Guardando el Corazón es uno de los libros que más influencia ha ejercido en la historia de la Iglesia Evangélica Protestante. El libro tiene una función doble, y busca responder dos preguntas fundamentales: ¿Cómo puedo saber que soy un cristiano verdadero? Y ¿Cómo puedo crecer en la vida cristiana?. El libro es de suma importancia para todo aquel que busca crecer en la vida cristiana y en comunión con Cristo Jesús. Flavel menciona que no solo basta el estudio de las Escrituras para desarrollar una piedad bíblica si la misma no es acompañada por la obra del Espíritu. Por otro lado, el Espíritu no obra de manera separada de la Palabra. Sobre Flavel algunos han dicho:Charles Spurgeon (1834-1892), “En estos escritos vive para siempre. Los intérpretes modernos no lo han reemplazado, ni tampoco lo harán hasta el fin de los tiempos”.George Whitefield (1714-1768), “Todavía habla por sus escritos, una unción peculiar lo acompaña hasta el día de hoy”.Las citas y recomendaciones de este libro hechas por hombres muy usados por Dios son interminables. Guardando el Corazón, tuvo un rol fundamental en los avivamientos misioneros del siglo XVIII. El gran teólogo norteamericano Jonathan Edwards (1703-1758), solía referirse a Flavel como “el santo Flavel”, y es uno de los libros más citados en su famosa obra "Los afectos religiosos". La obra que usted tiene en sus manos corresponde al original en inglés, edición académica, sin abreviar. Asimismo, incluye cientos de notas explicativas, así como traducciones del latín y griego nunca antes traducidas al español o ingles. Incluye también una introducción histórica y teológica, así como un ensayo introductorio del renombrado erudito escocés Ian Macleod.
"John Flavel (c.1627–1691) was an English Presbyterian clergyman, puritan, and author.
Flavel, the eldest son of the Rev. Richard Flavel, described as 'a painful and eminent minister,' who was incumbent successively of Bromsgrove, Worcestershire, Hasler and Willersey, Gloucestershire (from which last living he was ejected in 1662), was born in or about 1627 at Bromsgrove.
Having received his early education at the schools of the neighbourhood, he entered University College, Oxford, at an early age, and gained a good reputation for talent and diligence.
On 27 April 1650, he was sent by 'the standing committee of Devon' to Diptford, a parish on the Avon, five miles from Totnes, where the minister, Mr. Walplate, had become infirm. On 17 October 1650, after examination and the preaching of a 'trial sermon,' he was ordained Mr. Walplate's assistant by the classis at Salisbury. He continued to minister at Diptford for about six years, succeeding the senior minister when he died, and endearing himself greatly to the people, not only by his earnestness, but by his easy dealings with them in the matter of tithes.
In 1656 he removed to Dartmouth, though the Diptford emoluments were much greater. On the passing of the Act of Uniformity (1662) he was ejected, but continued to preach in private until the Five Mile Act drove him from Dartmouth. He kept as near it, however, as possible, removing to Slapton, five miles off, and there preached twice each Sunday to all who came, among whom were many of his old parishioners. On the granting of the indulgence of 1671 he returned to Dartmouth, and continued to officiate there even after the liberty to do so was withdrawn. In the end he found himself obliged to remove to London, travelling by sea and narrowly escaping shipwreck in a storm, which is said to have ceased in answer to his prayers. Finding that he would be safer at Dartmouth he returned there, and met with his people nightly in his own house, until in 1687, on the relaxation of the penal laws, they built a meeting-house for him. Just before his death he acted as moderator at a meeting of dissenting ministers held at Topsham. He died suddenly of paralysis at Exeter on 26 June 1691, and was buried in Dartmouth churchyard. Wood bitterly comments on the violence of his dissent."
Este libro es una verdadera obra maestra, llena de Gracia, que me hace reflexionar en la importancia ineludible como creyente de guardar mi corazón. Mientras más leía, no podía evitar pensar en lo propensos que somos en descuidar lo esencial y enfocarnos en lo vano. ¡100% Recomendado!
