Este libro es un homenaje póstumo al escritor, historiador, curador y crítico de arte Olivier Debroise, y se publica una década después de su creación y fallecimiento de su autor. Olivier nos dejó el 6 de mayo de 2008, aquellos que lo conocimos sabemos con certeza lo trascendente que fue su trabajo en el acompañamiento y definición de la obra de creadores que hoy son protagonistas del arte contemporáneo mexicano; asimismo, reconocemos que su muerte provocó una irremediable brecha en las nuevas generaciones. Esta recopilación de ensayos, que prácticamente cubra un siglo de arte en México, no sólo busca poner de nuevo en circulación una parte importante de su quehacer como investigador, sino también despertar en el lector el interés por conocer el resto de su heterogénea y valiosa obra.
Asistí a la presentación de este libro en agosto del año pasado, y me llamo mucho la atención ya que en Colombia es poco –por no decir nulo- los libros que se editan sobre Curaduría propiamente. Así que lo compre, sin conocer quién era Oliver Debroise y me gustó mucho cuando lo termine.
El arte de mostrar el arte mexicano se trata de una recopilación de ensayos, conferencias o artículos que escribió Oliver Debroise -reconocido curador mexicano pero nacido en Jerusalén- en diferentes momentos de su vida.
Lo que une estos escritos es una crítica a la curaduría, la museografía y el arte mexicano en gran parte del siglo XX. Pero no se trata de una recopilación histórica vaga, sino más bien, a través de diferentes exposiciones, modos de hacer en la museografía, colecciones de arte, etc. Debroise nos muestra (por ejemplo) como se desarrolló el estado-nación en México y como eso permeo en la curaduría que se exportaba a los Estados Unidos, cerrando el campo del arte mexicano muchas veces hacia lo exótico, colorido, fantástico o mitológico.
En otros ensayos se aborda más el mercado del arte mexicano y como este influyo sobre América Latina; es el caso de la creación del MARCO en Monterrey, el Museo Tamayo y la colección de arte Jumex. Debroise, plantea un contexto especifico en el cual surgen diferentes instituciones y colecciones como respuesta.
Durante todo el libro está presente la voz del autor sobre la práctica curatorial, como se concibe y a través de que personajes se fue construyendo un modelo curatorial mexicano difícil de contradecir.
Gran parte de la Historia del arte escrita con mayúsculas, se lee desde la obra y vida de grandes artistas, sin saber que ignoramos muchos campos sobre los cuales también se construye el mundo del arte; la curaduría, las instituciones públicas, privadas e independientes.
Recomiendo esta recopilación de ensayos para entender de una forma más concreta e histórica el arte mexicano visto desde la curaduría.
Hay que darle un chance a este libro por eso, además de que la escritura de Debroise no es para nada aburrida.
"Curador independiente de arte contemporáneo en un país del sur que se encuentra al norte, artista sin capacidad o funcionario con aspiraciones artísticas, intelectual convertido en promotor o promotor disfrazado de intelectual, poeta del cubo blanco reciclado en adapatador de espacios abandonados, diplomático sin credencial, deambula por el mundo -de conferencia en seminario, de bienal en documenta- en su propia representación, porque nadie lo respalda y nadie tampoco lo apoyo en la sempiterna búsqueda del sentido de una profesión que, de no existir, empieza a existir demasiado."
Un libro que hace una revisión histórica del arte mexicano y su paso entre la economía, la política y los rumbos ocultos a simple vista de lo que envuelve el mundo del arte. Sin duda un libro fundamental para dimensionar el arte mexicano en su espectro social, político y cultural.