es que literalmente en una página no habla de ningún sentimiento con respecto al protagonista y al siguiente ya está totalmente enamorada, por no hablar de que si esto ya es surrealista, igual tres páginas después vuelve a no estarlo. En fin, vaya, que la chiquilla tiene unas emociones muy volátiles... Tercero, el protagonista es un tóxico de los grandes, pero mucho, muchísimo y la novela en general es tóxica que te cagas. Es algo que podemos esperar de un enemies to lover, muy bien, pero es que es exagerado hasta el punto que os digo que él le tiene activado el GPS del móvil para controlarla. O sea, paso. También me tengo que quejar de que la química entre ellos es un poco difusa, creo que se debe al extraño humor de la protagonista, que te hace pensar que siempre todo lo dice y siente a guasa en vez de sentir como una persona humana por mucho buen humor que poseas, no sé, no acabo de verlo, me parece más una pareja divertida e excéntrica que con química y eso... pues meh. La trama, aparte, muy surrealista, en especial en el extraño viaje que hacen juntos en algún punto después de la mitad de la novela que parece metido con calzador y no tiene ni pies ni cabeza. Para acabar dos cosas, una, la cantidad de estereotipos de género que hay, repugnante a veces, sinceramente. Entre lo del veganismo y esto... muy retrógrado todo, tal vez (también te digo, tal vez es cosa de la personalidad de la protagonista, que me parece que tiene la mente cerradísima). Y la otra, la que para mí es la peor, es la mala educación y humanidad con la que se trata a el tercero en discordia de la relación; es obvio que Lizzy no se lo merece.
En fin, ya veis que no hay grandes puntos positivos pero sí negativos. Lo dicho, lo bueno es que me ha entretenido y que es súper rápida de leer. Además, siempre se puede aprender de aquello que no hay que hacer en una novela. Si la leéis hacedlo bajo vuestra responsabilidad, igual os gusta, nunca se sabe.
Lizzy es una mujer extravagante y con las ideas muy claras en su cabeza, aunque a veces no es capaz de llevarlas a cabo en la vida real, y acaba pareciendo una loca a punto de ser internada en un manicomio. Derek es un hombre incluso más extravagante que ella, pero al mismo tiempo muy diferente. Es la definición de niño de papá, y no tiene problemas con ser sincero al cien por ciento, así que acaba siendo desagradable para el resto de personas de su alrededor. Lizzy odia a Derek desde que este le dijera que su trabajo era literalmente "una mierda", pero ahora que es su secretaria debe de tragarse sus emociones para poder pagar el alquiler; Derek se ha casado ya seis veces y todas ellas han sido con sus anteriores secretarias, así que decirse que es un mujeriego se queda corto. Al principio del libro me esperaba el típico prototipo de protagonista masculino, pero nada más lejos de la realidad. Derek es un tipo de persona muy diferente de lo que haya leído en las novelas de romances de oficina, y me ha gustado bastante. Tiene una actitud llamativa para tapar sus emociones reales, y eso me ha encantado. Lizzy por su parte tiene apariencia de chica de pueblo tonta, pero en su interior hay una mujer inteligente que deja que la primera impresión que se lleva la gente de ella es de alocada. Y aunque los personajes me han gustado muchísimo, no puedo decir lo mismo de la estructura del libro o del final. La estructura me ha parecido cuanto menos rara, porque dentro de los capítulos tenemos los días distribuidos por horas, y estaba todo el rato yendo para delante y para atrás para saber que cantidad de tiempo había pasado entre ellos; así que acabó siendo un poco caótico para mí. Y el final no me ha gustado del todo, creo que por la personalidad que ambos me habían mostrado desde el principio me estaba algo realmente diferente, así que me ha cortado bastante la lectura. Aunque sin duda probaré de nuevo a la autora, porque la trama y los personajes me han ganado.
¿Lo recomiendo? Totalmente, aunque recomiendo leerlo tranquilamente, porque yo me perdía un poco en la cronología de la trama.
Otra novela que sin duda es muy de mi estilo en verano es '¡Te odio Derek Brooks!'. Nos cuenta la historia de Lizzy, una chica a la que le apasiona escribir y se muere porque le publiquen su novela en Ediciones Brooks, pero recibe una carta del mismísimo Derek Brooks diciendo que su libro es "una mierda", literalmente. Ella, enfadada, carga toda su ira contra él lanzándole maldiciones, velas negras, vudú... Pero nada sirve. Un año después, encuentra trabajo de secretaría en Ediciones Brooks, y se encuentra que va a trabajar para el mismo Derek, y además de que es el peor ser en la tierra, encima está tremendamente bueno. Como véis, una novela fresca y divertida para pasar estos días calurosos de verano, y es que Lizzy es un personaje único, su humor, su forma de ser, su patosidad, hace que enseguida te encariñes de ella. Soy muy amante de los clichés de secretaria y jefe, aunque esta vez el mismo jefe no es el típico borde y cascarrabias, si no que él mismo tiene su propio humor absurdo que hace que las contestaciones entre uno y otro sean únicas. No sé cúal de los dos está más mal de la cabeza, pero juntos hacen una pareja explosiva. Aunque la historia en sí sea bastante típica y nada del otro mundo, creo que es perfecta para desconectar de las lecturas más densas. Me ha durado dos días, y es que cuando conoces este tipo de personajes lo único que te apetece es seguir leyendo para saber cúal será su próxima acción absurda. Además que en el mismo libro hay un triángulo amoroso, y creo que una lección bastante sabía sobre lo que la gente dice que es lo correcto para tí y lo que dicta el corazón. Os lo recomiendo, pasaréis un buen rato entre risas.
