5/5⭐
Culebrón con secretos y supersticiones, debo reconocer que el personaje de ésta novela me confundió entre tanto Deverill pero @majo de @loleoono me ayudó en el árbol genealógico de modo que Arethusa Deverill, “Tussy”, es hija de Hubert Deverill quien se casó con Adeline y hermana de Bertie (que se casó con Maud) y de Rupert (fallecido en la guerra) y sobrina nieta de “las arbolillos”. También consulté dicho árbol que aparece en cada libro de la trilogía.
Ambientado en Nantucket, 1960 y narrado por Faye, de 58 años de edad, la historia nos lleva hacia el pasado de su mamá Tussy, gracias a un diario que ésta le dejó a su hija y está narrado en tercera persona ambientado en Irlanda a principios del siglo XX y no es otra cosa que la propia historia de Arethusa. Cuando volvemos a 1961 somos testigos de cómo reacciona Faye ante tantos secretos guardados llegando a la conclusión que no conocía a su madre.
La trama da comienzo con la muerte de Arethusa dejando en su testamento su última voluntad, en donde le pide a sus hijos que viajen a Irlanda su tierra natal para esparcir sus cenizas. Faye y su hermano Logan están desconcertados porque ni siquiera tenían conocimiento de que tuviese parientes en su país de origen; Lo único que sabían es que llegó sola a América y sola se fue.
Faye para descubrir la verdad y conocer los orígenes de su madre, así como sus secretos, decide embarcarse en la aventura de su vida: viajar hasta Ballinakelly desde Estados Unidos, aunque a su marido -con el cual tiene tres hijos- no le hace ninguna gracia. Y mientras va descubriendo muchos secretos sobre su familia se enamora del lugar de procedencia de su madre y reconoce que quizás no está preparada para enfrentarse a la realidad que el castillo de Deverill guarda tras sus muros. Y a partir de aquí los lectores que ya leímos la trilogía que empieza con “Canciones de amor y guerra”, nos reencontramos con personajes tan queridos como Kitty y su esposo; Aparecerá Cormac, un misterioso hombre que será un gran apoyo para Faye en aquellas tierras llenas de encanto. Y del pasado de Arethusa me encantó reencontrarme con Adeline, Maud y las terribles “Arbolillos”.
¿Qué puedo decir de Arethusa? Que era una mujer atrevida, incluso temeraria para su época, pero QUÉ personaje nos regaló Montefiore: Un mujer que termina siendo repudiada por su padre porque su corazón pensó que sería posible amar a un hombre prohibido y de color. Además la manera que tiene de narrarnos la autora no sólo el contexto histórico donde se abordan temas como pobreza, racismo, el embarazo fuera del matrimonio, la preparación a conciencia para el mercado matrimonial. Santa sabe muy bien cómo hilvanar todo y que el lector no pueda soltar el libro. Una vez más, la descripción que hace del paisaje Irlandés es… un viaje donde contemplamos los verdes inmensos con sus colinas, la niebla, las lluvias acompañado de unos espíritus que le dan magia a ésta historia. Con un estilo descriptivo, detallista, sencillo, bonito y emotivo Santa Montefiore nos regala una novela que es un culebrón ante tantas confesiones y secretos.
He de decir que NO es una historia romántica como las que ascotumbro a leer, sino, la historia de una mujer que busca la libertad, que necesita reencontrarse así misma y no solo descubrir la verdad de su madre, sino que en tierras irlandesas descubrirá que no está satisfecha con su vida, la cual fue apocada y resignada a la apariencia y desamor en su matrimonio.
RECOMENDADÍSIMO. A ésta autora yo le rezo.