No hay disciplina mas noble a la que tengamos que prestar atención con todas nuestras fuerzas que el guardar el corazón. Flavel expone detalles que desentrañan las intenciones, los afectos y las convicciones de lo que hacemos, y los contrasta con la escritura. Para aquel creyente que anhela una comunión pura con su Salvador, este libro puede ser de mucha utilidad.
Lo recomiendo. Es un libro que me gusta visitar de cuando en cuando porque me recuerda la importancia de estar vigilante y atenta al corazón. Es muy reconfortante y a la vez, te llena de convicción.
Me ha parecido un libro de excelencia. Su agradable forma de llevar este tema tan importante para el creyente, lo hace único, desafiante y al mismo tiempo alentador. Sin duda debe ser leído por todos los cristianos de todos los tiempos.
Publicado por el pastor puritano John Flavel en 1671, “Guardando el corazón” es un libro cuyo tema central tiene que ver con “la gran obligación de la vida cristiana”. Según el autor: guardar el corazón. Este libro está lleno de una sabiduría inusual para nuestros días. Es una meditación extendida de Proverbios 4:23: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él mana la vida”. Flavel presupone el nuevo nacimiento como una condición previa para cumplir con este deber, que él califica como difícil, constante y el más importante de la vida. A través de la descripción de 10 temporadas de la vida (prosperidad, adversidad, persecución, peligro, apuros, distracciones, insultos, pruebas, tentación y dudas), así como respuestas a objeciones comunes y exhortaciones; el autor nos da recomendaciones y consejos acerca de cómo guardar el corazón.
Este es uno de los libros más confrontadores, y al mismo tiempo, animadores que he leído últimamente. El capítulo acerca de cómo guardar el corazón en medio de las pruebas, me ha ayudado de forma particular en este período de mi vida. Sin embargo, todo el libro está lleno de frases memorables para ayudarnos a examinar nuestros corazones y avanzar en nuestra fe.
Agradezco de corazón a mi amigo Daniel Caballero y a la Editorial Teología para Vivir por poner a disposición de la iglesia latinoamericana, estos invaluables clásicos de nuestra fe. Si hubiera alguna crítica sería solamente la presencia de algunos errores ortográficos y de edición en el libro, que de ninguna manera mellan la calidad del contenido y su beneficio espiritual para el cristiano que ansía profundizar su relación con el Señor.
Un escritor puritano de corazón pastoral tierno, excelente libro, todo creyente deberia de leerlo de manera obligatoria.
Cuanto me hubiera gustado leer hace 9 años, las palabras de Flavel : Estudia, Cuida y Guarda tu corazón. Equipalo abundantemente con la palabra de Dios, que es su mejor protección contra el pecado, nunca estamos mas cerca de extraviar nuestros corazones que cuando hemos perdido la impresión eficaz y poderosa de la palabra.
Hay tanto por compartir acerca de este libro tan dinámico por sus muchas ilustraciones, que nos lleva a meditar, aún cuando se escribió en el siglo 16, sus aplicaciones son prácticas para hoy, con una teología robusta centrada en Cristo, su Evangelio, la Gracia. Si quieres ser un gigante teológico debes de andar con los gigantes teológicos.
Lo recomiendo totalmente, esta escrito de forma tal que es claro, ameno y con un cuidado pastoral que nos habla para que todos podamos entenderlo. Escrita para dar aliento, exhortación y ser una guía para el cristiano en cualquier época, al leerlo responde a preguntas que todos tenemos, ¿somos en verdad cristianos? E incentiva a cultivar nuestra comunión con Dios y como responder a diferentes situaciones difíciles en nuestras vidas.
"Hemos visto que guardar el corazón es la gran obra del cristiano, en la que consiste el alma y vida misma de la religión, y sin la cual todos los demás deberes no tienen valor a los ojos de Dios." (John Flavel, p. 247)
Una lectura excelente, con refrigerio, disciplina y corrección en amor. Muy recomendado!!!! Me agrado mucho la claridad con la que el autor presenta los temas sin abandonar lo profundo y serio de ellos. Gloria a Dios!!!!