Este libro intenta abordar la historia económica de España desde el siglo XIX hasta el siglo XXI, pero su análisis de periodos clave, como la posguerra y el franquismo, deja mucho que desear.
Muchas de las afirmaciones carecen de rigor histórico y parecen excesivamente ideológicas. Por ejemplo, las cifras sobre bajas durante el franquismo no se fundamentan adecuadamente.
Cito: "El triunfante
régimen franquista fue tan sangui-
nario y cruel que multiplicó por
tres el número de muertos e inca-
pacitados para desarrollar activi-
dades económicas."
Además, las comparaciones con otros países como Alemania Occidental tras la Segunda Guerra Mundial son inicuas y simplistas de dos catalanes resentidos como muestran ser los autores. Simplemente con la ucronía de una comparación de recuperación de la posguerra que en España no se podía haber dado.
El autor pasa por alto cómo en esos años se sentaron las bases para la posterior recuperación económica, especialmente en sectores como el energético, donde las inversiones permitieron un crecimiento notable en generación eléctrica entre 1949 y 1952.
Los autores que tanto utilizan gráficos históricos dejan de utilizarlos para medir sus principales magnitudes en la época franquista casualmente.
Además de matenerr la tesis de excusar la gestión económica en la primigenia democracia y por un aumento de las materias primas únicamente, en un país relativamente muy industrial.
A pesar de sus deficiencias en el análisis histórico, el libro mejora al tratar temas más recientes, como la economía española en el contexto global entre 2007 y 2017.
En resumen, un libro poco original, algo falaz y con opiniones tergiversadas que mantienen la tesis ahora predominante en algunos círculos ideológicos que España hubiera convergido igualmente.