Realmente es un libro fantástico, si ya tenía una visión muy positiva sobre el personal de salud, este libro me llevó a empatizar aún más con ellos, sobre todo con las enfermeras, que realmente en la década de los 30 en Inglaterra vivían en condiciones deplorables, que nadie merece vivir. Tomando en cuenta la tamaña vocación de estas mujeres me parece repulsivo el trato que reciben a lo largo del libro.
Sin embargo considero un problema en el subplot del interés romántico, que se critica constantemente el orgullo de los personajes, cuando de verdad, la orgullosa insoportable es Lucy, que es incapaz de actuar bajo el sentido común con tal de tener beneficios de por medio. Yo creo que incluso con el acto de redención que tiene al final del libro, podemos hablar de sus intereses vanidosos detrás de su buen actuar. Me dio real pena leer el pobre actuar de todos los personajes tras la muerte de Lucy, tanto del doctor Prescott como de Anne, aunque entendí sus motivaciones detrás de su actuar.
Ahora, eso es lo maravilloso de este libro, uno logra empatizar verdaderamente con los personajes, no es ajeno al lector porque incluso si tienes ganas de acogotarlos, la horrorosa realidad con la que se enfrentan y el contexto descrito te hace justificar el actuar de todos. Menos de la estúpida de Lucy, que al final, con su muerte, igual le ganas un poco de cariño.
No es el libro más famoso de A.J. Cronin, pero está relatado de forma maravillosa, lo que claramente habla increíble del autor. No puedo esperar a leerlo nuevamente.
A todo esto, me leí la primera página el 29 de agosto y del 13 al 14 de septiembre el resto del libro, me tenía desde la segunda página totalmente atrapada.