¿Alguna vez has querido estrangular a alguien con una grapadora y luego te sorprendes suspirando por él? Pues así, tal cual, es la historia de Lizzy O’Conner. Una chica con el sueño de ser escritora que, inocente de ella, manda su manuscrito a una editorial… y recibe de vuelta una carta que dice, literalmente: "una mierda". Firmado por Derek Brooks. Todo un poeta, ¿verdad? A partir de ahí, Lizzy se marca un “te maldigo, Derek Brooks, desde hoy y para siempre”, pero la vida es caprichosa… y acaba trabajando nada menos que como su secretaria personal. ¿Karma? ¿Comedia del destino? ¿Sadismo literario? Tú decides. Y ojo, que Derek no es el típico CEO sexy y atormentado. Este está más cerca del desastre que de Christian Grey. Tiene un historial amoroso que parece sacado de un culebrón turco: secretarias que acaban siendo esposas… y luego exes, bodas exprés, divorcios por fascículos y una actitud de “me la sopla todo” digna de estudio. ¿Lo típico? Para nada. Isabella Marín hace lo que le da la gana con los clichés, y bendita sea por ello. Porque sí, podrías pensar que es otra historia jefe-secretaria, pero ya te digo yo que ni por asomo. Tiene chispa, tiene sarcasmo, tiene ese humor marca de la casa que te arranca carcajadas sin pedir permiso. Y además, si has leído a Bella últimamente, verás cómo ha crecido como autora desde 2018 (fecha de publicación de este libro) hasta ahora. ¡Bravo por ese glow-up literario! 📌 Si te van las comedias románticas con personajes que rompen moldes, un enemies to lovers con chispa y una trama que no sabes por dónde va a salir… esta es la tuya.
No había leído nada de esta autora y ya sabéis cuánto me gusta descubrir autores (nuevos para mí). En este caso, Isabella Marín ha sido todo un acierto pues ha jugado muy bien con un cliché que a mí me encanta: enemigos a amantes. Diciendo esto, no hago ningún spoiler puesto que el argumento y el propio título dan pistas bastante claras de ello.
Se trata de un constante tira y afloja entre los protagonistas que te saca más de una carcajada y que, al mismo tiempo, te hace querer estrangularlos por ser tan tontos. Situaciones disparatadas, conversaciones candentes y malentendidos y miedos que te atrapan desde la primera página.
Según iba leyendo, me iba imaginando lo que ocurría como si de una película se tratara e inevitablemente me ha venido a la mente, Cariño cuánto te odio, una película que vi hace poco y que está basada en un libro del mismo título de Sally Thorne. Tiene el mismo cliché y también transcurre en una oficina y, al igual que en el libro que acabo de leer, saltaban chispas entre los protagonistas.
Con eso, solo me queda recomendarlo para los que buscáis una historia adictiva, divertida y que apenas se lee en una tarde.
El libro como tal me ha gustado, pero el carácter de los personajes no tanto! Derek Brooks es el típico guapo millonario que sabe que es guapo y millonario, y Lizzy es la típica mujer que necesita dinero para pagar facturas. Él es soberbio y creído ( aunque con un lado humano) y ella sumisa, bondadosa y con un poco de falta de autodeterminación en sus decisiones. Derek Brooks es el dueño de una editorial dónde Lizzy mandó su primer manuscrito, al cuál Derek sólo le contestó con 2 palabras. Desde ese momento, Lizzy le ha echado maldiciones de todo tipo y se ha convertido en su enemigo principal número 1. Como venganza entra a trabajar a la editorial, dónde desde un principio empiezan a suceder una concatenación de cosas a cuál de ellas más subrealista. Pero la vida da muchas vueltas y conoces a mucha gente. Y por muchas vueltas que dé, el destino ya está escrito y la persona que va a formar parte de él, también.
Detesto ser mala con los libros, pero es que este me exasperó. No es sólo el hecho de que cae en toooodos los clichés del género, sino que además repite "Derek Brooks" cada 20 palabras! Ya entendí el nombre del protagonista!!!! La protagonista en un primer momento, a pesar de hablar tanto me agradaba, pero a medida que avanzaba la lectura se torna insoportable. Otra cosa que deteste es el tiempo transcurrido, no es que no crea en los flechazos, pero esto es ridículo, no solo la cuestión sentimental, sino el trato jefe/secretaría, (primer cliché) aunque seas extrovertida, no cuadra. Lo más acertado: el título, termine odiando a Derek Brooks. Lo leí rapidísimo, pero solo porque no puedo abandonar libros, y en definitiva no veía la hora de acabarlo.
#LasDiosasDelAverno #LDDA Excelente historia muy fresca, bien escrita te atrapa de principio a fin sin parar hasta acabarla, con personajes muy bien definidos, que te conquistan y despiertan emociones. Muy bien narrada cada situación muy bien desarrollada y muy divertida la disfrute mucho. Me encanto el personage de Lizzy muy espontáneo y divertida y Derek ohh es otra cosa me encanto y me lo quiero llevar para mi casa Jajajaja. Muchas gracias a la escritora por esta oportunidad de leer esta gran historia, felicidades y obviamente ampliamente recomendada.
Las Diosas realizamos una lectura especial de esta obra y podemos decir: Es una una historia que cuenta con una carga de comedia, romántica y de situaciones hilarantes, narrada en primera persona, por la misma protagonista.
Sus personajes son apasionados, locos e irreverentes. Con Lizzy te reirás un montón; sobre todo por su tendencia a accidentarse y que le ocurra todo lo inesperado y Derek por su parte, es un hombre que te enamorará y aunque Lizzy lo considere el demonio.