La leyenda del Santo Grial es una lectura no solo interesante, sino absorbente. La gesta de los caballeros de la Mesa Redonda de rey Artura, tras la busqueda del Grial (la copa donde Jesús bebió en la última cena y con la cual compartió el vino) se convertirá para todos ellos en una empresa mortal que poco a poco se va adivinando una busqueda de redención y perdón, por sus pecados presentes y pasados, por sus vanidades, por sus soberbias, por todo aquello que asumian o pensaban que eran, pero cuyas acciones traicionaban. La busqueda del Santo Grial es la batalla definitiva porque es la que uno libra contra uno mismo... y la gran mayoría fracasará. El drama más potente, los enfrentamientos más sangrientos y los pecados más terribles se darán en esta busqueda entintada con el color rojo de la sangre de los caballeros y nadie, nuncá más, podrá ser el mismo. Lancelot, el mejor de entre todos los caballeros se enfrentará con la dura verdad de que desde hace mucho tiempo, el ya no es digno; Percival es capaz de ofrecer su vida misma para obtener la visión del Grial, Gawain descubrirá que el futuro le es adverso y el mismo rey Arturo se dará cuenta de que todo lo que ha construido se convertirá en ruinas... y en medio de todos ellos, la figura crística, el héroe definitivo, el caballero perfecto, Galahad, hijo secreto de Lancelot, cuyo destino es dar un paso más allá de la iluminación. Esta versión de Mariano José Vázquez Alonso —resumida pero completa— es perfecta para introducirnos en la busqueda de los textos originales de una aventura que no tiene igual.