3.5 ⭐
Debo comenzar hablando de cómo la novela no fue para nada lo que esperaba. Su sinopsis me causó intriga, pero no me terminaba de convencer del todo, sentía que iba a ser muy simple. Estoy DEMASIADO FELIZ de que haya sido todo lo contrario a lo que creía.
La historia nos cuenta la historia de Diana, una chica que llega a Irlanda con el propósito de cumplir sus sueños y allí conocerá a alguien que se hace llamar un Dios, y la llama Erin, asegurando que la ha esperado por miles de años.
Los sueños de Diana fueron un gran punto de partida, las pequeñas pistas que nos iba otorgando la autora, pequeñas migas que no era hasta que las cosas estaban por ocurrir, o ya habían pasado que las tomábamos en cuenta. Me ha gustado muchísimo la forma en que se llevaba todo, como habían momentos en los que ponía a un personaje como el culpable de forma tan obvia que te costaba dudar, para que luego no fuera así, que nunca fue tan sencillo, y aunque siempre estuvo ahí, estuviste tan enfocado en otra cosa que lo perdiste de vista.
Fue un gran punto a su favor el que Diana no perdiera su esencia y se desvaneciera solo para darle lugar a Erin, sus miedos, la forma en que los manejaba la hizo sentir muy real, y me gustó que se revelara a vivir bajo la sombra de Erin, era Diana y si alguien quería estar con ella, tendría que amarla por quién era, no por quién había sido.
—No puedo creer que, a estas alturas, sigas llamándome Erin. No es tan
difícil, hombre: Diana. ¡Di-a-na! —le increpó con la paciencia desbordada sin
importarle la situación.
—Y yo no puedo creer que seas tan testaruda. Tú…
—¡No te atrevas a decirlo! —advirtió ella con voz ominosa.
—Eres solo un recipiente —concluyó Elatha.
—Hijo de… —La rabia se apoderó de ella y sintió crecer en su interior esa energía abrasadora que cada vez le era más familiar y, antes de que pudiese contenerlo, salió de ella una onda expansiva que hizo trastabillar a los allí presentes.
Como amé esa clases de escenas, no podía evitar reír con ellas por más veces que se repitieran, Diana quería que él la viera y de alguna forma ella pensaba que solo veía a Erin. Me gustaba que él usara aquello para exaltarla y atraer su furia.
Me ha gustado que el romance no se desarrolló de la forma en que creí que lo haría, pensé que sería algo más salvaje e irracional, que no tendría un buen desarrollo, pero lo tuvo.
Habían momentos en los que consideraba las escenas de romance entre Elatha y Diana tan cavernícolas que me hacían dudar un poco de la calidad del libro, era como si de pronto en esas escenas hubieran algún fallo. Puede ser que influyera mucho el hecho de no aceptar enseguida que él había estado esperando a su amada por miles de años y al encontrarla solo quería recuperar el tiempo, al inicio era demasiado intenso para mí, a veces solo quería que se tomara una pausa. Y luego estaban estás escenas en que él era tan comprensivo y no podrías imaginar a un personaje mejor que él para la protagonista. Debo decir que me he enamorado de algunos diálogos que compartieron los protagonistas y aunque ADMITO que hubo un momento en que dudé de que ellos terminarían juntos, estoy encantada con ellos.
—Soy Elatha Mac Dalbaech. Rey de los fomorianos. Dios de la Noche y de la Luna. Amo de la Niebla y Señor de la Tormenta. ¿Y sabes qué? Que me tienes aterrado —reconoció con humildad—. Ojalá fueras Erin —repitió—,porque con ella todo era más sencillo. No había dudas, ni celos, ni temores. Siempre podía mantener el control sobre mí mismo. Era capaz de pensar de forma racional. Podía respirar sin tenerla cerca y amarla sin perderme a mí mismo. A ella fui capaz de esperarla durante tres mil años, pero he sido incapaz de estar separado de ti durante tres semanas —confesó con una sonrisa triste—. ¿Entiendes cuál es mi tormento? —No la dejó responder antes de añadir—: Tengo miedo de lo que me haces sentir.
El corazón de Diana se detuvo, por un segundo, para luego comenzar un ritmo desbocado que retumbó en sus oídos. Se miraron a los ojos en silencio.
—Algún día diré tu nombre —prometió Elatha con voz solemne—, pero eso solo sucederá cuando mi corazón esté libre de la sombra de Erin. Eso no significa que no sienta nada por ti, tan solo que necesito un poco de tiempo para poder amarte como te mereces. ¿Entiendes?
Creo que de todas está ha sido MI PARTE FAVORITA, la forma en que él se sinceró, como le abrió su corazón y le contó sus más grandes temores. Es más fácil lidiar con lo que conocemos que arriesgarse a lo incierto, lo primero es terreno seguro, lo segundo podría ser un precipicio.
Me gusta mucho la forma de escribir de la autora, y aunque hubieron algunos puntos que no me gustaron del todo, disfruté mucho el libro.