Don Alaín, conocido en esta obra como Todero, es un hombre independiente en busca de la soledad que le permita dedicarse a la escritura.
En el Urabá Antioqueño (en Colombia), es en donde encuentra el mejor escenario para procurarse la soledad y la quietud necesarias, pero también para descubrir la esencia y las motivaciones de cualquier ser que pueda tenerlas, sean seres humanos o animales.
Las historias que le surgen se construyen con personajes de la vida real que se presentan ante sus ojos en su rutina diaria, lo cual le sucede a cualquier persona sobre el planeta. Pero son su ojos de escritor que como cirujano de las personalidades y de los pensamientos, detallan todas las actitudes, comportamientos, decisiones, propósitos y conductas de humanos y de animales.
Un hombre llamado Todero es una novela para conocer a Mario Escobar Velásquez como escritor, y por extensión, para conocer las motivaciones de cualquier escritor.
Un hombre con familia, no "de familia", que después de la mitad de su vida se rinde al impulso de escribir. Ser escritor es su oficio, mas no su trabajo. No pretende de ello vivir, aunque quisiera no tener que trabajar para a ello dedicarse.
Todero, personificando a Mario, mira con los ojos y escucha con sus oídos, como todos, pero que a diferencia de todos, lee y descubre a las personas (y a los animales), con esos mismos ojos y oídos, pero no intencionalmente, sino quizá como un impulso automático, pues tiempo después es que esa información madura en su mente para luego generar frutos y aparecer como un personaje de cuentos o novelas. Todos tienen algo que luego podría germinar en un personaje.
Son deliciosas sus descripciones, llenas de detalles. Relata oficios como un manual del usuario. Delinea situaciones y espacios con los cinco sentidos. Define personajes a través de diálogos y de monólogos, sin necesidad de adjetivos. Su poder de observación puede hasta descubrir el pensamiento de los animales, como se ve en esta obra con las historias de Mapaná.
Cronológicamente Un hombre llamado Todero está después de Cuando pase el ánima sola, en la bibliografía de MEV. No obstante yo diría que si uno quiere descubrir mejor a este autor, mejor empiece por ésta, para luego llegar a su primera y más reconocida novela.
A seguir entonces en esta ruta de #TodoLoQueEscribio Mario Escobar Velásquez con Marimonda.