Paulina Simon Torres es una mujer en completo estado de ebullición, que escribió esta crónica magistral sobre la maternidad del siglo XXI. Despojada de sentimentalismos, asume su amor y deseo de ser madre a pesar de la soledad que siente en el día a día. Hay enojo y hay ternura frente a los hijos. Como cuando su bebé grita y llora desaforadamente si no está en sus brazos. O cuando se despierta a la madrugada contra su voluntad porque el mayor le abre el ojo, estirándole los párpados con los dedos. Después, cuando ella siente que ha hecho todo mal, puede ver que sus hijos son hermosos y que debe aprender a ser otra mujer. Simon Torres, periodista y escritora ecuatoriana, cuenta una historia real y una experiencia universal. En sus propias palabras, aquí está la fuerza de un texto escrito con honestidad de cuerpo y a ser la madre que tenga que ser. Ya lo soy. Es bastante para mí comprometerme a eso después de casi ocho años y ciento y pico de páginas. Voy a despedir a la mujer en constante estado de autoflagelación, ella me aleja de todo lo que puede ser divertido en la crianza. A la mala madre, porque ella me sabotea las vacaciones prolongadas; a la ama de casa que se siente siempre explotada contra su voluntad, a la que vive con el cronómetro en la mano para cumplir con todas las rutinas. Voy a despedir a todas ellas y voy a ser la madre que puedo ser.
Un libro tan real y sin disfrazar la maternidad. El rol de las madres es uno minuciosamente analizado por los demás obviando esas pequeñas letras que no te dicen al ellos nacer. El tan solo una madre dar alguna queja ya es señalada con prejuicios y categorizadas en términos absolutamente exagerados. La maternidad trae consigo muchos sentimientos no siendo esto algo malo, al contrario es completamente normal y no mide el amor que sentimos hacia nuestros hijos.
En un momento pensé que el relato que hace la autora es hasta cruel. Pobre, cómo podía sentirse así, pero poco a poco fui identificando más y más cosas que resonaban en mis adentros. El libro es franco, demasiado honesto y al final con un gran mensaje de hermandad entre todas quienes estamos recorriendo este camino. No lo recomendaría para alguien que aún no lo ha emprendido, creo que hace falta vivirlo, para comprenderlo.
“La madre qué puedo ser” es un libro crudo, entregado, brutalmente franco. La autora se desprotege de todo y nos entrega lo que piensa y siente de la maternidad con toda sinceridad, sin edulcorantes, sin marketing, sin pensar en lo políticamente correcto.
El tono del libro evoluciona junto con la historia. La opresión del inicio es liviandad y aceptación en el cierre.
Una excelente ópera prima de Paulina. Recomendado incluso si no eres madre.
No me identifiqué por obvias razones pero al día siguiente fui a ver The Wild Robot y no pude dejar de llorar por lo que veía y cómo me transportaba al libro... particularmente la noción de una mujer que se desvive -desvive es la única palabra que encuentro apropiadamente visceral- intentando convertirse en madre.
Un poco chocante, una visión muy oscura de la maternidad. Me gustó como lectura informativa de lo que puede ser para alguien el puerperio, pero me causó más incertidumbre que buenos sentimientos.
Vulnerable, honesto y sanador. En este libro, la autora comparte su propia experiencia como mamá de dos. Situaciones cotidianas que despiertan los sentimientos más extremos en cuestión de horas. Es cercano, fácil reconocerse en sus palabras y termina proponiendo un abrazo liberador: el autoabrazo.
Una sentada, reírme y emocionarme hasta las lágrimas, descubriendo cómo ha vivido la maternidad alguien a quien tanto quiero. Genial lectura más que recomendada para todo el mundo.
Un testimonio con muchos detalles sobre la maternidad real, de lo que nos sucede con nuestras parejas, familia y sobre la importancia del encuentro con pares en la crianza. De lectura súper rápida