Mis cuentos favoritos fueron: Día de visitas, Pañuelos de papel y Malas posturas.
• La primera vez que publiqué un cuento y fui a mostrárselo, en lugar de felicitarme me dijo que por qué no estudiaba Ingeniería de Sistemas, que eso sí daba plata.
• aunque sepa lo que son, aunque sepa que si espero se me van a quitar, cada vez que me da una migraña pienso que la única solución es la muerte.
• La infertilidad es la única decisión sabia que ha tomado mi cuerpo.
• pensaba en que cambiar las órbitas de un recorrido a veces no es suficiente, a veces es necesario cambiar el universo entero, romper sus límites.
• la muerte no necesita explicaciones para entrar a ninguna parte.
• cuando se murió ella, él quedó en silencio y se le secaron las raíces.
• Un día me pidió que llamara un taxi por teléfono y cuando le pregunté que adónde iba, me dijo que quería irse a la mierda.
• Recuerdo que me enseñó a pelear, a poner a secar el café al sol sobre costales, y todas las maneras de reconocer a una bruja.
• Hace un sol brillante que calienta el asfalto hasta casi derretirlo, no parece un día en el que pueda morirse la gente
• Me paro, me siento, me arrodillo, me persigno, todo automáticamente como cualquier instinto que se adquiere después de más de veinte años de repetición.
• Ella sabía cosas, como que si uno quiere que alguien hable, lo mejor es callar,
• No lo estaban buscando, querían el silencio, el orden, el sexo; el hijo era un plan indefinido para después.
• Y pensaba en él, en Jota, quitándole cada una de las prendas que aún no se había comprado, y abrió un poco las piernas porque sentía calor entre los muslos.
• La cabeza, como pasa a veces, se separó de ella, como si fueran dos cosas diferentes y se fue yendo por los pasillos inconexos del recuerdo.
• Levantaban la cuchara como levantaron todo el día la pala, comiéndose el arroz casi sin respirar.
• Pero si me duele la cabeza no puedo alejarme y decir me duele ahí, porque inevitablemente estoy en la cabeza, soy la cabeza, me duelo y de eso no puedo dislocarme.
• La pareja de adelante habla pasito, para ellos nada más, mientras que la de atrás camina en silencio, el silencio de los recién casados que saben que han cometido un error.
• La solución para todo, según Virginia, es una aguapanela. Para las gripas y los dolores de cabeza, para los tirones musculares, los desvelos y ahora también para los partos.
• El cielo empezó a llenarse de nubes, y un viento como de antes de la lluvia nos mecía el pelo y los uniformes.
• Leía sin leer, así como se leen las revistas. Leía, lo juro, intentaba procesar las palabras y a la vez pensaba. La lectura era música de fondo, que a veces estorba, pero no lo suficiente para ahogar el pensamiento.
• El frío hace que le duelan los huesos pero le gusta, siempre le gustó sentir el dolor, es la forma de sentir que está, que tiene piernas, que puede caminar, aunque le duela.
• El cuerpo se desinfla de a poco mientras el alma sale despacio, confundida, sin saber muy bien qué hacer después de haber estado metida entre esa carne por tanto tiempo.